VUELOS ESPACIALES TRIPULADOS.                  Capítulo 9º      Subcap. 22 (2ª parte)


<> PROGRAMA DE VUELOS LUNARES TRIPULADOS ARTEMIS.

                                                                     Índice de este Apartado:

<> RETORNO A LA LUNA. PROGRAMAS ARTEMIS Y GATEWAY. USA
    >
ANTECEDENTES. EL PROGRAMA CONSTELLATION. UN FALLIDO RETORNO A LA LUNA
        =
INICIOS Y EVOLUCIÓN DEL PROYECTO.
        = ASTRONAVES
            - ARES 1
            - ARES 5
            - SLS
            - LA NAVE ESPACIAL Y SUS MÓDULOS
        = PROGRAMA INICIAL PROYECTADO (2006). ENSAYOS PRELIMINARES
    > RELANZAMIENTO DEL PROYECTO DE LA NAVE ORION Y OTROS
        =
LA NAVE ESPACIAL ORION
    > LOS ENSAYOS PRELIMINARES
        = ORION EFT-1.

    > PROGRAMAS ARTEMIS Y GATEWAY.
        = MÓDULO LUNAR STARSHIP HLS
        =
ARTEMIS-I
        = MÓDULO LUNAR BLUE MOON

  <>  SPACEX

        = IFT-1   S24/B7.
        = IFT-2   S25/B9.
        = IFT-3   S28/B10.


 <>  RUSIA Y CHINA

 

<> RETORNO A LA LUNA. PROGRAMAS ARTEMIS Y GATEWAY. USA

    Tras la cancelación del programa Shuttle los americanos se quedaron sin nave propia de acceso al espacio, de modo que el proyecto siguiente que se acababa de cancelar, el del retorno a la Luna, volvió a ser considerado en las partes aprovechables, como la de la nave Orion. Por lo pronto, para mantener el acceso a la ISS, los americanos contratarían plazas en las Soyuz rusas y luego a dos empresas estadounidenses, SpaceX y Boeing. Pero está claro que eso es solo una situación pasajera y que Norteamérica no podía quedarse a corto ni medio plazo sin nave espacial propia si quería volver a la Luna o ir más allá.
    El proyecto Orion tiene por objetivo pues dar continuidad a los vuelos tripulados americanos al espacio tras el Shuttle, para ir no solo eventualmente a la Estación Orbital Internacional sino con las miras abiertas a posibilidades más allá del entorno de la Tierra, incluso a asteroides cercanos o a la propia Luna.
    A este último respecto de visita a un asteroide, los primeros esbozos de un proyecto tal se empiezan a contemplar en el estudio NHATS para ver que asteroides en órbita cercana a la de la Tierra pueden resultar accesibles en este sentido. El documento base NHATS comienza a perfilarse en septiembre de 2010, implicando la NASA a sus centros JPL y Goddard, y en el mismo se van incluyendo sucesivamente los distintos cuerpos que se van localizando y que encajan en los fines del proyecto.

       >ANTECEDENTES. EL PROGRAMA CONSTELLATION. UN FALLIDO RETORNO A LA LUNA.

    Los antecedentes directos de la nave Orion hay que buscarlos en el proyecto Constellation (constelación). El mismo pudo haber sido el tercer proyecto de vuelos tripulados a la Luna de la humanidad, y segundo abortado (tras el de los soviéticos de los años de los Apollo). Hubiera supuesto por tanto ser el plan del retorno a nuestro satélite de los americanos.

                = INICIOS Y EVOLUCIÓN DEL PROYECTO.

    La redefinición a principios de 2004 de la política espacial del Presidente Bush hizo que el OSP, el proyecto del X-37 (avion espacial SMV de la USAF), fuera sustituido o sucedido por el denominado proyecto Constellation y su nave CEV, vehículo de exploración tripulado destinado a sustituir a viejo sistema Shuttle; oficialmente el OSP fue cancelado por la NASA en febrero de 2004. Se le asignaron presupuestariamente entonces al nuevo proyecto 428.000.000$. En septiembre siguiente fue transferido a la militar DARPA. En los primeros meses de 2005 la NASA pidió propuestas para el CEV y su calendario tiene entonces como fecha para tener tal nave sideral preparada para su primer vuelo en 2014, aunque se realizaría previsiblemente uno de ensayo antes de 2009. Se prevé al mismo tiempo la primera contratación para una primera etapa del proyecto a desarrollar entre septiembre de 2005 y finales de 2008, momento en que se ha de adjudicar el contrato final para construir estas naves.

    Para el diseño del vehículo CEV, tras el estudio previo de las empresas Andrews Space, Boeing, Draper Labs, Lockheed Martin, Northrop Grumman, Orbital Sciences, Schafer y T-Space, en junio de 2005 la NASA anunciaba que elegía a la Lockheed Martin y un consorcio integrado por la Boeing y la Northrop Grumman. Los caracteres generales del vehículo son que ha de tener una capacidad para 6 astronautas y posibilidad de alcance de la Luna. En tal momento se piensa que el contratista principal debería ser elegido en 2006 y que la astronave tendría que estar operativa en 2010 para el acceso a la órbita terrestre y en 2015 para alcanzar la Luna con el inicio de una base para albergar tripulaciones en misiones de larga duración; pero no una base permanente. En 2005 el plazo para llegar con la nave tripulada a la Luna tiene por año al 2020. El número de vuelos anuales pretendidos en los planes iniciales es de 2 al año.

      Los estudios preliminares del CEV apuntaron hacia una configuración doble con distinta combinación de cohetes. Una de las astronaves podría tener nave sobre una fase de propulsante líquido que iría a su vez superpuesta a otra de ergoles sólidos similar a un SRB Shuttle. La otra, de superior potencia global y destinada a satelizar mayores cargas, sería una fase de propulsante líquido con 6 motores tipo SSME Shuttle o bien 3 RS-68, basada en un tanque ET Shuttle modificado, acompañada de dos SRB al modo de la antigua astronave Shuttle. En este último caso, entre la nave CEV y la fase central iría una fase también de propulsante líquido capaz de maniobrar en órbita y enviar la correspondiente carga hacia una trayectoria lunar o marciana. El sistema de acoplamiento perfilado en 2006 sería uno basado, no en los antiguos sistemas americanos, sino en el ruso utilizado entonces en la ISS.

       El 12 de julio de 2005 la NASA daba el visto bueno para contratar a la empresa Lockheed Martin por una parte y a la Boeing por otra por 28.000.000$ en cada caso para que ambas desarrollaran durante 8 meses sendas propuestas de diseños que sirvieran de base al proyecto definitivo para el desarrollo del CEV.

Los dibujos avanzados en una segunda fase de los 2 tipos de cohete que entonces se manejan en proyecto apuntan a uno llamado SLV, de unos 100 m de altura, para lanzamientos de cargas de hasta 125 Tm a una órbita baja, dotado de 2 aceleradores sólidos de 5 segmentos, adosados a una fase central de propulsantes líquidos que quemaría en 5 motores SSME Shuttle. El otro, denominado CLV, es menor, de solo un acelerador sólido de 5 segmentos (en principio se dijo que 4), capaz de satelizar 25 Tm, de 56 m de altura, con cápsulas para tripulantes, dotado de sistema de escape para el lanzamiento en torreta y de paracaídas para el retorno al modo de los antiguos Apollo, o Mercury. Es decir, se vuelve al sistema anterior al Shuttle aunque en parte con motores SSME de los Shuttle. Además, el motor de la fase segunda sería uno derivado del J-2 de la fase 3 del antiguo Saturn 5. Una novedad resaltable es que, con la vista puesta en la futura conquista de Marte, donde el compuesto abunda, se pretende utilizar inicialmente como combustible al metano en vez del hidrógeno.

En el vuelo lunar, la nave adecuada va sin tripular al lanzamiento sobre el cohete mayor, portador de la nave lunar, y se acoplaría en órbita terrestre a la tripulada. Luego, la primera aun con el cohete se relanza hacia la Luna y luego se separará al modo de la tercera fase del Saturn V. La nave lunar desciende al suelo de nuestro satélite pero la CEV quedará en órbita sobre el mismo, vacía, en vuelo automático. Naturalmente la nave lunar es de dos fases, una para descenso y otra para ascenso, como lo fuera en su día el LEM Apollo. Por cierto, las cápsulas del CEV, en los primeros dibujos resultan bastante similares de las Apollo, si bien lógicamente con tecnología más avanzada y algo mayores. El escudo térmico, por ejemplo, debía ser reutilizable unas 10 veces. El descenso en paracaídas no ha de ser inicialmente sin embargo sobre el mar sino sobre tierra firme, utilizando además de los paracaídas retropropulsores y un sistema de airbags. Pero más tarde, razones de ahorro de peso ante las limitaciones del nuevo cohete, harían que se volviera a la opción del descenso sobre el océano. Su diámetro, según el diseño inicial, sería de 5,5 m, luego reajustado en 5 m, y su capacidad hasta para 6 personas (4 a la Luna) equivale a 2,5 el volumen de los CM Apollo; pero también se contempla su automatismo sin tripulación. Su peso sería de 25 Tm aproximadamente. Tiene su parecido a la nave CSM Apollo, siendo solo ligeramente más pesada, pero sin embargo es de una capacidad superior. El sistema eléctrico también cambia en relación al Apollo, que utilizó pilas de combustible; el CEV utilizaría paneles solares.

Pero, en resumen y en líneas generales el nuevo vuelo lunar solo se distingue del Apollo en que los émulos de la antigua tercera fase del S-V y la nave lunar viajan hasta la órbita terrestre inicial en otro cohete. El resto del vuelo es idéntico, una copia calcada de las operaciones Apollo: relanzamiento hacia la órbita lunar una vez acoplados en órbita terrestre nave lunar y nave tripulada; separación de la fase impulsora; inserción en órbita selenita de las naves; separación de la nave lunar; descenso de la misma al suelo selenita; la nave inicialmente tripulada queda en órbita selenita; exploración lunar; lanzamiento de la fase de ascenso de módulo lunar hacia una órbita sobre la Luna; encuentro orbital y acoplamiento con el módulo de mando de la nave principal; separación de la fase de ascenso del módulo lunar; retorno a la Tierra de la nave con la tripulación; separación del módulo de servicio; y aterrizaje con ayuda de paracaídas.

La historia del retorno a la Luna, paralela al CEV y necesitada del mismo, parte del 14 de enero del referido 2004 con la propuesta del Presidente George W. Bush. El 2004 era año electoral y además había que reponer la credibilidad arruinada con la tragedia del Columbia un año antes. Por ello, los planes –a vista del tal momento- no parecían ser muy serios. Sin embargo, la idea del Presidente fue impulsada por la NASA, siguiendo sus instrucciones, contratando 11 empresas, bajo un coste de 27.000.000$, para realizar durante 6 meses los estudios preliminares relativos al futuro de la exploración espacial americana y de una nave espacial adecuada, el CEV. Para los estudios del retorno a la Luna fueron contratadas las compañías Raytheon, SAIC y SpaceHAB, y para el vehículo CEV las siguientes: Andrews Space, Boeing, Draper Labs, Lockheed Martin, Northrop Grumman, Orbital Sciences, Schafer y T-Space.

En junio de 2005 el nuevo Administrador de la NASA, M. Griffin, anunciaba que el hombre volvería a la Luna entre el 2015 y el 2020. Y en septiembre siguiente la NASA adelantaba al Ejecutivo Norteamericano el proyecto ESAS con un presupuesto nada despreciable de 104.000 millones de dólares, concretando el retorno a la Luna para el año 2018; un primer vuelo de 7 días de estancia en la Luna llevaría 4 astronautas, enviando primero una nave no tripulada para servir de base a los mismos y un módulo orbital (sobre la Luna). Se tiene presente en el plan, como se ha indicado, la nueva nave tripulada sustituta de los Shuttles, el CEV. Pese al elevado coste previsto del proyecto, las posibilidades de cooperación internacional en un principio apenas son mencionadas ni requeridas por los americanos.

En paralelo se enviarían a la Luna, al modo de los Lunar Orbiter y Surveyor en tiempos del Apollo, sondas para buscar el sitio más indicado para el alunizaje, según los propósitos de la misión; tales ingenios no tripulados se enviarán previsiblemente entre 2008 y 2011.

Desde diciembre de 2005 se trabajaba ya con maquetas del CLV en las pruebas aerodinámicas en túneles de viento en el Centro Espacial Marshall. Medio año más tarde se habían ensayado unas 80 veces con modelos a escala un 1,5% y con velocidades simuladas de hasta Mach 4,5.

En la primavera de 2006 la NASA convocaba con la Fundación Ansari un concurso para el diseño de un prototipo de módulo lunar. El módulo sería en realidad un modelo terrestre capaz de ascender hasta 50 m de altura y desplazarse a 100 m de distancia, donde aterrizaría con suavidad, bien evolucionando durante un máximo de 1,5 min o 3 min, en una doble modalidad (respectivamente con primeros premios de 350.000 y 1.250.000$; también hay segundos premios, menores). Las pruebas se debían desarrollar en el desierto de Nuevo México en Las Cruces en octubre siguiente.

Por entonces, en mayo, la NASA optaba por el uso del motor RS-68 en la fase primera del lanzador SLV, que llevaría 5 de tales unidades. Tal motor se estimó más barato y de mayor potencia que los SSME Shuttle. Consumiendo LOX y LH, este motor de la Pratt&Whitney Rocketdyne, tiene entonces un costo de unos 20.000.000$.

En el siguiente mes de 2006, la NASA requería a 10 centros e instituciones científicas y laboratorios el diseño de sistemas para las nuevas astronaves de este proyecto. Uno de los centros es el Ames, principalmente para ocuparse del sistema térmico de la nave CEV; otro el Glenn para encargarse del módulo de servicio de la misma y sistemas de la fase superior del CLV; otro el Dryden californiano para procedimientos de seguridad; otro el Goddard para comunicaciones, navegación y guía de la misma nave; otros el JPL, el Stennis para pruebas de los cohetes, el Marshall para diseño y construcción de los cohetes principales, el Langley para sistemas de aterrizaje, y por supuesto el KSC para el montaje de la astronave, su lanzamiento y aterrizaje, y el centro de Houston para integración modular y dirección de operaciones.

Igualmente en JUNIO de 2006 se informaba de que la empresa Pratt&Whitney Rocketdyne iba a construir el motor J-2X, basado en el J-2 de la tercera fase del Saturn 5, para dotación de la fase superior del CLV. Lógicamente la versión es una mejorada en diversos aspectos sobre la primigenia de los Apollo, pero básicamente seguiría siendo un cohete de propulsantes LOX y LH y serviría para la fase última EDS del cohete lunar. El contrato inicial apunta la compra por parte de la NASA de 10 de estos motores, 7 de ellos para pruebas y 1 operativo. Los ensayos en el desarrollo del motor J-2X serían realizados en el centro Stennis de la NASA, que amplió instalaciones (A-3) para ello, siendo la empresa encargada la citada Pratt&Whitney bajo contrato, en verano de 2007, de 1.200 millones de dólares, con validez hasta final de 2012.

El 30 de JUNIO se anunciaba que el modelo de cohete para el programa Constellation tendría como nombre oficial el de Ares; tal nombre es el del dios griego de Marte, lo que apunta al fin último pretendido del programa, el destino marciano. El cohete a disponer para naves tripuladas se llamaría Ares 1 y el de cargas no tripuladas Ares V, rememorando quizá el número del Saturn V. Para entonces se concretaba la configuración general de los dos vectores, teniendo el primero una fase derivada del SRB Shuttle de 5 segmentos y una fase segunda de propulsante líquido con un motor J-2X, derivado del antiguo J-2 de los Saturn. El segundo, el Ares 5, debía llevar en la primera fase 5 motores RS-68 con 2 boosters iguales a la primera fase del anterior y una segunda etapa con motor también J-2X.

En JULIO siguiente se supo extraoficialmente el nombre de las naves CEV: Orion; el motivo de tal nombre, que es el de una constelación celeste, es debido a que la misma es muy brillante y conocida popularmente, sirviendo de guía a los antiguos navegantes. En tal momento, los trabajos de desarrollo de los distintos componentes de los dos modelos de astronave avanzaban en varios frentes en los distintos centros de la NASA. Entre otras cosas se probaban para el escudo térmico de la nave materiales bajo la denominación de LI-2200 y BRI-18. También se diseñaba un nuevo traje espacial. El desarrollo de la nave espacial CEV por su parte estaba exigiendo un aligeramiento y se eligió para ello una aleación de aluminio y litio y el módulo de servicio se acortó en casi la mitad; el mismo debía llevar un motor AJ10-118K, entonces en servicio en los cohetes Delta, de propulsantes hiperbólicos, así como motores auxiliares capaces de sumar potencia para arrancar a la nave de la órbita lunar en caso de fallo del propulsor principal.

En AGOSTO de 2006 se programaban los 2 primeros vuelos de prueba del cohete Ares 1, el primero para septiembre de 2008 (vuelo ADFT-0) en la rampa 39B del KSC y el segundo para medio año más tarde. Se ha de utilizar el tipo de booster SRB de 4 segmentos por no estar aun disponible previsiblemente para entonces el de 5. La fase superior, nave espacial y torre de escape son simuladas.

El último día del mismo mes de agosto se anunció que la empresa contratista principal de la nave CEV Orión sería la Lockheed Martin (frente al, también aspirante al contrato, grupo de la Northrop-Grumman-Boeing) bajo presupuesto de 3.900 millones de dólares para el desarrollo y prueba del vehículo, tanto del tripulado como del automático, con plazo de ejecución hasta el 7 de septiembre de 2013 (es decir, para 7 años). Como empresas subsidiarias estarían principalmente la United Space Alliance, la Hamilton Sundstrand, la Orbital Sciences y la Honeywell. También la Boeing participa con el diseño y desarrollo del escudo térmico de la nave, fabricado con un material subcontratado a Fiber Materials, y que es denominado PICA; alternativamente, la propia Boeing y la Textron Systems trabajan igualmente en el desarrollo de otros materiales con igual finalidad. La fase posterior, desde tal última fecha hasta el 7 de septiembre de 2019, sería la de construcción en serie de las naves y el contrato para la misma asciende inicialmente a otros 3.500 millones, con margen flexible según las misiones que la NASA proyecte. Asimismo se prevén en esta segunda fase mejoras por un importe añadido de 750 millones más. De tal modo, presupuestariamente el primer vuelo tripulado podría ser realizado ya en 2014 y para 2020 el primero a la Luna del programa.

    En NOVIEMBRE de 2006 se acababa la revisión inicial del diseño general de las astronaves (los dos cohetes Ares y la nave Orion). Nuevas revisiones se anunciaron entonces para la nave, materiales complementarios, como los trajes espaciales, y operaciones diversas en vuelo.

    El 23 de febrero de 2007 la NASA pedía a la industria espacial nacional que le presentaran propuestas para la fase última del cohete Ares 1, pensando entonces en seleccionar a la empresa ganadora, que debería luego fabricar la etapa (excepto su motor), para agosto siguiente.

    A finales de febrero de 2007 se anunciaba que un recorte presupuestario de 545 millones de dólares retrasaría en unos 5 meses el primer vuelo previsto.

    En abril de 2007, el contrato de la NASA con la Lockheed Martin para la nave Orion fue ampliado para sumar unos dos años de diseño y pruebas del sistema de aborto de lanzamiento LAS; económicamente se incrementó tal contrato en 400 millones de dólares (hasta los 4.300 millones). Casi al mismo tiempo, la NASA también establecía acuerdo con la USAF para que esta última prestara su apoyo en el citado sistema de aborto de lanzamiento: La USAF subcontrató a su vez a la empresa OSC para el desarrollo. Los ensayos del sistema se prevén entonces en White Sands entre 2009 y 2011. La OSC tenía entonces previsto utilizar para las pruebas, llamadas ATB, motores de antiguos misiles Peacekeeper. Solo el motor principal de propulsante sólido del LAS sería luego encargado en producción a la empresa ATK bajo contrato de 62.500.000$, comprendiendo ello 4 unidades de ensayo estático y 8 motores de vuelo; cada motor lleva 4 toberas y su empuje es de 230 Tm.

    El 23 de mayo de 2007 la NASA cerraba el plan general o estructura básica del programa Constellation. A partir de agosto siguiente se profundizaría en los diseños concretos de cada componente, anunciándose para marzo de 2008 una revisión del sistema integrado del diseño y para 2010 una revisión general que de lugar a la construcción de la astronave.

    A la par que se desarrollaban los dos tipos de astronave, la NASA comenzó a pergeñar el programa de exploración científica lunar propio (LASER) y otro de propuestas, inicialmente sobre unas 70 de las que fueron elegidas 7 (LSSO). Estas últimas, en el verano de 2007, estaban denominadas como:

En julio de 2007 la NASA contrataba a la empresa Ivey's Construction Inc. para construir 3 torres de 200 m de altura para protección de rayos en el área de lanzamiento 39B del KSC previsto para disparar el Ares 1. El contrato es de 28.000.000$ y deberían estar en servicio en marzo de 2010.

En agosto siguiente contrataba por 51.400.000$ a la Benham Constructors para proyectar y construir las instalaciones de pruebas acústicas, térmicas y de vibraciones de la nave Orion y su sistema de escape en el Space Power Facility, en Plum Brook Station, Sandusky (Ohio). Se simularían aquí las fases de lanzamiento y reentrada, además de las condiciones espaciales.

El 1 de septiembre de 2007, tras la elección de la NASA de la Boeing como principal contratista de la fase última del Ares I, comenzaba a correr contrato al efecto hasta 31 de diciembre de 2016 por un importe de 514.700.000$. Tal etapa debía ser montada en el Michoud Assembly Facility de Nueva Orleáns y se construirían 23 unidades.

El 25 de septiembre de 2007 se realiza la primera prueba de los paracaídas de los cohetes auxiliares o boosters recuperables de la primera fase de los dos modelos Ares; tales paracaídas tienen un peso de 1 Tm y están construidos en fibra de resina Kevlar, más resistente y menos pesado que el nylon, aunque también más caro... Son del mismo tipo que los utilizados para los SRB Shuttle, pero mayores, de un diámetro de 22,6 m. El primer paracaídas, o piloto, es menor y sirve para arrastrar al anterior que estabiliza la carga; luego se abren otros 3 paracaídas principales que son los que efectivamente depositan la carga en el agua marina. Una segunda prueba tendría lugar el 15 de noviembre siguiente en el desierto de Yuma, Arizona, siendo soltados en vuelo a 5,5 Km de altitud con un peso de simulación de 19 Tm desde un avión C-17. Otras pruebas de este tipo se seguirían realizando durante los años sucesivos.

A la par que se trabaja en el proyecto de las astronaves y las instalaciones necesarias para las mismas, en el otoño de 2007 la NASA invitaba a la industria a presentar propuestas para confeccionar un nuevo traje espacial, más ligero y versátil que el utilizado hasta entonces, tanto con vistas al proyecto lunar como para los vuelos orbitales en general. Se propone que el nuevo traje sea operativo para septiembre de 2018.

Al mismo tiempo se contrató a la empresa Denco para construir las instalaciones de prueba de lanzamiento del sistema de aborto en el disparo de las Orion. Tales edificios se construirían a partir de noviembre de 2007 en la base de White Sands, Nuevo Méjico, en el complejo 32, y se denominarían Abort Flight Test Launch Facility. El primer ensayo de tal tipo se prevé entonces allí para un año más tarde y se proyectan inicialmente 2 pruebas de aborto en tierra y 4 en vuelo.

Otro contrato de la NASA para el programa lunar fue realizado a la par por 7 millones de dólares con la empresa británica 3SL de Barrow in Furness (Inglaterra) para aportar los programas informáticos del sistema Cradle para la gestión de la coordinación del diseño y construcción de la nave Orion y todos sus elementos. En tal momento, esta empresa solo tiene 40 ingenieros en su plantilla.

A la vez que el desarrollo del proyecto se iba haciendo firme, para llenar de contenido el retorno a la Luna, se comenzó a proyectar una base lunar, en el Polo Sur, donde existe la posibilidad de que haya agua congelada y también en una posición de iluminación solar continua para el abastecimiento energético. La base deberá contar con un par de automóviles lunares y en 2007 se contempla para iniciar su construcción en módulos acoplados con en la ISS después de 2020.

Adelantando labor cara a tal base lunar, dentro del programa se inicia una investigación de módulos inflables y plegables para disponer en el suelo selenita. La compañía ILC Dover probaba en noviembre de 2007 uno de estos prototipos y se disponía a llevarlo a la Antártida (base McMurdo) para ver su viabilidad en terreno inhospitalario durante 13 meses a partir de comienzos de 2008.

En diciembre de 2007 se hace público el nombre del módulo lunar LSAM del programa: se llamaría Altair, nombre de la estrella más brillante de la constelación del Águila (nombre, a su vez, del módulo lunar de Apollo 11).

En el mismo mes se contrata a la empresa Boeing para construir la unidad de control del cohete Ares 1, bajo diseño de la propia NASA. Contiene tal unidad equipos electrónicos e informáticos, telemetría y control general del cohete en el lanzamiento. Su ubicación en el vector es encima del mismo y debajo de la carga útil que sería la nave Orion. El presupuesto es de 265 millones de dólares y comprende 6 unidades (hasta 2016) más 3 para vuelos de prueba y una más para ensayos en tierra; las siguientes 12 unidades se tiene entonces previsto que podrían costar 114 millones de dólares.

A principios de 2008 se supo que en el seguimiento económico del proyecto la NASA había visto cómo el mismo tenía 700 millones menos de presupuesto del actualizado, debido a costes añadidos o no previstos. Ello implicaba retrasos de 1 o 2 años en el calendario previsto hasta entonces.

En la segunda mitad de abril de 2008 se experimentó con 23 voluntarios en una cámara del Centro de Houston para analizar y medir la respiración y sudoración humanas bajo el nuevo sistema ambiental CAMRAS que se estaba desarrollando para las cabinas de la nueva nave. Tal nuevo sistema, de bajo gasto de energía, emplea para absorber la humedad y el CO2 el compuesto orgánico amina.

Días más tarde la NASA contrataba por 264 millones de dólares a la empresa Hensel Phelps la construcción del vehículo de transporte del VAB a la rampa de disparo del cohete Ares 1 y la nave Orion. El vehículo comprende además torre de servicio de 130 m de altura y plataformas y brazos con los apoyos umbilicales correspondientes.

Las conclusiones de la revisión general del programa a desarrollar en el regreso a la Luna fueron presentadas el 20 de junio de 2008, apuntando principalmente algunas modificaciones en el Ares V.

Para dotar a la nave Orion de un nuevo sistema de retrete se proyectaron una serie de pruebas y experimentos en los que la NASA tenía previsto utilizar a diario nada menos que 30 litros de orina. De modo que se cursó un correo a sus propios empleados para que donaran muestras del citado líquido, o más de 350 mililitros diarios y de la primera micción del día, debiendo enviarlas a Houston. La empresa a la que la NASA encarga el citado retrete es la Hamilton Sundstrand.

El 20 de noviembre se ensaya por vez primera el motor de aborto del lanzamiento de la cápsula Orion con una actuación de 5,5 seg. La prueba es realizada por la compañía ATK y la NASA.

A pesar de haberse anunciado la cancelación del programa meses antes, el 6 de mayo de 2010 se probó el sistema de aborto en lanzamiento sobre una cápsula simulada; la misma fue llevada en vuelo de 2 min 15 seg de duración hasta 2 Km del punto de salida en la base de White Sands tras alcanzar 1,2 Km de altura. Tal motor principal probado, dotado de 8 toberas, actuó durante 6 seg acelerando hasta los 860 Km/h; lleva además otros dos menores, uno para dirección lateral y otro para la separar la torre de la cápsula.

En paralelo, la NASA comienza a hacer algunas simulaciones vinculadas a un hipotético viaje a un asteroide. En una de ellas, llamada HERA, se aísla en Houston en un módulo a dos mujeres, ingeniera y médico, a partir del 25 de enero de 2016 y durante un mes. Desde tal módulo solo tienen comunicación con un centro de control y ocasionalmente con familiares; en las comunicaciones se experimenta un retraso de 10 min como si se estuviera en el espacio a cierta distancia. Otras dos mujeres han también de participar en estos ensayos en 2016, y a los mismos se ha de sumar la experiencia ya adquirida anteriormente con otros similares, como Mars500, aunque fueran pensados para el viaje a Marte. Del programa HERA se habían llevado a cabo para entonces otras 8 pruebas, las 4 primeras en 2014 y otras tantas en 2015, aunque en períodos más cortos, de menos de un mes; en 2016 se han de llevar a cabo otras 3 experiencias de este tipo. Los requisitos, previos a un examen psicofisiológico, para las personas a aislar son: tener entre 30 y 44 años; altura menor de 1,87 m; tener licenciatura en ingeniería, matemáticas, ciencia o tecnología; y… buena salud. El módulo de aislamiento es hinchable y tiene 148 m³, constando de tres plantas y varios compartimentos (4 dormitorios, sala de estar y otra de trabajo). El programa “a bordo” consiste en el estudio de la convivencia, pruebas médicas psicofisiológicas, ejercicios, prueba de equipos, simulación de maniobras, etc., con una jornada de hasta 16 h.

                = ASTRONAVES

    Serían utilizados para el programa dos nuevos cohetes, el Ares 1 y el Ares 5, nombre este último que rememora en su número al Saturn 5. La nave espacial sería también nueva, la Orion, pero basada estructuralmente de un modo general en la Apollo del pasado, es decir, dos módulos, uno de servicio y otro de mando. También se vuelve a utilizar como sistema de seguridad una torreta de escape para el lanzamiento que los Apollo fue el sistema LES.
    La nave en su versión sencilla, sin módulo lunar, es también la destinada a utilizar normalmente en órbita terrestre, para un posible acceso a la ISS u otros fines.
     El lugar de partida de las astronaves serían las rampas 39 del KSC, en Florida, teniendo inicialmente previsto disparar el Ares 1 en la 39B. Los cohetes Ares 1 y 5 finalmente, pese su inicial o parcial desarrollo, no serían construidos. Pero el SLS sí. 

                      -  ARES 1

     Lo primero que llama la atención de este cohete es que su primera fase es totalmente de propulsante sólido, caso primero para un lanzador tripulable.
    Tiene una altura 98 m. Capaz de satelizar 25 Tm en órbita baja. 2 fases, la primera basada en los SRB Shuttle pero con 5 segmentos; sería recuperable en el mar por medio de paracaídas de unos 45 m de diámetro. La 1ª funciona hasta los 60 Km de altura en el lanzamiento. Entonces la velocidad es de 6 Mach. El empuje inicial es de 1.200 Tm.
     La separación de la fase inicial de la segunda se lleva a cabo con 8 pequeños motores de propulsante sólido, actuación que tiene lugar a los 2 min 6 seg de vuelo. El cohete es similar a los SRB Shuttle, pero en su parte inferior lleva además motores de maniobra para frenar y girar, así como sistema de control de la unidad de energía auxiliar. También tiene distinto grano el propulsante, un aislante mejorado y una tobera mayor en su apertura (un cuello 7,6 cm mayor).
     La segunda J-2X es de la Boeing con motor Pratt&Whitney Rocketdyne y está basada en la J-2 de los Saturn. Asciende con su carga hasta los 115 Km de altura, donde agotada se separa. A partir de aquí actúa el motor del módulo de servicio de la nave espacial que la inserta finalmente en órbita con posibilidad de llegar a los 340 Km de altitud orbital.
    El motor J-2X usaría turbobombas e inyectores más avanzados, y tendría una tobera de una longitud un poco mayor y un mayor empuje. Sería catalogado a su aparición como uno de los motores cohete mejores en eficiencia y seguridad de la historia.
    La unidad de control del cohete estará a cargo de la Boeing.
    La primera prueba estática del motor de este cohete se realizó el 1 de noviembre de 2007, duró 2 m 03 seg, y fue un éxito. En marzo de 2008 siguió con el ensayo de los procedimientos de carga de propulsante y del helio, y la prueba de los tanques correspondientes, construidos en titanio.
    El 24 de julio de 2008 se probaba con éxito en Arizona, en el Yuma Proving Ground del Ejército, el modelo de paracaídas de 23 m a utilizar para recuperar el motor de la primera fase del cohete Ares 1. Se soltó en vuelo desde 7.600 m de altura con un peso simulado.
    En septiembre de 2008 se anunciaba que el proyecto del impulsor Ares 1 pasaba la fase de Revisión Preliminar del Diseño, participando para ello 1.100 técnicos de 7 de los centros de la NASA más los de las empresas partícipes del cohete.
    En octubre de 2008, luego de simulaciones informáticas, se supo que en el diseño del Ares 1 se había hallado un fallo considerable: el cohete no podría ser lanzado en un día de viento; una corriente de más de 20 Km/h lo tumbaría. Significaba ello el posible replanteo parcial y un aumento de costes. Según algunos técnicos había más problemas que exigían un rediseño total del lanzador. Otro de los problemas era que el quinto segmento de la fase 1 parecía producir nuevas y mayores vibraciones peligrosas por un efecto de acoplamiento y amplificación por resonancia. Los consecuentes retrasos en el proyecto suponían unos costes añadidos de 7.000 millones de dólares.  
    El 28 de febrero de 2009 se vuelve a probar con éxito el Arizona el sistema de paracaídas de la primera fase del Ares 1 soltando una carga de 25 Tm desde un avión C-17 desde igual altura que en la ocasión del 24 de julio.
    En la segunda mitad de marzo de 2009 son enviados al KSC los segmentos del primer Ares 1 para su ensamblaje allí, destinado al primer vuelo suborbital de prueba del mismo.
    El 20 de mayo de 2009 se prueban con éxito en Yuma, Arizona, los 3 paracaídas principales de la primera fase del Ares 1; se soltaron desde un avión a 3 Km de altura. Tiene cada uno 50 m de diámetro y pesa casi 1 Tm.
    El 10 de septiembre de 2009 se hizo en Utah la DM-1, un ensayo estático de un motor de la primera fase del cohete de 5 seg de duración. El funcionamiento, estudiado en toda su extensión con ayuda de 650 sensores, fue un éxito.
    El Ares 1-X fue presentado en Florida una semana antes de su previsto primer lanzamiento de prueba, el 19 de octubre de 2009.
    A pesar de la cancelación del programa Constellation, se siguieron haciendo pruebas que estaban programadas y aprobadas. Así el 31 de agosto de 2010 la empresa ATK Aerospace Systems hizo una prueba estática, denominada DM-2, del Ares 1 y sus 5 segmentos en Utah. El motor, enfriado previamente a 40ºF, funcionó 2 min y se midieron 53 parámetros con 760 detectores sobre la actuación y rendimiento del mismo.

                        - ARES 5

     Su misión sería lanzar la fase de inserción en la trayectoria lunar junto con el módulo lunar y la nave Orion acoplada en órbita a este conjunto. Altura 110 m. Carga útil 125 Tm en órbita baja con lo que es el cohete más poderoso construido hasta entonces.
    Lleva 2 ejemplares derivados de la misma primera fase del Ares 1, de 5 segmentos y medio, más una nueva entre tales dos, pero de propulsante líquido LOX y LH con 6 motores RS-68B (inicialmente se habían marcado 5), con un tanque de propulsantes tipo ET Shuttle modificado; este tipo de motor es de la Pratt&Whitney Rocketdyne. La segunda fase J-2X es la misma del Ares 1, denominada aquí EDS.

Al cancelar la Administración Obama el proyecto Constellation, el Ares V se quedaría en proyecto irrealizado. Pero la NASA seguía necesitando un lanzador de similares características, así que invitó a la industria a presentar nuevas propuestas. Bajo un plan que se presupuestó en 7.500.000$, se encargó tal trabajo de estudio a las 13 empresas siguientes: Lockheed Martin Co.; OSC; United Launch Alliance; United Space Alliance; Boeing Co.; Northrop Grumman Systems Co.; Pratt&Whitney Rocketdyne; Andrews Space; Analytical Mechanics Associates; Alliant Techsystems; Science Applications International Co.; Space Exploration Technologies Co.; y Aerojet General Co.

                         - SLS.

    El SLS, Sistema de Lanzamiento Espacial, es el sucesor del no desarrollado Ares 5, o del antiguo Saturn 5 y otros de gran envergadura con los ojos puestos en Marte y la Luna o un asteroide, y cuya carga útil sería la nave Orion MPCV, con o sin tripulación. La masa que ha de satelizar es similar a la del Saturn 5, pudiendo llegar a las 130 Tm en una órbita terrestre baja, si bien en una primera fase del proyecto se contempla enviar inicialmente solo unas 70 Tm; su empuje inicial es nominalmente un 15% aproximadamente mayor que el del Saturn 5. El proyecto comienza en 2010 y en el mismo participarán más de 1.100 empresas estadounidenses, principalmente Boeing (fase central) y Aerojet Rocketdyne (motores RS-25). El lugar asignado para el lanzamiento del cohete será el KSC y su complejo 39B que será renovada y actualizada para las características de este vector; el 39A quedaba para la empresa SpaceX y su Falcon 9.
    En el esbozo inicial, la primera fase del SLS lleva 3 (luego serán 4) motores denominados RS-25D, derivados del SSME Shuttle, y que serán reutilizables; consumen LH y LOX, y su tanque principal de LH tiene capacidad para más de 2 millones de litros y mide 40 m de largo por 8,4 de diámetro, siendo la mayor pieza de todo el cohete; la suma de todo el propulsante supera los 2.775.000 litros. Esta fase actúa durante 8,5 min. Los motores RS-25 son aportados por la Aerojet Rocketdyne y el montaje de la etapa se lleva a cabo en Michoud (New Orleans). A tal fase se añadirá el empuje de 2 cohetes de propulsante sólido, también al modo del Shuttle de los SRB, pero con 5 segmentos por cada uno, que es el mismo prototipo proyectado para los modelos Ares. Una segunda fase ha de llevar un motor RS-5E, no reutilizable. Una tercera fase ha de llevar el motor J-2X, también similar al calculado para los Ares. En el modelo más potente del SLS los motores de la primera fase han de ser 5 en vez de 3. Con todo, un modelo final podría tener una altura de casi 98 m y un peso de más de 2.500 Tm.
    En total, del programa Shuttle se reutilizan para el SLS 83 de sus componentes, principalmente los motores SSME. Los antiguos habían sido puestos en venta en 2008 con precios entre los 400.000$ y el doble, pero no los compró nadie.
    El costo estimado del programa del SLS en 2016 ascienden a unos 10.000 millones de dólares.
    A su presentación por Charles Bolden, el Administrador de la NASA, el 14 de septiembre de 2011, se piensa que el cohete se podría probar en 2017 y ser tripulable en 2.021. Para un hipotético retorno a la Luna, la astronave cuyo cohete fuera el SLS podría estar lista para 2030.
    El 9 de enero de 2015 tiene lugar en el Centro Stennis una prueba estática del motor RS-25 que se planea utilizar para la fase primera del SLS. El ensayo dura 8 min 20 seg y tiene éxito.
    El 11 de marzo de 2015 se prueba en Promontory, Utah, un cohete de propulsante sólido acelerador del SLS (en posición tumbada). El ensayo estático dura 2 min y el vector generó 1.600 Tm de empuje. Se observó con 531 sensores el funcionamiento en todos sus parámetros (102), especialmente con la temperatura del propulsante más elevada dentro de los límites posibles, que son 32,2ºC. Este motor fue creado sobre el antiguo SRB del Shuttle y sus primeras pruebas se remontan a 2009.
    A finales de agosto del mismo 2015, con una séptima prueba en el Centro Espacial Stennis de San Louis (Mississippi), finalizan la primera tanda de ensayos del motor RS-25 del SLS. El encendido dura 8 min 55 seg y en el mismo se comprueban todos los parámetros del motor y su actuación. Por entonces, el número de motores RS-25 a incluir en la primera fase del SLS había pasado de 3 a 4, siendo así el empuje teórico de 907 Tm (más el de los aceleradores de propulsante sólido, con lo que el empuje total de la primera fase sería de 3.810 Tm).
    Por entonces, el diseño del SLS comprende, además del cohete central con 4 motores RS-25, la posibilidad de añadir dos aceleradores de propulsante sólido, bien del tipo Block 1 o del Block 1B, de 77 y 115 Tm, o bien de propulsante líquido Block 2, de 143 Tm.
    El 28 de junio de 2016, a las 15 h 05 m, GMT, tiene lugar un nuevo ensayo estático de un motor de propulsante sólido del SLS llamado RSRMV y configurado con 5 segmentos y 53,96 m de longitud. La prueba, denominada QM-2, que es un éxito, dura 2 min 06 seg y tiene lugar en Promontorio, Utah, en instalaciones T-97 de la Orbital ATK Propulsion Systems. En tal tiempo el motor consumió un promedio de 5,5 Tm/seg de propulsante, generando un empuje de 1.630 Tm y se comprobaron todos los parámetros.
    Iniciado 2017 se perfilan como modelos iniciales para el proyecto de lanzar naves Orion: el SLS Block 1, de 98 m de altura, apto para elevar 70 Tm a una órbita baja; el SLS Block 1B Crew, versión del anterior para llevar tripulación a bordo de la Orion, que con el sistema de escape eleva así su altura a los 111 m, unos centímetros más que el antiguo Saturn V-Apollo, y apto para satelizar 105 Tm en órbita baja (un segundo modelo puede medir solo 100 m sin el sistema de escape con igual tonelaje a satelizar); SLS Block 2, de 11,2 m de altura, apto para satelizar 130 Tm en órbita baja, un poco más de la capacidad que tenía el Saturn 5. A la Luna puede enviar entre 27 y 42 Tm, según configuración.
    En mayo de 2017 las perspectivas en el desarrollo del SLS y su puesta a punto a tiempo conforme al plan trazado no son buenas. La cúpula del tanque de LOX se cae el día 10 de tal mes y queda inservible. Pero problemas mayores tienen con las soldaduras en los tanques de LH, que son muy finos. Aunque se supone que se superaran, también hay problemas con la informática de control del cohete.
    Al momento del montaje de la primera fase del SLS en septiembre de 2019, los caracteres generales del cohete son, con un altura total de 102,32 m:
Primer fase: Fase central. Altura 64,6 m, diámetro 8,38 m, empuje 907 Tm, con 4 motores RS-25 de propulsantes LH y LOX (2,7 millones de litros en total; 2 de LH y 741.941 litros de LOX), construida por la empresa Boeing principalmente en aluminio 2219, siendo los motores antes citados de Aerojet Rocketdyne. Su masa en seco es de unas 85,275 Tm. Su masa total es de 988 Tm. Funciona durante unos 8 min. Cada motor RS-25 mide 4,2 m de alto por 2,4 m de anchura y soporta hasta más de 3.300ºC que se generan en la cámara de combustión, partiendo de unos 200ºC bajo cero de los criopropulsantes que afluyen para la ignición hasta los inyectores.
Aceleradores: 2 de propulsante sólido SRB de 5 segmentos rodeando la fase central, la antes citada, que con ella proporcionan un empuje inicial total al cohete de más de 3.260 Tm (1.633 Tm cada uno) que es el 75% de total del cohete en esos momentos, más que el Saturn 5. Estos motores son un 25% más potentes que los SRB del Shuttle, en los que se basa. Son construidos por la Northrop Grumman. Su masa unitaria es de 726,4 Tm. Su altura total es de 54 m. Su diámetro es de 3,66 m. El propulsante es polibutadieno acrilonitrilo, o PBAN, y oxidante perclorato de amonio que se quema en 2 min 06 seg a razón de 6 Tm/seg. Cada propulsor lleva además 2 motores que solo funcionan menos de 1 seg para el encendido del principal.

Segunda fase: Para el primer vuelo se piensa usar la llamada ICPS o Etapa de Propulsión Criogénica Interina, así como fase superior; es una etapa DCSS modificada del Delta IV con un motor RL10B-2 de Aerojet Rocketdyne. Construida por la Boeing, tiene un empuje de 11,34 Tm y pesa 3.488 Kg en seco y lleva 32,48 Tm de LH2 y LOX. Mide 4,88 m de diámetro y tiene una longitud de 13,71 m. Puede funcionar repetidas veces hasta un total sumado de unos 20 min, aunque generalmente solo actuará primero para elevar la órbita de la nave sobre la Tierra y luego para la inyección en órbita translunar.
    Alternativamente y en los siguientes vuelos, como segunda etapa se quiere llevar la EUS, fase superior con 4 motores RL10, también de LH2 y LOX. Tiene un empuje de 44 Tm y pesa 13,13 Tm en seco y lleva 113,4 Tm de tales propulsantes. Mide 8,23 m de diámetro y tiene una longitud de 17,37 m.
    Su desarrollo, según estimación de 2021, tiene un costo hasta entonces cercano a los 20.000 millones de dólares, evaluando el coste añadido de cada lanzamiento en unos 2.000 millones de dólares.

Fotografías del primer SLS tomadas de la TV de la NASA:



El primer SLS en la rampa 39B del KSC
La nave espacial y su sistema de escape en la proa del primer SLS.


Detalle en dos fotos de los motores de la primera fase del SLS
y los dos cohetes auxiliares de propulsante sólido.


                                        - LA NAVE ESPACIAL Y SUS MÓDULOS

    Constaría básicamente de una nave espacial con dos módulos, uno de mando y otro de servicio, al modo de las antiguas naves Gemini y Apollo. Pero además se añadiría una nueva nave para operar en la Luna como en su día se hizo con el llamado Módulo Lunar. También se proyecta un rover y nuevos trajes espaciales.

ORION.

    Como sea que sería la parte sobreviviente del proyecto se hace referencia de la misma más adelante.

ALTAIR.

Características generales proyectadas:

Capacidad

4 personas en la Luna.

Altura total

9,7 m

Diámetro máximo

8,8 m con las patas desplegadas

Volumen habitable

17,5 m³

Peso total mínimo

43.186 Kg

Peso módulo ascenso

6.141 Kg

Peso módulo descenso

37.045 Kg

    Consta de dos fase, la de descenso al suelo selenita y la de ascenso a la órbita lunar. Es el módulo lunar LSAM con capacidad para 4 astronautas. Cinco veces mayor que el LEM Apollo. Para su diseño inicial fueron contratadas en la primavera de 2008 las empresas Boeing, Northrop Grumman, Lockheed Martin, Andrews Space, y Odyssey Space Research, con un costo total de 1.500.000$.
    En los estudios para el desarrollo del motor de descenso del Altair se ensayó (Pratt&Whitney Rocktdyne y la NASA, a partir de 2008) con un motor denominado CECE, basado en el motor RL10 de propulsantes LOX y LH; su potencia se puede graduar entre 8 y 104%.

ROVER

Características generales proyectadas:

Capacidad

2

Altura total

3 m

Longitud

5 m

Volumen habitable

m³3

Peso total

4 Tm (3.000 Kg la cabina y 1.000 Kg más el resto)

Carga que admite

4 Tm.

Autonomía

240 Km

Velocidad máxima

10 Km/h

Ruedas

12 rotatorias

Sistema energético

Baterías recargables de iones de lítio

    Pensando para los desplazamientos por el suelo lunar, a modo del LRV Apollo, en 2008 se comenzó a probar un prototipo de 6 ruedas de giro independiente, de suspensión activa y gradual. Se le exigió además la posibilidad del giro lateral. No dispone de asientos, ni ventanas, y el conductor y su acompañante van en una plataforma.  
    Pero en el mismo año se trabajaba también con otro modelo de automóvil, pero dotado de cabina presurizada en la que los astronautas podrían conducir sin traje espacial largos trayectos de forma más cómoda; lleva hasta literas mediante la conversión de los asientos y cuenta con un aseo con ducha. La velocidad calculada de este vehículo sería de 10 Km/h y tiene 6 pares de ruedas pivotantes que pueden girar los 360º. Su autonomía es la de las baterías y se proyecta para 240 Km y 2 semanas de uso para dos personas. Una de las primeras pruebas del primer prototipo se realizó sobre terreno rocoso al norte de Arizona. Tendría que poder subir pendientes de 40º. Este prototipo fue denominado LER, rover eléctrico lunar, y fue exhibido el día de la toma de posesión del Presidente Obama a principios de 2009. En la primera mitad de este año se hicieron pruebas con prototipos del mismo.
    El modelo de rueda elegido fue el llamado Spring Tire, que se probó con éxito en el verano de 2009 en el Centro Johnson de Houston, y que fue desarrollada a partir de la rueda del Rover de los Apollo. Es resultado de una labor entre la NASA y la compañía Goodyear. No lleva aire sino un entramado o malla metálica de 800 muelles que la hacen muy resistente a la vez que flexible, por supuesto sin posibilidad de pinchar.  
    En el diseño del rover lunar se usaron diversos prototipos, como el tri-ATHLETE y el propio LER, y se simularon operaciones selenitas, por ejemplo en Arizona en el verano de 2009 (estudios RATS).
    A principios de 2022, el tipo de rueda del LTV que se perfila es de Michelin de tecnología Michelin Tweel, con la colaboración de la empresa Northrop Grumman. Sigue siendo sin aire y con los muelles mencionados. La maqueta del vehículo es expuesta en una feria por entonces en Las Vegas; más tarde sería llevada a la sede de la Northrop Grumman, en Falls Church (Virginia).

EL TRAJE ESPACIAL CONSTELLATION

    El contrato inicial para el diseño y desarrollo de un nuevo traje espacial destinado expresamente al vuelo lunar fue establecido por la NASA a finales de febrero de 2009 con la compañía Oceaneering Internacional. El traje también debía ser usado en el resto de vuelos no lunares del programa. Se fijó entonces la firma del contrato definitivo para el 29 de agosto siguiente.


                = PROGRAMA INICIAL PROYECTADO (2006). ENSAYOS PRELIMINARES

28 OCTUBRE 2009. PRUEBA 1. Ares 1-X.

15 h 30 min. GMT. Lanzamiento con éxito en la rampa 39B del KSC del cohete Ares 1 constituido por una primera fase RSM-91A que es un SRB de 4 segmentos con faldón, y una fase segunda y nave espacial Orion, torreta de aborto incluida, simuladas y construidas por el Centro Langley. Al partir, el cohete sobrepasó la torre de disparo en 6 seg y luego se inclinó a un lado ligeramente. El vuelo es naturalmente suborbital de 2 min de funcionamiento de la fase, estando a 39,6 Km de altitud, si bien por el impulso se alcanzaron luego los 46 Km de altura, y su misión es, a través de 700 sensores, comprobar el vuelo del vector; las partes simuladas con maquetas llevan por su parte en total 150 sensores para comprobaciones aerodinámicas; la velocidad alcanzada fue de 4 Mach. El vuelo siguió inercialmente tras el agotamiento del cohete y el mismo cayó al océano a los 6 min de viaje aproximadamente, colgado de 3 paracaídas. Barcos de rescate hicieron posible recuperar la fase, que flotaba en el Océano; el barco encargado de izar la fase fue el Freedom Star. El resto, el peso muerto, fue a caer a unos 235 Km de la costa de Florida, donde se hundió; al separarse esta parte, la misma siguió un movimiento desequilibrado, quizá por un ligero contacto indebido con la fase primera en la separación. El examen de la fase recuperada permitió ver que uno de los paracaídas no se había abierto del todo, provocando un golpe con las aguas a mayor velocidad en la caída y una abolladura en la parte baja del cohete.  
     Previsto el disparo inicialmente para abril de 2009 hubo de ser retrasado para dar tiempo a las modificaciones añadidas en la plataforma de disparo.
El lanzamiento fue pospuesto de nuevo en agosto de 2009 para finales de octubre siguiente porque los plazos para su puesta a punto iban retrasados. Su montaje fue concluido el 13 de agosto de 2009 en el VAB. El traslado a la rampa 39B se realizó el 20 de octubre, tardando poco más de 6 h en el trayecto. La ventana de lanzamiento fue de 4 horas y el disparo fue retrasado en un día por el mal tiempo. El ensayo tuvo un costo de 445.000.000$.


    En las siguientes pruebas se realizarían 4 lanzamientos, inicialmente fijados entre mayo de 2009 y septiembre de 2011 y luego retrasados por el propio primer ensayo anterior y añadidos problemas presupuestarios, sin contar las dificultades técnicas, a marzo de 2014 (prueba Ares 1-Y).

El plan trazado, no llevado a cabo, era el siguiente:

SEPTIEMBRE 2012. Ares 2. El cohete Ares 1 lleva una nave Orion simulada y realiza un vuelo suborbital.
2013. Orion 3. Primer vuelo de una nave Orion, aun sin tripulación. La misión durará 2 semanas.
JUNIO 2014. Orion 4. Vuelo de prueba general de la nave y cita orbital con la ISS, pero sin ensamblaje.
SEPTIEMBRE 2014. Orion 5. Vuelo con la primera misión tripulada Orion con arribada a la ISS.
DICIEMBRE 2014. Orion 6. Vuelo de transporte hacia la ISS.
MAYO 2015. Orion 7. Primer viaje tripulado operativo con 3 astronautas en misión hacia la ISS para vuelo de larga duración en la misma.
MAYO 2015. Orion 8. Vuelo con nave de carga hacia la ISS para su aprovisionamiento.
JULIO 2015. Orion 9. Misión de aprovisionamiento de la ISS.
SEPTIEMBRE 2015. Orion 10. Nueva tripulación para la ISS en misión de larga duración.
DICIEMBRE 2015. Orion 11. Misión de aprovisionamiento de la ISS.
JUNIO 2018. Ares V-1. Primer lanzamiento del Ares V. Lleva como fase superior una carga simulada.
JUNIO 2019. LSAM 2. Primer lanzamiento del Ares V completo y primera prueba en el espacio del módulo lunar.
JUNIO 2019. Orion 12. Con una tripulación de 4 astronautas, realizará una cita y ensamblaje con la nave lunar anterior LSAM 2. El vehículo conjunto se pondrá en órbita sobre la Luna y la nave lunar descenderá de modo automático, sin tripulación, al suelo selenita. Luego se elevará para ir al encuentro de la nave Orion tripulada y ensamblarse de nuevo. Todo el vuelo tiene una duración prevista de 3 semanas.
DICIEMBRE 2019. Orion 13/LSAM 3. ALUNIZAJE 1º tripulado del programa. Llevará 3 astronautas hasta el suelo selenita y 1 más quedará en órbita lunar.
JUNIO 2020. Orion 14/LSAM 4. Segunda misión lunar tripulada.

                                                                            ...---===o0o===---...

    Finalmente, se anunció en febrero de 2010 la cancelación por la Administración Obama del proyecto Constellation, incluidos los cohetes Ares y las naves Orion y Altair, cuando ya se habían gastado al menos 6.600 millones de euros en su desarrollo (unos 9.000 millones de dólares), que ahora sorprendentemente, en plena crisis económica mundial, iban a perder toda utilidad... aunque luego algunas partes fueron retomadas. Por ello, algunas empresas participantes continuaron por su cuenta algunos ensayos tecnológicos, como el cohete de escape de emergencia en el lanzamiento de la cápsula de mando, para aprovechar el desarrollo que se había alcanzado en algunos aspectos.
    Más tarde, en la primavera siguiente, cuando aun el Congreso americano no había ratificado la cancelación se empezó a considerar el desarrollo de al menos la cápsula Orion como sistema no tripulado pero útil para enviar cargas a la ISS. Así que se siguieron haciendo algunas pruebas.

       > RELANZAMIENTO DEL PROYECTO DE LA NAVE ORION Y OTROS

     Cancelado el programa Constellation, al quedarse sin nave para suceder al Shuttle en el acceso al espacio, los estudios sobre la nave Orion son retomados.  
    Además, en paralelo a la nave de la NASA, se abrió la posibilidad a la empresa privada de crear naves de carga con la opción de evolucionar hacia naves tripulables. Dada la política de privatizaciones de la Administración Obama, varias empresas mostraron su interés en crear astronaves propias, algunas con lanzador y nave incluidas. Y la NASA trazó un plan al respecto para subvencionar los estudios y así condicionarlos.
    En una primera fase, llamada CCDev-1 e iniciada en diciembre de 2008, la NASA subvencionó estudios previos generales al respecto participando varias empresas a las que se dieron las siguientes cantidades con plazo:


Compañía

Millones $

Nave, estudio, investigación, desarrollo...

Blue Origin

3,7

Sistema de escape en el lanzamiento.

Boeing

18,0

Nave CST-100.

Paragon Space Development Co.

1,4

Sistemas de sustento vital en la nave.

Sierra Nevada Co.

20,0

Nave reutilizable.

United Launch Alliance

6,7

Estudios de detección de emergencias.

    En la fase siguiente el plan se resumió en el llamado programa CCDev-2 y al mismo se asignan en abril de 2011 contratos por importe de 269.300.000$ en una segunda etapa para 4 empresas con plazo de ejecución hasta mayo de 2012.  
    Las 4 citadas compañías son:

    Además, recordemos, está la propia nave Orión de la propia Agencia que no se abandona... sino que se convierte en la base para el desarrollo del denominado MPCV, vehículo tripulado multipropósito, o nave espacial multiuso con la que los americanos pretenden a medio plazo, a perspectiva de 2011, disponer su acceso tripulado al espacio. 
    La MPCV debe ser el prototipo base de una hipotética nave tripulada capaz de viajar no solo a la Luna o a la ISS, sino incluso a Marte o un asteroide en órbita cercana a la de la Tierra. Se trata pues de un modelo evolucionado de la propia Orion, aun cuando esta no es en tal momento operativa, por no decir que es la misma nave con nuevas perspectivas de uso.
    El desarrollo de la MPCV se adjudica a la propia Lockheed Martin que trabajaba en la Orion y sus características son inicialmente las mismas. Es decir, la Orion será la MPCV. Entonces se piensa que su vuelo inaugural podría ser real no antes de 2016.
    Las naves tripulables de las empresas privadas quedarían limitadas en sus objetivos al acceso a la órbita terrestre, principalmente pensando en la ISS, en cuyo programa se pueden enmarcar aunque sus posibilidades pueden ser también otras. Las naves Dragon V2 y CST-100 en 2014 se perfilan para ser tripuladas operativas antes que la Orion, en 2016 previsiblemente.
    En enero de 2015 se evalúa la nave de la Boeing, CST-100, pensando en que podría estar lista para ser tripulada en julio de 2017 con una misión a la ISS. Previamente, en febrero del mismo 2017, se piensa en realizar un ensayo de aborto de lanzamiento con la misma, un vuelo sin tripulación en abril siguiente y otro con un piloto de pruebas.
    En cuanto a la nave Dragon tripulable de Space X, en servicio ya sin tripulación, se tiene planificado al mismo tiempo de enero de 2015 también un ensayo de aborto de lanzamiento para llevar a cabo en el plazo de un mes aproximadamente y otro a final del mismo 2015. Para 2016 se piensa entonces realizar un vuelo orbital no tripulado y el primer vuelo tripulado con la misma se planifica para los inicios de 2017.
     La prueba de aborto de lanzamiento de la Dragon tripulable (Dragon Pad Abort Test) se realizó con éxito finalmente el 6 de mayo de 2015 a las 13 h GMT en el complejo 40 de Cabo Cañaveral. Se utilizó una maqueta ocupada por un maniquí que fue elevada hasta 1.524 m de altura durante 6 segundos por los 8 cohetes del sistema, llamados Superdraco, para luego separarse de los mismos y desplegar 3 paracaídas y amerizar en la misma costa del Atlántico a 2,2 Km del lugar de la ignición. Tales cohetes usan propulsantes hipergólicos MMH y tetróxido de nitrógeno, y tienen un empuje unitario de 6.804 Kg (total 54,4 Tm) y pueden elevar una carga de 8 Tm hasta los 555 Km/, pudiendo acelerar hasta los 160 Km/h en 1,2 seg. En la prueba se examinaron todos los parámetros de la emergencia simulada con 270 dispositivos.
 
    La nave New Shepard (nombre tomado del primer astronauta americano Alan Shepard), aunque suborbital sirve para el desarrollo de otra orbital. La primera fue lanzada el 29 de abril de 2015 para su prueba y llegó a los 93,6 Km de altitud y alcanzó Mach 3. Utilizó un motor BE-3 de LOX y LH, pero el módulo propulsor no pudo ser recuperado al no controlar su aterrizaje automático por fallo del sistema hidráulico. La cápsula, al caer, abrió sus paracaídas y aterrizó, siendo un éxito el ensayo suborbital. La misma empresa, Blue Origin, trabaja entonces en el diseño de otra nave, denominada Very Big Brother, dotada de motor BE-4 de LOX y metano, capaz de operar en órbita.
    En julio de 2015 la NASA designa a los cuatro primeros astronautas destinados a tripular las primeras de estas nuevas naves en su debut. Son los veteranos (con dos vuelos cada uno) Robert l. Behnken, Sunita l. Williams,  Eric A. Boe y  Douglas G. Hurley. Pero se añade que las empresas SpaceX y Boeing, para sus respectivas naves Dragon y CST-100, añadirían otro tripulante cada una; los mismos se especula que podrían ser Garrett E. Reisman y Christopher J. Ferguson. El primer vuelo se perfila entonces para 2017.
    En septiembre de 2015, Jeff Bezos da a conocer que la nave del proyecto de Blue Origin se lanzaría en Cabo Cañaveral, donde haría una inversión inicial de unos 200 millones de dólares para construir una plataforma de disparo y una fábrica para sus cohetes.
    El 23 de noviembre de 2015 se prueba en lanzamiento a las 17 h 21 m GMT el vector suborbital reutilizable New Shepard de Blue Origin en Texas, logrando su primer aterrizaje tras elevarse a 100,5 Km, soltando allí una cápsula que caería sola colgada de paracaídas hasta aterrizar sin novedad. Al regresar el cohete, en la caída en vertical, a 1,5 Km del suelo, hizo de nuevo uso de sus motores, como es obvio, para poder estabilizarse y aterrizar con precisión en el lugar previsto y del modo fijado con ayuda de el tren de aterrizaje que abrió en esta fase final del viaje. El vuelo, en el que logró Mach 3,7, duró unos 8 min. Posteriormente, el cohete ha de ser revisado en profundidad y vuelto a cargar de propulsante para ser puesto a punto para una nueva misión.
    El 22 de enero de 2016, el mismo New Shepard de Blue Origin vuelve a ser lanzado, reutilizando por vez primera parte del lanzador, y se eleva a una altitud de 101,7 Km sobre Texas, tras lo que liberó la misma cápsula (no tripulada) que cayó luego para aterrizar sostenida por sus tres paracaídas. El cohete en su vuelo suborbital también cayó y en el trayecto final frenó su retorno con un encendido de motores hasta posarse verticalmente con éxito en el lugar fijado. Respecto al vehículo anterior, en esta ocasión se habían cambiado algunos componentes, como los paracaídas, y en su informática se habían hecho algunas mejoras.
    En paralelo al desarrollo de la nave y su cohete, el 25 de enero de 2016 comienza un aislamiento de supuestas astronautas, dentro de los estudios de simulación de vuelos a un asteroide, fijado por hipotético o posible objetivo de algunas de las misiones. Es la 9ª misión del proyecto HERA, iniciado en 2014, y tiene en esta ocasión por finalidad simular un viaje espacial de 30 días a un asteroide; las anteriores misiones simuladas fueron de una semana cada una en 2014 y de dos semanas en 2015. El módulo, de tipo hinchable, se ubica en las instalaciones de Houston de la NASA y tiene 148 m³ de volumen. Participan cuatro mujeres (Leah Honey, Julielynn Wong, LaShelle Spencer y Michelle Courtney), procedentes de campos varios: ingeniería (2), medicina y ciencia. En el ensayo, las citadas personas se comunican solo con un centro de control, aunque también esporádicamente con sus familias, todo con un retraso simulado de 10 min en las conexiones, como ocurriría en el vuelo real. Las labores “a bordo” son jornadas de 16 h que comprenden, además de las tareas domésticas ordinarias y ejercicio físico, maniobras, investigaciones y mantenimiento, cultivo de plantas, simulacros de emergencia, etc. En 2016 se prevén otras 3 misiones de 30 días. Los requisitos para ser candidatos en estas misiones son: tener entre 30 y 44 años, ser licenciado en ciencias, matemáticas, ingeniería o tecnología, medir menos de 1,87 m, y buena salud, además de pasar exámenes físicos y psicológicos.
    El 19 de junio de 2016 se realiza otra prueba, la cuarta, con el New Shepard de Blue Origin y el cohete funciona con éxito. Llegó a la altura prevista, se separó de la cápsula y volvió para aterrizar con su propio motor. La cápsula aterrizó con 2 de sus paracaídas; se probó a inutilizar otro para ver su comportamiento en un caso de fallo de uno de los tres paracaídas.
    El 12 de diciembre de 2017 la misma nave hizo su séptimo vuelo de ensayo, pero llevando esta vez ya una cápsula de verdad, una New Shepard reforzada llamada Crew Capsule 2.0, “tripulada” por un maniquí con detectores y 12 cargas útiles comerciales con fines científicos y educativos. Asciende a 99.390 m de altitud (el cohete llegó a los 99.270 m) tras partir desde el Oeste de Texas. Al caer, la cápsula lo hizo sostenida por paracaídas y usó motores para estabilizarse.
    El 18 de julio de 2018 la New Shepard es vuelta a probar en su noveno lanzamiento suborbital, alcanzando 119 Km de altitud. Se hizo prueba del motor de escape o emergencia de la cápsula tras separarse del cohete, llegando a 10 ges de aceleración. La cápsula fue recuperada tras descender sostenida por sus tres paracaídas, mientras el cohete hacía lo propio con sus motores en un aterrizaje vertical. 

                    = LA NAVE ESPACIAL ORION

    La nave Orion es el resultado del MPCV y consta, como en su día las naves Gemini y Apollo, de dos módulos: el de mando o tripulación, o CM, y el de servicio, o SM (europeo, basado en el ATV); este último tiene la misión de aportar la electricidad, la propulsión y el aire para respirar y dar presión. El CM es un cono con un ángulo de 32,5º y el SM un cilindro. El primero, reutilizable, será americano y el segundo europeo. 
    Al lanzamiento se protege con un sistema de aborto denominado LAS que se desprende unos minutos después de partir en el lanzamiento tras pasar las fases aerodinámicas más agudas del mismo; se separa a una altura de unos 90 Km con un motor de 410 Kg de empuje. Tal LAS pesa 3.464 Kg y dispone de 3 cohetes de Aerojet Rocketdyne que pueden aportar 181 Tm de empuje en 3 seg de funcionamiento; el propulsante es sólido polibutadieno HTPB y oxidante perclorato de amonio. El LAS tiene forma de cucurucho de helados invertido, que tapa todo el CM. Su desarrollo y gestión corre a cargo de los centros de la NASA Langley y Marshall. El sistema lleva además otro cohete de la misma empresa para control de actitud en caso de aborto sobre la parte alta de la misma torre del sistema, de iguales propulsantes, pero tiempo de funcionamiento de 30 seg, de empuje variable y orientable de hasta 3,2 Tm, para estabilizar la cápsula en su caso y permitir el despliegue del paracaídas; lleva 8 válvulas rodeando los 91,5 cm que tiene de diámetro el cohete. Además va otro motor, Jettison, que funciona 1,5 seg para apartar al conjunto de la trayectoria de la nave y no estorbar en el despliegue de paracaídas en su caso.

Características generales:

Capacidad

6 tripulantes en órbita terrestre o 4 en la Luna.

Carga útil secundaria

100 Kg

Longitud total

7,3 m

Diámetro máximo

5,02 m

Envergadura

19 m (con los paneles solares desplegados)

Peso total

21,25 Tm (la primera Orion 25,84 Tm)

Peso vacía

15 Tm,

CM. Misión

Cabina habitable de tripulación y sistema de control

CM. Altura cápsula

3,35 m

CM. Peso

8,9 Tm (el primer CM 10.387 Kg)

CM. Motores

12 (construidos por Aerojet Rocketdyne)

SM. Misión

Aporta el soporte vital de agua, oxígeno, propulsión y control térmico.

SM. Peso

13,5 Tm, de ellas 8,6 Tm de propulsante. (el primer SM 15.461 Kg)

SM. Longitud

4,8 m

SM. Diámetro

4 m

SM. Motores

1 principal y 32 menores, 12 de ellos RCS

SM. Empuje motor OMS

2.720 Kg

SM. Número de piezas
Unas 20.000 y 11 Km de cables.

Volumen presurizado

19,56 m³

Volumen habitable

8,95 m³

Autonomía espacial

21 días en vuelo propio y medio año acoplada en una estación orbital.

Materiales básicos

aleación de aluminio y litio.

Paracaídas

3 principales de 35 m de diámetro y 2 más previos menores de 7 m.

Principal contratista CM

Lockheed Martin

Principal contratista SM

Airbus. Construido en Bremen, Alemania. Participan 26 empresas de 10 países europeos.

Sistema energético Pilas de combustible y baterías. Inicialmente se conciben además 2 alas de paneles solares plegables (con 4 paneles por ala) además en el vuelo lunar; cada ala mide 16,5 m. Posteriormente en la versión lunar de la nave, la misma lleva 4 alas de  7 m cada una, y  19 m de envergadura, con 3 paneles por ala y un total de unas 15.000 células solares.
Coste
El cálculo inicial fue de 6.700 millones de dólares. Pero en 2021 (desde 2012) se llevan gastados 9.300 millones de dólares.

    Sistema de vuelo: tripulado o automático, actuando entonces como nave de carga. Para su uso en la ISS, al igual que el Soyuz, puede permanecer amarrada unos 6 meses y servir además como nave de emergencia.
    El CM lleva 4 ventanillas, dos centrales rectangulares, y una más a cada lado de éstas pero cuadrada y menor.
       El módulo de servicio es un cilindro de unos 4 por 4 m, con una envergadura en paneles solares de 19 m. Lleva 1 motor principal, 8 secundarios y 24 de maniobras, alimentados todos por un total de 8,6 Tm de propulsante, un sistema eléctrico con 4 paneles solares divididos en tres segmentos cada uno; cada uno de estos tres lleva 1.242 células y en total aportan 11,1 kW. La capacidad de movimiento de los paneles para orientarse es de 60º hacia adelante y atrás. Los paneles son fabricados por Airbus Defence & Space en Holanda. El cableado informático del módulo, conectado a paneles, propulsión, sistema ambiental, etc., suponen 11 Km de cables. En total lleva unos 1.100 puntos de soldadura solo en el sistema propulsor. El total de piezas o componentes del módulo de servicio es de más de 20.000. El módulo se separa al final del vuelo, justo antes de la reentrada, del módulo de mando, como ocurría con Apollo. Para motor principal se pensó en el de propulsantes hiperbólicos AJ10-118K, usado por los Delta. Al lanzamiento, dado que el diámetro del SM es menor al máximo en la base del CM y para proteger los paneles solares plegados, la nave lleva tres escudos aerodinámicos que la envuelven y que se desprenden luego. Su montaje se realiza por Airbus en Bremen, Alemania. Otras empresas participantes son Criotec (válvulas del sistema atmosférico), Rovsing (pruebas en tierra de paneles solares), DTM Technologies (sistema térmico de la electrónica y otras partes), Aviotec (sujeción de Kevlar del escudo contra meteoritos), etc.
    Por sistemas, los motores ya citados, son: 1 motor principal OMS-E de Aerojet Rocketdyne para maniobras orbitales, de propulsante monometilhidracina MMH y óxido de nitrógeno, tiempo de funcionamiento en varios encendidos hasta 16 min en total, y empuje 2,7 Tm; 8 motores auxiliares R-4D11, para correcciones de trayectoria, también de Aerojet Rocketdyne, situados a pares en 4 grupos igualmente en la base del SM, iguales propulsantes que el anterior, tiempo de funcionamiento hasta 45 min en suma, y empuje unitario de unos 45 Kg; y finalmente 24 motores RCS para orientación, giro o posicionamiento de la nave, dispuestos sobre las paredes del SM en 6 grupos de 4, construidos por ArianeGroup, de iguales propulsantes que el resto (MMH y MON), tiempo de funcionamiento sumado hasta 1 h, y 22,7 Kg de empuje.
    En la parte trasera de la Orion van otros RCS, 12 motores MR-104G de Aerojet Rocketdyne, distribuidos en 6 grupos de 2, de monopropulsante hidracina, tiempo máximo de funcionamiento de 50 seg, empuje unitario de 72,6 Kg, y cuya misión en reorientar adecuadamente la cápsula en la reentrada tras separarse del SM.
    El módulo de servicio, en su adaptación al resto de la nave y para su protección en el lanzamiento, viajan al principio envueltos en tres paneles de 4,26 m de largos por 3,9 m de anchura en forma semicircular. Los mismos se desprenden con dispositivos pirotécnicos una vez en el espacio para dejar libre el módulo y que el mismo pueda desplegar los paneles solares.
    El escudo térmico de la cápsula para la reentrada atmosférica fue seleccionado en 2009 tras 3 años de estudios, eligiendo al ablativo Avcoat con capacidad para soportar 2.760ºC y más, de eficacia ya probada con los Apollo; el sistema alternativo estudiado, al final no elegido, fue el denominado PICA. Está construido en fibra de carbono sobre un chasis de titanio que tiene 320.000 celdillas y la parte exterior se compone de 186 bloques ablativos. Va, como es obvio, sobre la base del módulo de mando y mide los 5 m del diámetro del mismo, como se podría deducir. Además, la pared de la cápsula va recubierta de 970 oscuras piezas cerámicas de protección térmica.
    Tras la reentrada, la cápsula libera dos paracaídas menores que estabilizan la bajada y dan paso a los 3 principales de 35 m de diámetro. El total de paracaídas, contando los de guía y extracción de los principales y menores, asciende a 11; el total del sistema supone 45 Km de líneas de Kevlar y 12.000 m² de telas. Actúan secuencialmente en los últimos 10 min de vuelo. Aun así, tras el frenado inicial de 450 Km/h, los paracaídas dejan la velocidad final de choque con las aguas oceánicas es de unos 35 Km/h.
    Para el aterrizaje, efectuada la reentrada y descenso con paracaídas, se contemplan dos posibilidades: el amerizaje como los Apollo y el aterrizaje con el uso de airbags o de pequeños retropropulsores. Pero el aterrizaje, presumiblemente en los Estados Unidos, sobre todo para el caso de los retornos de la Luna, resulta un poco más complejo por la trayectoria seguida. Esta última podría realizarse mediante el uso de un frenado aerodinámico en la reentrada en rebote. En caso de descenso en el hemisferio sur terrestre la trayectoria no exige tal requisito y es más sencillo. El sistema de airbags fue descartado al final y se adoptaría el sistema tradicional americano del amerizaje.
    Para sostener la cápsula flotando en las aguas en el amerizaje en su parte superior cónica se inflan en tal operación 5 grandes globos anaranjados, cuyo color además facilita su localización visual.
   La cápsula, una vez recuperada, revisada y hecho su mantenimiento, se prevé reutilizarla hasta un total de 10 vuelos.

    La estructura principal del prototipo primero de la nave a escala real fue presentada en marzo de 2008 en el Centro de la NASA en Langley. Luego de añadirle en el Centro Dryden la instrumentación y electrónica, sería destinado al ensayo Pad Abort 1 (de aborto de lanzamiento) antes de finalizar 2008 en White Sands.
    Las pruebas de recuperación de la cápsula tras un presunto amerizaje, denominadas PORT, se iniciaron el 23 de marzo de 2009 con una maqueta sobre una piscina en el Naval Surface Warfare Center, y a partir del 6 de abril siguiente sobre aguas atlánticas frente al KSC, en Florida, a 32 Km de la costa. Esta maqueta de la cápsula Orion fue presentada paladinamente en Washington el 30 de marzo de 2009. Su aspecto recuerda mucho al de la cápsula Apollo.
    Para el caso de aborto en el lanzamiento, se estudiaron dos sistemas, el LAS y el MLAS, siendo el segundo probado con éxito el 8 de julio de 2009 en Wallops Island, utilizando una maqueta de la cápsula Orion. El MLAS consta de 4 cohetes de 10 m de longitud que pueden elevar en 1,5 Km la cápsula Orion que se separaría a los 7 seg de tal ignición.
    Cancelado el programa Constellation a principios de 2010, se siguió el desarrollo de la nave Orion bajo la perspectiva de su utilización como nave de emergencia de la Estación Orbital Internacional, ISS. Y así en el mismo año se estudió el diseño de los asientos de la nave, rígidos pero con amortiguadores y con un sistema similar al airbag con inflado en las fases del vuelo de lanzamiento y aterrizaje. Uno de los modelos del sistema fue obra del MIT, es inicialmente de un peso de 320 Kg y su activación es mecánica y manual, no automática que pudiera dar lugar a inflados no deseados.
    El primer ejemplar prototipo se acabó de montar en Michoud, Nueva Orleans, y fue llevado el 10 de febrero de 2011 por la Lockheed Martin a Denver para diversas pruebas en tierra. Los ensayos de amerizaje se pensaban realizar en Langley. El contratista principal es pues la Lockheed Martin que a su vez subcontrata a otras. Una de ellas es la AMRO Fabricating Corp. que construye entre otras cosas el panel o parte de la pared de la cápsula donde se ubican las ventanillas de la misma.

        > LOS ENSAYOS PRELIMINARES

    El estado de desarrollo de la nave Orion y resto de la astronave retomada se puede resumir hasta 2011 repasando el apartado dedicado al programa Constellation y a grandes rasgos en los siguientes puntos: 

2008 Julio

Ensayos de supervivencia con una maqueta de la nave, realizadas por la USNavy en el agua.

2008 Octubre

Pruebas con éxito de los paneles solares Ultraflex para la nave.

2009 Octubre

Prueba de los paracaídas principales sobre Yuma, Arizona.

2010 Febrero

Finaliza la construcción de la estructura del escudo térmico de la nave.

2010 Abril

Se prueban en la ISS elementos del sistema de navegación de la nave STORRM para citas y acoplamientos.

2010 Mayo

Es probado con éxito el motor del sistema de salvamento LAS en aborto de lanzamiento en White Sands.

2010 Junio

Se ensayan con éxito las antenas en banda S de la nave en el Centro Espacial Johnson de Houston.

2010 Octubre

Finaliza la primera integración de los programas de vuelo en el ordenador de la nave.

2010 Septiembre

Se inician las pruebas de presión sobre la estructura de la nave en las instalaciones de Michoud.

2011 Enero

Finaliza en el Centro de Langley el ensayo del impacto hidráulico de la nave.

2011 Mayo

Prueba de sensores STORRM en el espacio; vuelo Shuttle 134.

2011 Julio 12

Prueba de resistencia en amerizaje de una maqueta de 10 Tm con impacto a 38,6 Km/h en el agua.

2011 Septiembre

Se inicia en las instalaciones NASA de Michoud Assembly Facility la construcción de la primera cápsula Orión MPCV para enviar al espacio, aunque aun sin tripular. Se comienza con la soldadura de piezas de la estructura principal.

2012 Marzo

Se fija como primer lanzamiento de la Orion con un cohete Delta 4H para 2014 en la denominada prueba EFT-1, con vuelo de 2 órbitas y regreso a tierra, probando la reentrada, despliegue de los 2 paracaídas menores para estabilizar la caída y que luego arrastran los 3 principales, así como el amerizaje.

2013 Enero

La NASA y la ESA informan que los europeos construirán el módulo de servicio y propulsión de la nave Orion similar a su ATV. El citado módulo se perfila cilíndrico, de 2,7 m de longitud y 4,5 m de diámetro, y ha de llevar paneles solares de arseniuro de galio para aportar 11 kW de energía, pero con una alta eficiencia de un 30%. Otro motor que se añadirá al módulo lo aporta la NASA. El primer ensayo espacial de la nave, no tripulado, se prevé entonces para 2017. Esta colaboración se realiza en compensación por el uso europeo de la ISS en la parte que le corresponde a Estados Unidos.

2013 Mayo

La Orion es probada con éxito en aterrizaje en el desierto de Arizona con simulación de fallo de uno de los 3 paracaídas principales. La velocidad de caída en la prueba es de unos 400 Km/h.

2015 Noviembre Se anuncia el pronto inicio de ensayos de la estructura del SM de la Orion (STM) aportado por la ESA  a través de la empresa europea Airbus Defence and Space. Tales pruebas se realizarían en Sandusky, Ohio, en la Plum Brook Station de la NASA. Las pruebas iniciales de tal módulo se realizaron estáticamente en Turín por parte de Thales Alenia Space.
2016 Febrero 29
Se prueba el despliegue de los paneles solares del módulo de servidio de la Orion en la Plum Brook Station, en Sandusky (Ohio).
2016 Mayo
La nave CST-100 Starliner de la Boeing lleva retraso en su desarrollo y su prueba en vuelo real se retrasa en un año, hasta 2018.
2016 Junio
Prueba final del cohete de propulsante sólido auxiliar del SLS. Es el último de un total de 5 ensayos con el cohete tumbado en las instalaciones de la Northrop Grumman en Promontory, Utah. La estructura ya había sido probada en el KSC, así como su aislamiento.
2017 Marzo
Finalizan las pruebas estructurales con el módulo de servicio Orion.
2017 Mayo
Se completan las pruebas estructurales integradas de la parte superior del cohete, fase ICPS y adaptadores, previstos para la primera misión Artemis.
2017 Agosto
La electrónica del primer módulo de mando Orion es probada por primera vez en el KSC. Se comienza a comprobar su sistema energético e informático.
2017
Tras su entrega este año a la NASA del módulo de servicio Orion, se realizarán con el mismo 51 pruebas de propulsión en dos etapas en White Sands, en Las Cruces, Nuevo México.
2018 Febrero
Pruebas térmicas con el módulo de mando Orion.
2018 Septiembre 12
Se completa el programa de 8 pruebas de los tres grandes paracaídas de la nave Orion sobre el Yuma Proving Ground, Arizona. Esta última prueba se hace soltando una réplica de la cápsula desde 9 Km de altitud desde un avión C-17.
2018 Septiembre 19
Airbus termina el primer módulo de servicio de la nave Orion, ensamblado en Bremen, Alemania. Posteriormente es enviado al KSC para unirlo a la cápsula tripulable. Al KSC llega el 8 de noviembre de 2018 el cuerpo principal, pues algunos componentes son enviados por barco en dos contenedores (escudo térmico, aislantes, cubiertas de toberas, etc.). Los paneles solares son enviados aparte desde Holanda con llegada a Florida en febrero de 2019.
2019 Marzo
Se prueba el CMUS de la cápsula Orion en el amerizaje frente las costas de Atlantic Beach, Carolina del Norte. El módulo queda debidamente orientado gracias a 5 flotadores de color naranja que se inflan en el momento de tocar aguas para poner la cápsula que no quede boca abajo; tal inflado tarda 4 min como máximo. El sistema CMUS ya había sido probado previamente en una piscina en el Centro de Houston y en aguas del golfo de México, frente a Galveston. Ahora se probaba con mayor oleaje.
2019 Abril
Concluyen las pruebas de los motores RS-25 de Aerojet Rocketdyne  para el SLS en el Centro Stennis de St. Louis, Mississippi, iniciadas en marzo de 2016. El total de ensayos fue de 32 durante más de 4 h de funcionamiento.
2019 Mayo
El módulo de servicio Orion es sometido a pruebas de vibración y entre julio y noviembre siguientes a otros procedimientos.
2019 Julio 02
Ascent Abort-2 (AA-2). Prueba del sistema de aborto en el lanzamiento de la Orion en Cabo Cañaveral. La nave Orion es simulada en una maqueta de 10 Tm y el cohete es aportado por la empresa Northrop Grumman. El ensayo dura unos 3 min y en 15 seg asciende a más de 3 Km de altura. El cohete sube la nave a unos 12,9 Km de altitud con una velocidad de 1.600 Km/h, separándose entonces la misma del vector.
2019 Noviembre
La primera Orion integrada con los módulos de mando y servicio destinada a la misión Artemis I es entregada a las instalaciones de Plum Brook para que durante 4 meses sea sometida a pruebas del ambiente espacial simulado (vacío, diferencias térmicas, etc.). Las pruebas concluyen en marzo de 2020. La nave supera las mismas y quedará dispuesta para ser devuelta al KSC para más pruebas y montaje.

    A la vez, como necesario complemento, la NASA viene trabajando en el desarrollo de un mejor traje espacial, que sea más rápido de poner, con menos tiempo de adaptación por el pase al oxígeno puro para respirar, necesario por la menor presión en el interior para facilitar doblarse en codos, manos y rodillas. De tal modo nacen los modelos Z, de los que el Z-1 fue presentado en 2012. Tiene un sistema muy mejorado de soporte vital con 84 niveles de presión frente a los 2 solo que tienen los trajes precedentes, lo que ha de permitir la adaptación a la presión mucho mejor; los sistemas de eliminación del CO2 y los niveles de humedad también resultan más eficaces. Al interior del mismo se accede por la espalda a modo de escotilla. El desarrollo del modelo siguiente, el Z-2, de unos 65 Kg de peso, ha sido contratado a la compañía ILC Dover en abril de 2013. El nuevo traje espacial pensado para llevar a la Luna se comienza a desarrollar en torno a 2007 y para 2021 se llevan gastados en el mismo más de 400 millones de dólares, y aun no estaba finalizado.

    En diciembre de 2014, cuando en el calendario proyectado se mantenía para 2017 la fecha del primer vuelo de la nave no tripulada operativa (y tripulada para 2021), se realiza la primera misión espacial de la Orion en la llamada prueba de vuelo de exploración-1, o EFT-1.
    Para entonces el gasto acumulado del programa asciende a unos 7.300 millones de euros. El presupuesto actualizado en 2015 para la puesta a punto de la Orion y el cohete SLS asciende a 18.000 millones de dólares aproximadamente.


                       = ORION EFT-1.        05 DICIEMBRE 2014


    En la primera prueba espacial de la nave Orion, su configuración lleva solo funcional el módulo de mando, y no aun con todos los sistemas finales previstos de la nave tripulable, llevando como módulo de servicio un módulo simulado. El sistema de escape tampoco resultaría operativo pero si estaba presente en el lanzamiento. Esta primera Orion enviada al cosmos tiene una masa de unas 8,6 Tm. Excepcionalmente se utiliza como lanzador un cohete Delta IV Heavy. Por ello se utiliza como motor de la nave en el espacio la segunda fase del Delta, la DCSS, sobre la que iba acoplada la nave.
    El vuelo, realizado con retraso de un día debido primero a un buque en la zona de seguridad y luego al viento y a un problema con una válvula en un tanque de hidrógeno, consiste en dar dos vueltas a la Tierra en una misión de 4,5 h de duración, recorriendo 96.600 Km, y alcanzando una altura orbital de 5.800 Km.  La nave llevó un microchip con los nombres de la gente que se apuntó a tal efecto, así como diversos objetos simbólicos, como un traje de astronauta Apollo o un fósil de “tyrannosaurus rex”.
    El costo de esta misión es de 305 millones de euros.

05 DICIEMBRE 2014
12 h 05 m, GMT; 13 h 05 m, hora española. Es disparada en la rampa 37B de Cabo Cañaveral con un cohete Delta IV Heavy la nave Orion. Tras la actuación de la primera fase del lanzador, la segunda se enciende durante 26 seg, a cuyo término está su carga útil en una órbita de 888 Km de apogeo y 185 Km de perigeo; la inclinación es de unos 28º. Comienzan entonces las comprobaciones de los sistemas de la nave, para lo que lleva cámaras y sistemas de registro diverso.
    A las 2 h de vuelo aproximadamente la fase 2 del Delta con la nave Orion se enciende de nuevo y actúa durante 4 min 42 seg y cambia la órbita a un apogeo de 5.790 Km, reduciendo el perigeo a una trayectoria de reentrada.
15 h 10 m. La Orion llega al apogeo.
15 h 27 m. La segunda fase se separa de la nave Orion sobre una altura de unos 3.600 Km y más tarde realiza una corrección de trayectoria para evitar la de la nave.
    Luego, la Orion prueba durante 10 seg el sistema de orientación y maniobra RCS y se orienta en posición para la reentrada.
16 h 18 m. A las 4 h 13 min de vuelo la nave entra en la atmósfera de la Tierra a una velocidad de 32.000 Km/h. Se comprueba entonces el escudo térmico, que ha de soportar los 2.200ºC que se generan en la reentrada sobre la base expuesta al frenado y 1.750ºC en otras partes. En la caída, a unos 2 Km de altitud, la cápsula abre los tres paracaídas principales que siguen a dos primeros de guía abiertos antes, a 6,7 Km de altitud. Para observar tal descenso estaba desplegado por el lugar un dron con cámaras.
16 h 29 m. Tras 4 h 24 m de vuelo (2 órbitas), el amerizaje tiene lugar en el Océano Pacífico, a unos 1.000 Km de la Baja California, teniendo lugar el choque con las aguas a una velocidad de 27 Km/h. Tras su recuperación por el buque Anchorage de la US Navy (también participa en el rescate el USS Salvor), sería revisada y vuelta a poner a punto para otra misión, previsiblemente entonces para probar el sistema de escape en 2018, entre otras. El vuelo es un éxito.
    Esta es la primera prueba sideral de una nueva nave espacial tripulable americana desde hacía más de 30 años.

    El 2 de diciembre de 2016 la NASA informa que se fija para agosto de 2023 el primer vuelo tripulado de la nave Orion (misión EM-2) que ha de tener por objetivo la comprobación de nave y sus sistemas. El vuelo ha de tener 8 días de duración, trazando una trayectoria con un apogeo muy elevado,  llamada MTLI (inyección en trayectoria multitranslunar). Para ello se planea relanzar la nave desde una órbita baja con la última fase del cohete (EUS, dotada de 4 motores RL-10) hacia una órbita elíptica de 35.000 Km de apogeo por unos 900 Km de perigeo. Tras esta segunda órbita, la fase última citada se ha de separar; también serán liberadas las cargas que lleve la sección intermedia con la nave, o adaptador. Tras probar todos los sistemas de la nave en esta posición, se usará el cohete principal de la nave para la MTLI que debe llevar la nave a una distancia más allá de la órbita de la Luna, a la que rodearán para luego regresar. La gravedad lunar propiciará el retorno; es algo así como el vuelo de Apollo 13. En principio su tripulación será de 4 astronautas.
    En abril de 2017 se anuncia el probable retraso de las misiones primeras EM-1 y EM-2 dado que habían aparecido problemas técnicos en la nave Orion (módulo de servicio y modificaciones el escudo térmico), en los programas informáticos de nave, cohete y rampa de disparo, así como por motivos económicos. En el SLS, por entonces, hay problemas con las soldaduras del tanque de LH, de paredes muy finas, con los programas de control del cohete, entre otras cosas. Se llega a considerar como posible alternativa el uso de otros cohetes, si bien no hay entonces ninguno con la capacidad teórica de satelización del SLS. En noviembre del mismo 2017 la especulación sobre el retraso del primer disparo del SLS dice llevar el mismo (EM-1) a junio de 2020.

    En septiembre de 2017 se anuncia un acuerdo ruso-estadounidense para el desarrollo de un proyecto de estación orbital selenita, DSG, para adquirir experiencia y crear luego una base lunar y posteriormente realizar el viaje a Marte. Es además el proyecto de colaboración internacional espacial para sustituir a la ISS a partir de 2024. Se piensa que se sumarán al proyecto otros países como los europeos de la ESA, Canadá, Japón, y quizá otros más.
    A la vez algunas empresas se suman a la iniciativa y hacen sus propuestas complementarias. Así, Bigelow Aerospace y United Launch Alliance, según presentan el 18 de octubre de 2017, proponen enviar también a la órbita selenita un módulo hinchable que sirva de almacén y también con fines comerciales. La propuesta se concreta en lanzar un módulo llamado B330 con un cohete Vulcan 562 en 2022 que sería previamente habilitado en órbita terrestre y luego relanzado a la lunar. Tal módulo tendría ⅓ del volumen habitable de la ISS. Se contempla para ello hacer dos disparos Vulcain añadidos con 35 Tm de propulsante cada uno para satelizar sobre la Tierra y luego bombear a un solo cohete en la órbita selenita con la estación B330.
    El 3 de agosto de 2018 la NASA presenta a los 9 astronautas asignados al programa tripulado y destinados a volar al espacio en las primeras misiones del mismo lanzadas por los EE.UU. a partir de tal momento, tanto con destino a la ISS como a otros posibles objetivos. Las naves entonces contempladas a tal efecto son las CST-100 Starliner de Boeing y la Crew Dragon de SpaceX. En tal momento, la citada Agencia tiene contratados 6 vuelos para cada tipo de nave, con una tripulación posible de 4 astronautas. Tal previsión contempla que en las pruebas iniciales en la primera de tales naves viajen los astronautas Eric Boe, Christopher Ferguson y Nicole Aunapu Mann, en tanto que en la segunda vayan Robert Behnken y Douglas Hurley. Las siguientes misiones han de ir tripuladas por Josh Cassada y Sunita Williams en la nave CST-100 y por Victor Glover y Michael Hopkins en la Dragon. Otros astronautas extranjeros de los acuerdos internacionales se han de añadir posteriormente. De los 9, solo Mann, Cassada y Glover, son novatos.
    El 2 de julio de 2019, a las 11 h GMT, tiene lugar la prueba Ascent Abort-2 de comprobación del sistema de aborto en el lanzamiento del módulo Orion en el complejo 46 de Cabo Cañaveral. Se utiliza con la cápsula un misil Peacekeeper modificado por la Northrop Grumman. El ensayo dura unos 3 min y se alcanzan unos 9 Km de altura, momento en el que el sistema de aborto con sus 3 cohetes de propulsante sólido se activó para llevar la cápsula lejos del cohete. Luego, la misma abrió paracaídas y cayó sobre aguas atlánticas. En las operaciones se tomaron datos diversos sobre el funcionamiento del referido sistema.
    El 25 de febrero de 2020 se ensaya con éxito el motor de control de actitud, ACM, fabricado por la Northrop Grumman para el sistema de aborto de la Orion. El ensayo, el tercero y final del dispositivo, tiene lugar en Elkton, Maryland, y dura 30 seg. El cohete de propulsante sólido lleva 8 toberas y genera cerca de 3,2 Tm de empuje total.


PLANES PREVISTOS EN 2014

2020. Misión EM-1. Viaje circunlunar de la nave Orion para su comprobación exhaustiva. Se empleará el lanzador SLS Block 1B partiendo del KSC, rampa 39B; el SLS lleva además como última etapa la llamada fase provisional ICPS para el TLI, o inserción en trayectoria lunar, y la que se separa de la nave tras su actuación. Previsiblemente no tripulada y de varias semanas de duración. A principios de 2017, con la nueva Administración del Presidente Trump, se valora la posibilidad de incluir una tripulación en tal misión, aunque luego se dejará de lado. El vuelo pretende una inserción en órbita sobre la Luna a unos 70.000 Km de altura en una órbita llamada DRO, retrógrada respecto al sentido de giro lunar. En la aproximación previa la distancia mínima será no obstante de unos 100 Km, punto cerca del cual un encendido de motores del SM (maniobra OPF) ha de permitir luego la satelización buscada con otro encendido, maniobra DRI. Una vez en órbita, de ser necesario, su mantenimiento se puede realizar mediante pequeñas rectificaciones de la misma llamadas maniobras OM. Después de 6 días en la órbita selenita, mediante un encendido de motores (maniobra DRD), se inicia el regreso a la Tierra, pasando de nuevo cerca de la Luna, a unos 100 Km de altitud, para realizar otro encendido de motores (RPF) y colocar la nave en la definitiva trayectoria de retorno. Las correcciones de trayectoria de la nave en la ruta de ida a la Luna se denominan OTC y en la de vuelta RTC. El vuelo más parecido ya realizado sería el de Apollo 8 en 1968. Cerca de la Tierra, el SM es separado, y el CM, con la panza ofrecida a la atmósfera, entra en la misma a una velocidad de unos 11 Km/seg. Tras la reentrada, la nave despliega paracaídas y ameriza sobre aguas del Pacífico, frente a San Diego. El vuelo, en los planes actualizados en 2017, se contempla retrasado al primer semestre de 2020.

Agosto 2023 Misión EM-2. Vuelo tripulado Orion con lanzamiento del cohete SLS Block 1B Crew en el KSC. Sin concretar. Inicialmente se fijó para 2021, pero en 2015 se retrasa a 2023.

PLANES PREVISTOS EN 2019 para lanzamientos del SLS


Fecha

Misión

Vuelo a una órbita de

Características proyectadas

2020

EM-1 Artemis 1

Luna

No tripulado. Prueba de cápsula Orion durante 1 mes como máximo.

2022

EC Europa Clipper

Júpiter

No tripulado. Sonda planetaria al satélite Europa.

2023

EM-2 Artemis 2

Luna

Tripulado por 4 astronautas. De 8 a 21 días. Primer módulo de la estación Gateway.

2024

EM-3 Artemis 3

Luna

Tripulado por 4 astronautas. Duración entre 16 y 26 días. Módulo habitación.

2025

EM-4

Luna

Tripulado por 4 astronautas. Duración entre 26 y 42 días.

2026

EM-5

Luna

Tripulado por 4 astronautas. Duración entre 26 y 42 días.

2027

EM-6

Luna

No tripulado.

2027

EM-7

Luna

Tripulado por 4 astronautas. Duración entre 191 y 221 días.

2028

EM-8

Luna

No tripulado. De abastecimiento

2029

EM-9

Luna

Tripulado por 4 astronautas. Duración 1 año.

2030

EM-10

Luna

No tripulado. De abastecimiento

2033

EM-11

Marte

Tripulado. Primer vuelo tripulado a la órbita marciana. Duración 2 años.



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PROGRAMAS ARTEMIS Y GATEWAY.

    En la segunda mitad de la segunda década del Siglo XXI han aparecido varios países interesados en el regreso humano a la Luna. Los propios EE. UU., que enmarcan como un paso previo al vuelo a Marte, los chinos, Rusia, la ESA y hasta la India, comienzan a preparar sus propios planes para vuelos tripulados lunares, todos ellos con la intención posterior de establecer bases. Y por si fuera poco, también alguna empresa privada como SpaceX se suma a tales posibilidades por su cuenta.
    El proyecto de estación orbital selenita conjunta es denominado en 2018 Deep Space Gateway (puerta de enlace en el espacio profundo). En el caso de la NASA y la ESA el proyecto es conjunto por necesidad puesto que ya construyen la astronave Orion. Las líneas maestras de toda la estación lunar tripulada, aunque no permanentemente, son realizadas por la NASA que en tal 2018 pretende lanzar a la órbita selenita un primer módulo con sistema propulsor propio no antes de 3 o 4 años.
    Además, algunos estudios previos son encargados por la ESA en septiembre de 2018 a la empresa Airbus para el desarrollo del estudio de un par de módulos de tal estación en un plazo de 15 meses. Estos módulos serían el Habitat y el Esprit; el primero habitable y científico, de 6,5 por 4,5 m y 9 Tm de masa, y el segundo de servicio con esclusa, comunicaciones, atraque, etc., de 3 por 3 m y unas 4 Tm de masa.
    A finales de SEPTIEMBRE de 2018 la NASA envía su proyecto de retorno a la Luna, que suponga también un paso previo al vuelo a Marte, al Congreso USA. Denomina al mismo como “National Space Exploration Campaign”, o “Campaña Nacional de Exploración Espacial”, y pone fecha para el retorno lunar para finales de la siguiente década. Más tarde, tal propósito acortará en plazo y apremian para ir en 2024, quizá espoleados porque los chinos ya muestran también sus firmes intenciones de ir a la Luna.
    A principios de OCTUBRE de 2018, la empresa Lockheed Martin presenta su concepto de nave lunar reutilizable para posarse en la Luna con tripulación y ser compatible con la estación orbital selenita Gateway citada. El ingenio recuerda poco al LEM Apollo con sus 4 patas. Consta de una sola etapa en vez de dos como el Apollo y puede retornar a la órbita de la citada estación. Su capacidad es para 4 astronautas y 900 Kg de carga para bajar a la superficie de la Luna. Su autonomía ha de ser de 2 semanas. La empresa lo denomina entonces Crewed Lunar Lander, aterrizador lunar tripulado. 
    En los días finales de NOVIEMBRE de 2018 la NASA anuncia que concierta con 9 empresas para el desarrollo de sus planes de regreso a la Luna; en concreto para las operaciones de cargas útiles, tanto tecnológicas como científicas, así como para el lanzamiento y alunizaje. Son tales, por orden alfabético, Astrobotic Technology, Deep Space Systems, Draper, Firefly Aerospace, Intuitive Machines, Lockheed Martin Space, Masten Space Systems, Moon Express y Orbit Beyond. Se enmarcan los contratos correspondientes en el llamado CLPS que supone un montante total de 2.600 millones de dólares para los siguientes 10 años.
    Al mismo tiempo, en Europa, la ESA desarrolla el programa Pangaea-X para ensayar en Lanzarote, Canarias, técnicas y equipos en simulación de un paseo lunar. Participan geólogos y otros técnicos que en el futuro tengan que asistir a distancia en la exploración selenita. Se utilizan trajes al estilo de los que usaron los Apollo, ahora dotados de mucha más electrónica (cámaras, sensores, comunicaciones, etc.).
    El 28 de febrero de 2019 Canadá comunica que se suma al proyecto Gateway y que se encargará principalmente del desarrollo de un nuevo brazo mecánico para tal estación, el Canadarm 3, sistema basado en el ya disponible entonces en la ISS, pero mejorado. El Primer Ministro canadiense, Trudeau, anuncia una asignación presupuestaria al efecto de 2.050 millones de dólares para 24 años.
    El 5 de marzo de 2019 se reúnen los representantes de EE. UU., Rusia, Europa, Japón y Canadá, integrantes de la ISS, constituyendo la llamada Junta de Coordinación Multilateral, o MCB, para tratar el proyecto como paso previo a la exploración del suelo selenita y para adquirir experiencia cara al posterior vuelo a Marte a la vez que suponga un nuevo desarrollo tecnológico para la humanidad. Se acuerda seguir con el proyecto. En tal momento, la configuración planeada de la estación orbital lunar es la siguiente:
Módulo de propulsión y energía (USA)-Módulo ESPRIT (ESA)-Módulo de utilización USA-Módulo habitación internacional (ESA-JAXA)-Módulo de logística y reabastecimiento (USA-JAXA)-Canadarm 3 (Canadá)-Módulo habitación (USA)-Módulo multipropósito (Rusia). Las naves tripuladas serían las Orion (USA-ESA). El módulo ESPRIT es un sistema europeo de abastecimiento de infraestructura de repostaje y telecomunicaciones. La suma total de su masa sería de unas 40 Tm. Todas las cabinas supondrían unos 125 m³ presurizados. Cada tripulación podría habitarla durante 3 meses. Como se ve, es un poco menos de la mitad de grande y capaz que la ISS. 
    Una semana más tarde la agencia nipona JAXA y la empresa Toyota presentan su proyecto de rover tripulable (presurizado) eléctrico de exploración selenita. Es un todoterreno con aspecto de furgoneta de 6 ruedas dotado de sistema de energía de pilas de combustible capaz de recorrer 10.000 Km. Tiene la opción además de servirse de un panel solar desplegable en el lado izquierdo. La puerta o escotilla de entrada va  hacia la mitad del lado derecho.
    A fines de marzo de 2019, el Vicepresidente USA Mike Pence anuncia que en los planes de la vuelta a la Luna de su nación se van a acelerar y que se quiere que una tripulación orbite la Luna en 2022 y alunice en 2024 en el Polo Sur selenita.
    Por entonces, con vistas al programa, la ESA estudia el desarrollo de un robot de exploración lunar para la elección de un posterior alunizaje y ubicación de una base selenita en el mejor sitio posible. Es el paso previo a la siguiente fase: la base lunar de superficie.
    En MAYO de 2019 se hace público la denominación oficial del proyecto USA para el retorno a la Luna: Artemis (Artemisa). Recibe así el nombre de la diosa vinculada a la Luna para los romanos, y para los griegos diosa de la caza, hermana gemela del dios Apolo, hijos ambos de Zeus y Leto. Se anuncia a la vez que se pretende llevar al suelo selenita a un hombre y una mujer en este retorno. La Administración Trump pide para ello al Congreso un presupuesto añadido de 1.600 millones de dólares.
    Casi a la vez se encarga a Maxar Technologies, bajo contrato de 375 millones de dólares para un plazo de un año, el desarrollo de un sistema de propulsión solar eléctrica para dotar a la estación orbital lunar. Su potencia se fija en nada menos que 50 kW, superando en tres veces la capacidad del momento.
    En los inicios del mes de junio del mismo 2019 la NASA da a conocer que acababa de elegir a 3 proveedores privados para el envío a la Luna del material necesario previo a la exploración tripulada. Las cargas y módulos se han de concretar a final de verano. Las 3 empresas son:
    • Astrobotic. Su propuesta es llevar 14 cargas al cráter Lacus Mortis hasta julio de 2021. Recibió de la NASA 79,5 millones de dólares para el estudio.
    • Intuitive. Su propuesta es llevar 5 cargas al Oceanus Procellarum, también hasta julio de 2021. Recibió de la NASA 77 millones de dólares para el estudio.
    • Orbit Beyond. Su propuesta es llevar 4 cargas al Mare Imbrium para septiembre de 2020. Recibió de la NASA 97 millones de dólares para el estudio.
    En julio de 2019 trasciende que los estudios sobre el proyecto pretenden establecer una órbita para la Gateway en torno a la Luna, trayectoria que denominan NRHO, de 70.000 Km de apoapsis por 1.500 Km de periapsis y un período de 7 días. Más tarde se considera posible utilizar otra que pase por los puntos Lagrange 1 y 2 selenitas, a 60.000 y 40.000 Km de apoapsis y periapsis aproximada y respectivamente. De tal modo se busca un equilibrio gravitatorio que evite un gran consumo energético, así como evitar las continuas correcciones de trayectoria. Tal órbita busca también estar en contacto directo con la Tierra el mayor tiempo posible, pues hay que considerar que de otro modo, al sobrevolar la parte oculta lunar, se queda en sombra o aislamiento de telecomunicaciones. Ello implica que descender luego al suelo selenita ha de tener una ventana de un tiempo cada 7 días, pues se supone que se hará sobre el periapsis, para evitar un mayor gasto de propulsante; lo mismo ocurre para acceder luego del suelo lunar a la estación.
    A la vez, los estudios para dotar de movilidad a la futura base sobre el suelo lunar vislumbran a un nuevo rover, el SPR, o pequeño rover lunar presurizado; inicialmente es llamado SEV. Sus características son las de un vehículo de 12 ruedas de tracción integral, dispuestas a pares (3 pares en cada lado), que sostienen un chasis dotado de una cabina presurizada, un módulo y plataformas de servicio y equipamiento exterior sobre el que se disponen diversas asas y fijaciones. Lleva en cada rueda un motor eléctrico de 8 CV y está construida en malla de aluminio; cada rueda mide 99 cm de diámetro por 30,5 cm de ancho. Pesa unas 3 Tm, pudiendo llevar 1 Tm de carga útil, y mide 4,5 m de longitud, 3 m de altura (1,3 m de altura al chasis), y 4 m de separación entre ejes. Las empresas que lo construyen son General Motor, Nissan y Michelin. Su autonomía teórica se fija en 125 Km y su velocidad máxima 19 Km/h. Las pruebas del prototipo en tierra se realizan con ruedas de caucho en el desierto de Arizona. La primera se pensaba entregar a la NASA en 2020.

En julio de 2019, coincidiendo con los 50 años de la llegada del hombre a la Luna (Apollo 11), es presentado el emblema del proyecto Artemis. En cierto modo recuerda al de Apollo al predominar una gran “A” como principal motivo, la cual se ve atravesada por una estela roja de la trayectoria (color del chorro del cohete y símbolo del camino hacia Marte, el planeta rojo) que une en una “S” una Tierra azul en primer plano, en vista parcial, con una Luna creciente color plata al fondo y arriba, al lado de la punta de la “A”; abajo el nombre en mayúscula del incipiente programa: ARTEMIS. Se dice que la “A” simboliza la punta de flecha de Artemisa.
    En agosto de 2019, la NASA decide encargar el futuro módulo lunar del proyecto al Centro Marshall de Huntsville, Alabama, donde también se desarrolla entonces el cohete principal SLS y donde en el pasado se hizo otro tanto con el Saturn 5 Apollo. Tal decisión es dada a conocer públicamente el 16 del mismo agosto, aunque se sabía días antes. Hubo cierto recelo en Texas por no llevar tal actividad a Houston, pues el módulo iba a suponer unos 360 nuevos empleos, de los que 140 quedaban en tal centro de Huntsville.

   En septiembre de 2019 la NASA da a conocer el logotipo del proyecto de estación orbital lunar Gateway. Representa en un óvalo un arco rojo que parte de la Luna (en primer plano el horizonte gris) y llega hasta Marte, representado como unas esfera menor en rojo. Por encima del mismo un arco blanco que indica la órbita sobre la Luna de la Gateway y debajo este nombre con letras en blanco menos la primera A en rojo (A de Artemis); hay quien dice que el arco blanco se parece al Arco Gateway en St. Louis, Missouri. Sobre el fondo azul celeste 6 estrellas blancas simbolizan las seis misiones Apollo que pisaron la Luna anteriormente.

    Casi al mismo tiempo, en el mismo mes, la NASA contrata a la empresa Lockheed Martin la construcción de 3 naves Orion para su uso en el programa Artemis (Artemis 3, 4 y 5, de 2024 a 2026) por un precio de 2.450 millones de euros. Las 3 siguiente naves (Artemis 6, 7 y 8) se prevén contratar con cargo al ejercicio de 2022 por 1.700 millones. Las naves (sin el módulo de servicio) se prevén entonces reutilizar al menos una vez a partir de Artemis 2.
    La NASA también invita a la industria espacial estadounidense para que presente el 1º de noviembre inmediato propuestas de sistemas de alunizaje tripulado para utilizar en el programa (Artemis Lunar Landers). Principalmente se contempla tal maniobra de descenso al suelo lunar desde la estación orbital selenita Gateway.
     El 19 de septiembre de 2019 quedan ensambladas las 5 secciones de la primera fase central del cohete SLS.
  
  A finales de octubre de 2019 se acopla el primer motor RS-25 de la primera fase del cohete SLS previsto para lanzar la misión 1ª EM-1; las conexiones eléctrica y de conductos de propulsante se harán a continuación. El mismo fue llevado en junio anterior a Michoud por la Aerojet Rocketdyne. El segundo queda ensamblado una semana más tarde y el cuarto y último a mediados de noviembre. El 10 de diciembre inmediato, tras quedar completa en Michoud esa primera etapa 1ª del SLS, de 64 m de altura, fue presentada por la NASA. El transporte de la misma hasta el KSC desde el Centro Espacial Stennis será sobre la barcaza Pegasus, en la que se cargó también previamente el 8 de enero de 2020 en Michoud por vez primera para ser llevada en poco más de 2 Km de trayecto al Stennis para su prueba. El ensayo, ya la astronave entera, se prevé entonces para noviembre de 2020.

PLANES PREVISTOS EN 2019 para lanzamientos tripulados Orion-Artemis

Fecha

Misión

Vuelo a una órbita de

Características proyectadas

2020

EM-1 Artemis 1

Luna

No tripulado. Prueba de cápsula Orion durante 1 mes como máximo.

2023

EM-2 Artemis 2

Luna

Tripulado por 4 astronautas. De 8 a 21 días. Primer módulo de la estación Gateway.

2024

EM-3 Artemis 3

Luna

Tripulado por 4 astronautas. Duración entre 16 y 26 días. Módulo habitación.

2025

EM-4

Luna

Tripulado por 4 astronautas. Duración entre 26 y 42 días.

2026

EM-5

Luna

Tripulado por 4 astronautas. Duración entre 26 y 42 días. Reutilizado Artemis 2.

2027

EM-6

Luna

No tripulado. Orion reutilizado (Artemis 3).

2027

EM-7

Luna

Tripulado por 4 astronautas. Duración entre 191 y 221 días.

2028

EM-8

Luna

No tripulado. De abastecimiento

2029

EM-9

Luna

Tripulado por 4 astronautas. Duración 1 año.

   
    El 15 de octubre de 2019 la NASA presenta los dos prototipos de traje espacial previsto utilizar en el programa. Uno de ellos, destinado a su uso en la superficie de la Luna, es llamado xEMU, o Unidad de Movilidad Extravehicular de Exploración; el mismo, principalmente blanco, lleva zonas de color rojo y azul, y tiene varias tallas y es ajustable en determinadas partes. El otro es el tradicional conocido de color naranja brillante para utilizar la tripulación como Sistema de Soporte Vital en la nave Orion, y es de rápida presurización.
    El 4 de noviembre de 2019 la Boeing ensaya el sistema de aborto o escape en el lanzamiento para su nave Starliner. La cápsula es disparada con éxito, se eleva unas docenas de metros de altura y tras liberar dos pares de paracaídas guía sucesivos se abren otro par de paracaídas principales con éxito que depositan la cápsula de prueba con suavidad en el suelo.
    El 5 de noviembre de 2019, la NASA abrió en el Centro Johnson de Houston un tubo contenedor de unos 4 cm de diámetro y 60 cm de largo con muestras lunares traídas en 1972 por Apollo 17, aun intacto desde entonces. El objetivo es analizarlas con la tecnología actual y la que se prevé usar en el retorno a la Luna a fin de ajustar y crear el nuevo instrumental a llevar en esta nueva etapa exploratoria, tal como nuevos espectrómetros, etc. Este aspecto del nuevo programa se denomina ANGSA, análisis de muestras de próxima generación. Posteriormente se hará otro tanto con otros tubos guardados, también aun sin examinar por vez primera.
    El mismo 5 de noviembre de 2019, se hace la presentación por parte de la empresa Boeing del nuevo módulo de alunizaje previsto para servir de enlace entre la órbita selenita y el suelo lunar en el programa Artemis. Bastante parecido al de los Apollo, con dos fases, una de descenso y otra de ascenso tripulada, es entonces denominado HLS, sistema de aterrizaje humano. Se prevé que el mismo pueda ensamblarse tanto con la nave Orion como con la estación orbital selenita Gateway. Parte de los sistemas y técnicas de esta nave lunar son las mismas de la nave de Boeing CST-100 Starliner, entonces a punto de estrenarse con vuelo a la ISS. 
    Por otra parte, con la vista puesta en los futuros paseos lunares de los astronautas, se estudia el uso de un recubrimiento para los trajes que impida la adhesión a los mismos del polvo selenita, que resulta muy fino y abrasivo. El material considerado es el mismo que se estaba probando por entonces en la órbita terrestre en la ISS para tratar de impedir en lo posible la acumulación electrostática sobre las paredes de los satélites, dado que la misma incide negativamente en la electrónica de los mismos. El material en cuestión son capas finísimas de óxido de estaño e indio aplicadas a modo de pintura en algunos casos. El polvo lunar se pega a los trajes por el mismo efecto electrostático.
    En la misma época, además de las empresas ya citadas o muy conocidas (Boeing, SpaceX, Lockheed Martin, Blue Origin, Aerojet Rocketdyne, etc.), la NASA y sus distintos centros entablan relación (ACO) con otras compañías en diversos aspectos del retorno a la Luna. Son, entre otras: Advanced Space, de Boulder, en materia de navegación; Vulcan Wireless, California, en telecomunicaciones; Aerogel Tecnologies, de Boston, en materiales avanzados; Spirit Aerosystem, de Kansas, en soldaduras para cohetes; Anasphere of Bozeman, de Montana, en un inflador de escudos térmicos; Sierra Nevada Co., de Sparks, Nevada, en reentrada y aterrizaje de naves; Maxar Tecnologies, de Palo Alto, California, en electrónica y ensamblajes orbitales; Colorado Powers Electronics, de Colorado, en propulsión mejorada;  etc.
    Mediado noviembre de 2019 la NASA opta por sumar a las 9 empresas que ya tenía desde un año antes para el retorno a la Luna a los prototipos de SpaceX (Starship), Blue Origin (Blue Moon),  Sierra Nevada Corp., Ceres Robotics y Tyvak Nano-Satellite Systems, como ingenios de alunizaje en el programa. Las 14 empresas tienen cada una distintos conceptos y tamaños de ingenio para alunizar. El mayor es del SpaceX y el más pequeño el de Tyvak Nano-Satellite Systems, y casi todos son no tripulados. Su misión es de apoyo al futuro vuelo tripulado selenita. El estudio de los prototipos tripulados fueron encargados por la NASA en mayo del mismo 2019 a 11 empresas.
    El 24 de noviembre de 2019 el avión de la NASA Super Guppy, creado para el programa Apollo, vuelve a volar con una voluminosa carga Orion entre Florida y Plum Brook, en Ohio, para someter la nave a pruebas técnicas y ambientales. Durante 27 días se somete la nave a prueba de vacío térmico y durante 14 días se comprueba su aislamiento electromagnético y a interferencias.
    En marzo de 2020 son elegidos las primeras investigaciones e instrumental necesario como sistemas científicos de Gateway; el objetivo de los mismos serán los estudios solares y la radiación. También por entonces la NASA estudia y negocia con la Northrop Grumman de Falls Church, Virginia, la construcción del módulo HALO, el primero de la estación destinado a logística y habitabilidad.
    Además del HALO, otra primera pieza de la estación será el módulo PPE, elemento de potencia y propulsión, adjudicado a la empresa Maxar Technologies de Westminster, Colorado. Diversos suministros y abastecimientos para la estación además se contratan a la empresa SpaceX.
    También en marzo de 2020, tras las pruebas satisfactorias de la Orion en Ohio (térmicas y de vacío), en las que participan ingenieros de la NASA, Lockheed Martin, Airbus y la ESA, la nave es llevada al KSC para más pruebas, a lo que ha de seguir su integración en el cohete lanzador de la primera misión Artemis.
    El 13 de marzo de 2020, el Consejo Asesor de la NASA acuerda acelerar el programa del cohete SLS y la nave Orion a costa del proyecto Gateway de estación orbital lunar tripulada, del que de momento se prescinde, dentro del programa Artemis de retorno a la Luna.
    Por otra parte, una semana más tarde, los trabajos del programa se ralentizan por la pandemia de coronavirus que llega a gente de la zona donde la NASA tiene algunas instalaciones (Luisiana y Mississippi). Determinadas pruebas y fabricación se suspenden.
    A pesar de lo antedicho sobre la estación Gateway, a fines de marzo de 2020 la NASA designa a SpaceX como primer proveedor privado para la misma en cuanto a llevar suministros, experimentos y cargas en general a ella.
    A principios de abril de 2020 la NASA avanza la configuración general de la futura base lunar tripulada, pensada para ubicar en el Polo Sur selenita. Es denominada Artemis Base Camp y ha de estar compuesta por:
    • Un hábitat base con capacidad para alojar 4 personas. Se denomina, al menos por el momento, FSH, hábitar cimentado en superficie.
    • Una plataforma presurizada habitable móvil, HMP, para desplazamientos de hasta 45 días de duración hasta una distancia de la anterior de varias decenas de Km.
    • Un vehículo de transporte LTV, no presurizado, para moverse los astronautas en el entorno.
   • Además, se complementará todo con el resto de la infraestructura necesaria para la debida funcionalidad de la base: sistemas de energía eléctrica, telecomunicaciones, protección contra radiació y micrometeoritos, almacenaje, eliminación de basura y deshechos, y una plataforma de alunizaje.
    En el montaje o construcción de la citada base los técnicos tendrán que tener en cuenta, además de las condiciones internas de habitabilidad, una protección adecuada térmica, contra meteoritos y contra la radiación. Esta última, medida por esta época y en la misma zona por una sonda china, se eleva a 60 microsieverts por hora, cuando en tierra es de 0,3 mSv, 200 veces menor.

   
El 1 de mayo de 2020 se conoce la elección realizada por la NASA de las tres empresas para el diseño y desarrollo de la nave tripulada de alunizaje, la HLS, el equivalente al módulo lunar de los Apollo. Son SpaceX, Blue Origin y Dynetics, con un importe global en los contratos de 967 millones de dólares, repartidos: SpaceX con 135 millones, Blue Origin con 579 millones y Dynetics 253 millones. Por entonces, SpaceX trabaja ya en su propio sistema al respecto, pensado para ser lanzado con el cohete Super Heavy de la citada empresa; será llamado Lunaship, no lleva escudo térmico y usaría en el alunizaje motores Super Heavy de metano y LOX. Blue Origin también trabaja en el desarrollo del llamado vehículo de aterrizaje integrado, ILV, módulo de aterrizaje de 3 fases integrado en su cohete New Glenn; también trabaja en el sistema de lanzamiento Vulcan de la United Launch Alliance, ULA, y con la misma Blue Origin participan en el mismo vehículo la Lockheed Martin, Northrop Grumman y Draper. La empresa Dynetics, de Huntsville, Alabama, trabaja en el desarrollo de su propio sistema de aterrizaje DHLS, pensado para ser lanzado en el citado sistema Vulcan Heavy. Las tres empresas han de perfilar y concretar en 10 meses su proyecto y la NASA elegirá finalmente a uno de los sistemas.
    También
a principios del mismo mayo de 2020 se da a conocer que la NASA había contratado a Aerojet Rocketdyne de Sacramento (California) la fabricación de 18 nuevos motores RS-25 para su cohete SLS por un importe de 1.790 millones de dólares. Los motores serán construidos no obstante en en Canoga Park, también en California. El contrato inicial de noviembre de 2015 para construir 6 de tales motores elevaba ahora a 24 el total que debían estar listos hasta el fin de septiembre de 2029. Cada cohete SLS utiliza 4 RS-25 por lo que supone la fabricación de 6 de estos lanzadores en ese período. El montante total de los contratos por este motor asciende a cerca de los 3.500 millones de dólares. Además se dispone de otros 16 motores (4 cohetes) de los aprovechados del programa Shuttle y ahora sometidos a algunas modificaciones para su adaptación al nuevo vector; serán los primeros en ser usados. Una de las modificaciones es el control digital, que es hecho por Honeywell Aerospace en Clearwater, Florida. La aparente desigualdad entre el costo menor de los nuevos motores, de un 30%, ahora contratados y los anteriores reside en nuevas técnicas de fabricación más baratas y que los primeros motores resultaron más caros al necesitar una infraestructura y planificación inicial ahora reutilizada.
    En mayo de 2020 la NASA tiene pues su primer SLS en pruebas en el Centro Espacial Stennis en Mississippi y es el previsto para la misión Artemis 1, prevista entonces para noviembre de 2021. Aun queda por llevar el cohete en la barcaza Pegasus al KSC de Florida para montar sobre el mismo el resto de la astronave, incluida la nave tripulable Orion.
    También en mayo de 2020 la ESA firma el contrato para construir un tercer módulo de servicio de la nave Orion con la empresa Airbus. Tal módulo es el de la nave que previsiblemente lleve una tripulación a la Luna en 2024.
    En mayo de 2020 la NASA anuncia un concurso de ideas para el desarrollo del sistema de recogida de materias fecales humanas a bordo de las naves y estaciones lunares. El mismo ha de viajar en el módulo de alunizaje Artemis. El diseño del inodoro o retrete lunar se ha de premiar con 35.000 dólares (en 3 premios de 20, 10 y 5 mil dólares) y ha de tener presente para su función la baja gravedad selenita de 1/6 de la terrestre y, por supuesto, las condiciones de la fisionomía humana en la doble vertiente hombre-mujer (con masas límite estimadas entre los 130 y 48 Kg). Además ha de admitir el uso para vomitar si es necesario, la defecación y la micción simultáneas, y no debe tener olores, manteniendo agua como el sistema tradicional. El uso ha de ser para dos personas durante al menos 14 días, recoger hasta 1 litro de orina por uso y 6 utilizaciones diarias como promedio, recoger ½ Kg de materia fecal por cada defecación en 2 usos diarios, incluida en su caso la recogida hasta ½ Kg si es diarrea; en el caso femenino por persona y día ha de recoger una media de 114 gramos de menstruación. Los límites de masa establecidos para el diseño son de 15 Kg y su volumen menos de los 0,12 m³. Los residuos han de poder ser eliminados fuera de la nave y su limpieza tiene que ser fácil con un tiempo máximo de 5 min. Su consumo eléctrico debe ser inferior a los 70 vatios y su nivel de ruido al funcionar no ha de ser mayor al de un ventilador doméstico. La recepción de propuestas en el concurso se anuncia hasta el 17 de agosto del mismo 2020. Web:  https://www.herox.com/LunarLoo
    Otra iniciativa de la NASA para solucionar otro problema, el del polvo lunar, es presentada dos meses después. El polvo selenita, muy fino, adhesivo y erosivo, supone un peligro en la exploración de la superficie lunar. Por ello, la NASA convocó el concurso “2021 Big Idea Challenge” ofreciendo 150.000 dólares para que equipos de estudiantes de universidades estadounidenses aporten ideas o propuestas para solucionar el problema y permitir contrarrestar tan molestos efectos tanto en los módulos y naves de descenso al suelo selenita, como en sus cabinas y en los trajes a utilizar; se pretende también impedir que tal polvo llegue a la futura estación orbital lunar Gateway y naves en órbita sobre la Luna. Web: http://bigidea.nianet.org/
    También en mayo de 2020 se decide incluir el primer experimento para el primer módulo de la Gateway, el de energía y propulsión. Aportado por la ESA, es un monitor de radiación en el exterior de tal módulo para establecer con precisión los niveles de radiación en la trayectoria a seguir, la cual cruza los cinturones de Van Allen. La NASA por su parte quieren por entonces incluir un observatorio del Sol para estudio del viento solar y de la radiación tanto del Sol como la estelar.
    A principios de septiembre de 2020 la NASA aprueba finalmente la viabilidad de la nave prevista para la misión Artemis 1, entonces prevista para desarrollar en junio de 2021; es la llamada Revisión de Aceptación del Sistema y la Revisión de Certificación de Diseño.
    El 2 de septiembre de 2020, por parte de la NASA y la contratista Northrop Grumman, se prueba un motor del SLS además en Promontory, Utah, generando un empuje de más de 1.360 Tm; prueba FSB-1.
    En el mismo mes de septiembre de 2020 la NASA se ratifica en sus planes y anuncia la intención de llevar la misión tripulada Artemis 3 al Polo Sur de la Luna en 2024. La exploración selenita se quiere que dure 7 días, recogiendo muestras y realizando experimentos. El retorno pasará por la utilización de órbita sobre la Luna con la estación Gateway si ya está entonces disponible, y sino con la nave Orion directamente, como en los Apollo. Las dos misiones previas, la Artemis 1 será circunlunar pero no tripulada en 2021, y la Artemis 2 con tripulación en vuelo de aproximación a la Luna, pero sin alunizaje, en 2023.
    Por entonces, los centros de la NASA implicados en el proyecto Artemis, son 16: cuartel general en Washington, KSC de Florida, centro de control de Houston, centros o instalaciones Marshall de Hunstville, Stennis de Mississippi, Michoud en New Orleans, Langley en Virginia, JPL de Pasadena, Centro Ames de Moffett Field, Wallops Island, Centro Goddard, Centro Glenn en Cleveland, White Sands en Las Cruces de Nuevo México, instalaciones Katherine Johnson en Fairmont, Centro Armstrong en Base Edwards y la Plum Brook Station de Sandusky en Ohio. Se cuenta la intervención de los centros e instalaciones en el desarrollo y vuelo de las naves espaciales, los cohetes necesarios, los sistemas de apoyo en las misiones, los experimentos, etc. Otras naciones implicadas son entonces las europeas de la ESA, Canadá con la CSA y Japón con la JAXA. En el caso de la estación Gateway, que se interrelaciona, se añade el interés de Rusia en participar. También se añaden en principio al tiempo de los tres primeros vuelos en paralelo misiones lunares de sondas como la VIPER, la primera comercial CLPS y 13 cubesats, 5 de ellos de exploración lunar.

    En cuanto al proyecto de estación orbital lunar Gateway, no parece que vaya a estar a punto para las primeras misiones lunares Artemis. Por entonces se prevé que sus dos primeros módulos, el PPE y el HALO sean lanzados juntos, posiblemente con un cohete Falcon Heavy de SpaceX en 2023. También se contempla que el suministro a la estación se realice con naves Dragon XL lanzadas con el citado Falcon Heavy. Los experimentos a incluir con tales módulos también se están perfilando e incluyen tanto de la NASA como de la ESA (ERSA sobre radiación que pueda afectar a las tripulaciones y HERMES de estudio del viento solar, de momento). En la posterior ampliación de la Gateway se añade la colaboración con la NASA y la ESA de Japón y Canadá. Los módulos a añadir a los dos anteriores citados son el IHAB, hábitat internacional, el ESPRIT, de repostaje y telecomunicaciones, y un brazo mecánico que será el Canadarm 3. Otro módulo posible sería, si Rusia se suma al proyecto, una esclusa para salidas al exterior.
    También de contempla por entonces sumar en años posteriores una red de satélites de telecomunicaciones en torno a la Luna llamada LunaNet para enlazar todos las naves, vehículos y sondas de Gateway, Artemis y otros ingenios que se puedan añadir.
    El coste de todo el proyecto Artemis en estimación de 2020 asciende a 27.971,1 millones de dólares entre 2021 y 2025. De los mismos, unos 7.600 millones se adjudican al cohete SLS y la nave Orion exclusivamente, y 16.200 millones al nuevo módulo lunar (HLS). Pero los gastos previos ya realizados para el citado cohete y la nave, que pueden tener otros usos no lunares, suben ya a 18.600 millones de dólares. El costo total o global del programa hasta septiembre de 2025 se estima (2023) en 93.000 millones de dólares que equivalen a un tercio de todo el programa Apollo en valoración actualizada.
    El 13 de octubre de 2020, la empresa Blue Origin prueba con éxito en vuelo en el oeste de Texas el sensor de aterrizaje de alta precisión pensado para utilizar en su modelo de módulo de alunizaje. También se comprueban otras 11 cargas útiles con el mismo. Se utiliza el cohete reutilizable New Shepard en su séptima prueba en vuelo consecutivo, logrando luego su 13 aterrizaje con éxito; la cápsula, tras lograr cerca de los 106 Km de altitud y una velocidad máxima de 3.592 Km/h, también desciende, pero separada, colgada de 3 paracaídas, en un vuelo que dura 10 min 15 seg.
    Días más tarde, la NASA firma acuerdos de colaboración para el programa Artemis con otros 7 países, Australia, Canadá, Emiratos Árabes Unidos, Italia, Japón, Luxemburgo y Reino Unido. Los acuerdos se centran en aspectos generales, algunos ya regulados en legislación internacional, políticos y sociales, de gestión y tratamiento de la información, apoyo y ayuda, exploración pacífica que evite conflictos, y procedimiento a utilizar en aspectos como la basura espacial.
    La NASA también firma por entonces un acuerdo con la empresa Nokia Bell Labs de telecomunicaciones para montar en la Luna una red 4G en 2024 para el programa Artemis. Se pretende intercomunicar todos los astronautas, vehículos, módulos y habitáculos que se vayan incorporando al entorno selenita con enlaces de todo tipo, como en la Tierra, voz, imágenes, video, datos. El contrato para el desarrollo de la infraestructura necesaria en 4 años asciende 14,1 millones de dólares, unos 11,94 millones de euros.
    A fines del mismo octubre de 2020, el Director General de la ESA firma con el Administrador de la NASA, el documento de participación en los proyectos Gateway y Artemis. Es el llamado “Memorando de Entendimiento” que ratifica principalmente la participación europea en los módulos I-Hab y el ESPRIT para la Gateway, y el de servicio para la nave Orion.
    El último día de noviembre de 2020 se dio a conocer que la NASA y Lockheed Martin habían hallado problemas en una unidad de datos de energía de la Orion, lo que suponía un tiempo añadido, un retraso, en la puesta a punto de la nave.
    El 10 de diciembre de 2020, con presentación del Vicepresidente USA, M. Pence, en el KSC, se dan a conocer los nombres de los astronautas de la NASA asignados al programa Artemis. Son 18 en total, 9 de ellos mujeres, siendo de edades entre los 32 y 55 años: son Joseph Acaba, Stephanie Wilson, Kjell Lindgren, Anne McClain, Scott Tingle, Kayla Barron, Raja Chari, Matthew Dominick, Warren Woodrow Hoburg, Jonathan Kim, Nicole Mann, Jasmin Moghbeli, Francisco Rubio y Jessica Watkins. Solo los 5 primeros tienen experiencia espacial. Mann ingresó en el cuerpo de astronautas con la 21 promoción en 2013 en tanto que el resto fueron elegidos en 2017. En tal momento la plantilla activa de la NASA es de 47 astronautas.
    El 16 de diciembre de 2020, el Presidente Trump firma la  Space Policy Directive-6, o SPD-6, por la que se establece la Estrategia Nacional para la Propulsión y la Energía Nuclear Espacial, o SNPP, por la cual se autoriza la creación de reactores de energía nuclear en la Luna de modo “seguro, eficaz y responsable". Es parte del plan de exploración tripulada lunar y planetaria como sistema complementario o básico, según circunstancias, para la aportación de energía, tanto eléctrica como propulsora y de calefacción. El primer plan concreto para desarrollar y enviar a la Luna en menos de 10 años es el de un sistema de fisión de 10 kW que será llevado a cabo por la NASA con el Departamento de Energía y las empresas estadounidenses del sector.
    El 20 de diciembre de 2020 se prueba en el Centro Espacial Stennis de la NASA en Mississippi el primer llenado de propulsante de la fase central principal del cohete SLS. Se bombéan con éxito unos 2,65 millones de litros de LOX y LH.
    A principios de 2021 se da a conocer la intención de la NASA de llevar a la Luna un sistema como el GPS terrestre para apoyar la navegación y desplazamientos en el entorno selenita del programa Artemis. De tal modo, entre otras cosas, se aumentaría la precisión en las maniobras y la movilidad. Para probar la eficacia del sistema en la Luna se prevé el envío allí en 2023 de la misión LuGRE (Receptor Lunar GNSS).
    El 7 de enero de 2021 la ESA y la empresa Thales Alenia Space firman un contrato por importe de 296,5 millones de euros para que tal empresa construya el primero módulo europeo de la estación lunar Gateway, el ESPRIT, el primero habitable y científico. Este módulo es doble y ha de aportar el sistema de telecomunicaciones de la estación y el de propulsión con motores de xenón y propulsantes químicos para correcciones orbitales. Se construye en Cannes, Francia, aunque cuenta con participación de la misma empresa y sus instalaciones en Italia y el Reino Unido.
    A mitad de enero de 2021 la Lockheed Martin finaliza el montaje de la primera nave Orion, la destinada a ir a la Luna sin tripulación, en el Edificio de Operaciones Neil Armstrong del KSC. Se llevará entonces a otras instalaciones para probar su llenado de fluidos (propulsante, nitrógeno, helio y amoniaco). Más tarde han de añadirle el sistema de aborto de lanzamiento y el carenado de protección de la proa. Finalmente, en el VAB se ha de integrar sobre el cohete SLS. La Lockheed Martin tiene por entonces el encargo de construir otras 4 Orion, aunque se prevén encargos de otras 7 más si todo va bien.
    El 16 de enero de 2021, en el Centro Espacial Stennis, cerca de Bay St. Louis, se prueba el encendido estático de los 4 motores RS-25 de la etapa central del SLS durante más de 8 min, el tiempo previsto de actuación en el vuelo real. Pero la fase apaga los motores a solo 67,2 seg de funcionamiento. La simulación del disparo incluye la carga de propulsantes LOX y LH y la cuenta atrás, y es el primer encendido conjunto de los motores de la fase. El apagado fue debido a la programación informática de control del lanzamiento simulado, cuyos parámetros se acotaron en extremo para protección de la fase y no son los mismos que el disparo real, por lo que no se considera un fallo. En concreto, fue debido a sobrepasar un límite prefijado en un sistema hidráulico de una unidad de potencia del motor E2056, el número 2 de los 4, pero en el vuelo real habría seguido y utilizado otras unidades. La experiencia del caso ha de servir para reajustar los parámetros que se fijan. 
    No obstante, esta prueba estática ha de ser repetida a finales del mes de febrero para tratar de lograr el funcionamiento completo, de los 4 motores en el tiempo previsto de 8 min de actuación real de la fase. Tras tal prueba, durante un mes la etapa es revisada, especialmente los motores, y luego es colocada en la barcaza Pegasus para ser llevaba al KSC de Florida para su ensamblaje con el esto de la astronave. 
    En el comienzo de febrero de 2021, la ESA firma con Airbus la construcción de 3 nuevos módulos de servicio Orion que se añaden a otro encargo anterior de otros 3.
    En febrero de 2021, la NASA concierta como se preveía con la empresa SpaceX el lanzamiento de los módulos PPE y HALO a la órbita lunar con un cohete Falcon Heavy en la rampa 39A del KSC no antes de mayo de 2024. El contrato para ello asciende a unos 331,8 millones de dólares.
    El 2 de marzo de 2021 quedan completos y colocados en el VAB en posición vertical para el ensamblaje con la fase central, entonces aun por llegar, todos los segmentos de los dos cohetes SRB, auxiliares de propulsante sólido del SLS. Esta operación comenzó el 21 de noviembre de 2020 con la colocación del primer segmento del primero de tales boosters. Los dos primeros segmentos de los mismos quedaron unidos el 7 de enero inmediato anterior. Por entonces, la Northrup Grumman estima que una vez montados, estos cohetes tienen una garantía de vida de en torno a 1 año, si bien medio año más tarde que al menos en este primer cohete, tras su examen, se podría extender hasta el año y medio.
    Al mismo tiempo se estudia (Skoltech y el MIT) la opción de un módulo reutilizable para enlazar el suelo lunar y la estación Gateway. Se trataría de una nave para alunizar y elevarse, un solo módulo con motores de LOX y LH que se puedan repostar. En total se contemplan entonces hasta 39 variantes de vehículo combinado con técnicas o maniobras de alunizaje. Los estudios son, no obstante, iniciales y aun no contemplan el factor eguridad.
    El 18 de marzo de 2021, en el Centro Espacial Stennis, Mississippi, se realiza un nuevo encendido estático de los 4 motores RS-25 de la etapa central del SLS hasta un 109% de potencia, alcanzando los 725,76 Tm de empuje; se consumen cerca de las 2.800 Tm de propulsante LOX y LH. Actúan durante 8 min 19 seg, un tiempo posible para su actuación en el vuelo real. La prueba es un éxito.
    El 31 de marzo de 2021 se realiza la primera prueba del sistema propulsor eléctrico solar SEP de la estación lunar Gateway en el Centro de Investigación Glenn de la NASA, realizada con participación de Maxar Technologies y Busek Co. El ensayo de este motor iónico de gas xenón es un éxito. El sistema probado es de 6 kW y ha de formar parte del módulo PPE, cuyo sistema propulsor final completo ha de ser de 50 kW.
    Mediado abril de 2021 se da a conocer la adjudicación del contrato de la NASA para construir el módulo lunar por un importe de 2.890 millones de dólares. La empresa ganadora es SpaceX frente a Blue Origin y  Dynetics. El modelo elegido para el alunizaje y retorno es pues el Lunaship, la nave cilíndrica nada parecida al LM de los Apollo; el contrato estipula un primer alunizaje no tripulado como demostración de su viabilidad. El proyecto de nave de Blue Origin y las empresas de su equipo fue estimado mucho más caro (casi 5.900 millones de dólares el proyecto de Blue Origin). Pero Blue Origin no se daría por satisfecha con tal fallo y llevaría a la NASA a los tribunales por su exclusión, primero ante la Government Accountability Office (Oficina de Responsabilidad Gubernamental) y más tarde ante la corte federal estadounidense; ante la evidente disparidad aparente de cifras, Blue Origin alegó que a SpaceX le habían permitido hacer una modificación posterior (revisiones de seguridad en lanzamientos) y que ellos ya habían incluido en su presupuesto. Sin embargo, la gran diferencia de los presupuestos no parece que justifique tal detalle a pesar de su importancia. El problema que se deriva de estas diferencias es que los tribunales pueden paralizar el resultado del concurso hasta tanto se resuelve el litigio a lo largo de varios meses y por tanto detener el desarrollo del proyecto, lo que puede retrasar el retorno humano a la Luna. 

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MÓDULO LUNAR STARSHIP HLS

    El módulo lunar por el que la NASA optó el 16 de abril de 2021 para el proyecto Artemis es la versión ofrecida por la empresa SpaceX, denominada StarShip HLS (nave estelar - sistema de aterrizaje humano). Frente los modelos más tradicionales respecto a los LM Apollo, la Starship es una nave lunar reutilizable cilíndrica que precisa ser lanzada con el cohete de la misma empresa Super Heavy Booster, con una masa total inicial de unas 1.320 Tm. La Starship HLS, tras ser puesta en órbita terrestre, ha de ser reabastecida de propulsante en la misma para lo que el LOX y el metano son previamente enviados a tal órbita en otro lanzamiento. Desde la órbita terrestre ha de partir luego, como hacía la tercera fase del S-V, hacia una órbita lunar. De tal modo, los astronautas en la nave Orion ha de viajar aparte, en otro lanzamiento con el SLS. Ambas naves, Orion y Starship HLS han de acoplarse pues en órbita, uniendo proa con proa en la órbita selenita, con lo cual los astronautas accederán al módulo lunar mientras la Orion permanece en la órbita lunar. La nave Starship, que ha de disponer además de otra escotilla lateral para las EVAs, emprende el frenado para descender al suelo lunar con la tripulación. Tras una estancia de una semana en la superficie de la Luna, despegará para volver a la órbita selenita y volver a acoplarse con la Orion (como antiguamente hizo el LM con el CSM Apollo). Tras el regreso a la Tierra de la Orion, la Starship se queda en la órbita lunar para otra misión.
    Su masa total es de unas 100 Tm, su altura de unos 50 m y su diámetro de 9 m. Su estructura está construida principalmente en acero inoxidable. La capacidad de la Starship HLS es para 8 astronautas como máximo. Su autonomía en órbita lunar se ha cifrado en unos 100 días. Pero podría ser utilizada como estación orbital al término de su vida como nave lunar. Como compartimentos podrá ser dotada de cabina de mando, zona de higiene, área de ejercicio, otra de descanso, laboratorio, y almacén de carga.
    Su diseño parte de 2010 de otro más general pensado para ir a Marte, por lo que esta nave lunar es solo una versión adaptada para la NASA a partir de mayo de 2020 para el programa Artemis. El costo inicial de la nave se ha cifrado en los 2.890 millones de dólares para su desarrollo y dos vuelos, uno no tripulado.
    La nave Starship no dispone de escudos térmicos, ni alerones aerodinámicos, porque no los ha de necesitar en su misión; no va a surcar atmósfera alguna en la Luna. Sí dispone en la parte superior de paneles solares para alimentar su sistema energético; en su posición vertical alunizada la nave, tal disposición es la adecuada dado que estando en el Polo Sur lunar, sitio previsto para el descenso, la luz solar incide de lado, en vertical sobre los paneles.
    Los motores Raptor de la Starship no van en la base para evitar posibles daños estructurales al incidir el chorro en el regolito selenita en el momento del alunizaje y pudieran producir golpes al lanzar piedras y polvo sobre la aviónica. De tal modo que los propulsores van en la mitad de la estructura de la nave, a cerca de los 30 m de altura. El sistema lleva 24 motores y depósitos de propulsante LOX y metano situados también en la mitad de la nave.
    La primera unidad de este modelo se comenzó a construir en los inicios de 2019. La tecnología básica del aterrizaje de la nave se desarrolla en los modelos SN a partir de 2019.

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    El 27 de abril llega al KSC la barcaza Pegasus con la fase central del primer SLS tras viajar 1.450 Km desde el Centro Espacial Stennis, Mississippi. Tal etapa es llevaba al VAB para su montaje con el resto de componentes del cohete.
    El 6 de agosto de 2021 es instalado el software de vuelo en 3 ordenadores de la unidad de control del cohete SLS destinado al Artemis 1. Tal programación fue desarrollada en el Marshall Space Flight Center y en la misma se contemplan hasta unos 300.000 “escenarios” o alternativas posibles durante el funcionamiento del cohete; es decir, se tienen en cuenta todas las posibilidades de los factores que puedan desviar al cohete en su trayectoria y maniobras.
    Antes de septiembre de 2021, los planes para el retorno al suelo de la Luna en el tercer vuelo Artemis tienen fijado el vuelo para 2024. Pero entonces se valora que va a tener que retrasarse por varios problemas, uno el de desarrollo del cohete principal lanzador SLS. Otro es el desarrollo de la nave espacial de alunizaje, Starship HLS, principalmente por falta de los fondos presupuestados de los que solo se habían aportado hasta entonces menos de un cuarto (de 2.800 millones de euros para el ejercicio fiscal en vigor). Se piensa que el retraso podría ser de hasta 4 años.
    El 19 de octubre de 2021 primera nave Orion al completo, con su sistema de escape, llega al KSC para su integración en el SLS. Un módulo de servicio Orion, pero para la misión Artemis II, llega 6 días antes también al KSC en un avión ruso Antonov desde las instalaciones de Airbus en Bremen, Alemania. Tal nave quedó colocada sobre su cohete SLS el 22 de octubre inmediato.
    A fines de octubre de 2021 se informa que la previsión de lanzamiento del Artemis 1 para el inmediato siguiente mes no iba a ser posible y que se aplazaba a febrero de 2022. El motivo es para dar tiempo a realizar todas pruebas integrales necesarias de toda la astronave antes de su lanzamiento real. Aun es necesario en tal fecha verificar los numerosos sistemas, relación entre los mismos, los interfaces, piezas, funcionalidad, todas comunicaciones entre módulos y telemetría terrestre, simulaciones, carga y descarga de propulsantes, etc.
    El 4 de noviembre los tribunales estadounidenses, la US Court of Federal Claims, dictamina rechazar la reclamación de Blue Origin respecto a la adjudicación por la NASA de la nave lunar de SpaceX, de modo que se reanuda el desarrollo de los trabajos sobre este aspecto.
    Casi mediado noviembre de 2021, la NASA anuncia que el regreso tripulado a la Luna no será antes de 2025 debido a los “desafíos” en el desarrollo técnico del programa. Además del retraso de varios meses por la reclamación antes destacada, del generado por la COVID-19 y del retraso y costos añadidos en el cohete SLS, la NASA se encuentra con problemas en el desarrollo del nuevo traje espacial lunar. Este último lleva un retraso de 20 meses en su consecución. El costo hasta entonces del traje es de 420 millones de dólares (desde 2007) y se calcula que son necesarios otros 625 millones para su conclusión.
    Hacia la mitad de diciembre de 2021 trasciende que la NASA revisa el calendario de lanzamiento de la misión Artemis I para dar tiempo a corregir algunos problemas en el sistema de control de vuelo de uno de los motores del SLS. Uno de los dos canales (el B) de comunicación entre el 4º motor RS-25 y el control general o cerebro del cohete fallaba, a pesar que antes de la integración en el cohete no había habido problemas; se piensa sustituir el controlador del motor como solución y seguir luego las comprobaciones de todos los sistemas ya integrados y cuenta atrás de prueba. Tal disparo está entonces previsto para febrero de 2022 y se piensa que podría ser retrasado a marzo o abril. A principios de febrero la partida de Artemis I vuelve a ser retrasada y se habla de “abril o mayo”.
    Paralelamente al desarrollo de las diversas partes de la astronave lunar, la NASA entrena ya a los futuras tripulaciones en sus instalaciones, como más de 50 años atrás hiciera con las de los Apollo. Las diferencias están en la aplicación de nuevas tecnologías previstas para los paseos selenitas y a las condiciones distintas de los vuelos Artemis, dirigidos hacia el Polo Sur de la Luna. En este último la luminosidad es muy baja respecto a las menores latitudes porque allí el Sol siempre está muy bajo en el horizonte. Eso hace que el entrenamiento se haga con muy poca luz para habituar a los futuros astronautas a desenvolverse en estas circunstancias. Parte de tal entrenamiento se realiza en la habitual piscina de flotabilidad neutra, pero también con poca iluminación y poniendo cortinas negras rodeando el punto de entrenamiento.
    Otra labor paralela de la NASA en preparación de los futuros análisis de muestras lunares que piensan traer a la Tierra o incluso analizar in situ, es la disposición de equipos e instalaciones al respecto. Además, como labor previa, se abre alguna de las últimas cápsulas de muestras lunares Apollo, aun selladas, sin examinar, en Houston dentro del programa ANGSA; la cápsula es la ANGSA 73001 obtenida por Apollo 17 a finales de 1972. Esta labor se inicia en el citado centro Johnson el 11 de febrero de 2022, buscando con sumo cuidado los gases del suelo selenita de la muestra sellada; tal labor ha de llevar varios meses de trabajo. En todo caso, el terreno lunar que visitó Apollo 17 es la región de Taurus-Littrow, al Este del Mar de la Tranquilidad, en los 20º de latitud Norte y casi 31º de longitud Este, mientras que el proyectado para visitar Artemis, al menos en una primera etapa, está muy distante, en el Polo Sur; lo cual quizá puede marcar diferencias notables.
    El 18 de marzo de 2022, la primera astronave Artemis, con el cohete SLS y la nave Artemis 1, llega al complejo de lanzamiento 39B del KSC por vez primera. En las siguientes semanas se han de probar las operaciones de cuenta atrás, carga de propulsantes, etc., en simulaciones de lanzamiento. Tras tales trabajos, la astronave volverá al VAB y no será aproximadamente hasta una semana antes de la fecha de lanzamiento prevista cuando vuelva a ser llevado finalmente a la 39B para su disparo real.  
    Tras el inicio de la carga del SLS de propulsante el 1 de abril, el día 3 se suspende la misma operación por un problema de presión. Una segunda prueba de carga del LOX el 4 de abril se suspende cuando el tanque estaba a la mitad por fallo en el panel de control de una válvula de ventilación. Las consiguientes cuentas atrás para el lanzamiento simulado quedan retrasadas.
    El 16 de abril de 2022 la NASA decide devolver la astronave al VAB desde la plataforma 39B sin acabar las pruebas de cuenta atrás por culpa de una fuga de LH en uno de los tubos umbilicales entre la torre y el cohete, así como por el problema de la válvula; el traslado se fija para el inmediato día 26. La fecha de lanzamiento ya no se prevé para antes de julio.
    En el inicio de junio de 2022 trasciende que la NASA había elegido para confeccionar los trajes espaciales a utilizar en las xEVAs en la Luna a las empresas  Axiom Space y Collins Aerospace. Se fija realizar tal uso de trajes en régimen de alquiler; es decir, las empresas serán las dueñas de los trajes. El montante económico global destinado por la NASA a tal servicio se fija entonces en 3.500 millones de dólares. La citada confección comprende el diseño, desarrollo, pruebas y comprobaciones, y la confección final de trajes espaciales, así como de los equipos auxiliares necesarios. La empresa final elegida será en septiembre inmediato Axiom Space y el contrato inicial asciende a 228,5 millones de dólares; el fin del contrato de suministro de trajes se fija para 2034.
    El 20 de junio de 2022, durante una cuenta atrás en simulación del lanzamiento del SLS, se cargaron de propulsante los tanques y se llevó la citada cuenta hasta solo T-29 seg. Pero durante la prueba se detecta una fuga de LH en el suministro umbilical al cohete que no se pudo controlar; por ello, el software utilizado al respecto será modificado. La astronave será más tarde, el 2 de julio, devuelta al VAB, dando por concluidas las pruebas del lanzador, y se iniciará la fase previa final al lanzamiento real.
    Casi al mismo tiempo, la NASA elige 3 propuestas de reactor de fisión nuclear para enviar a la Luna a final de la década, con una vida útil proyectada de 10 años generando 40 kW, dentro del proyecto Fission Surface Power con el que se pretende utilizar en la Luna, y posteriormente en Marte, la energía nuclear como suministro. La NASA aporta para su desarrollo a cada uno 5 millones de dólares y cede su tutela al Idaho National Laboratory del Departamento de Energía USA. Los 3 proyectos son de: Lockheed Martin, asociado con BWXT y Creare; Westinghouse, unido a Aerojet Rocketdyne; y IX de Houston, compañía formada por Intuitive Machines y X-Energy, Maxar y Boeing.
    El 28 de junio siguiente se lanza en Nueva Zelanda para la NASA una pequeña sonda, la CAPSTONE, en dirección a una órbita en torno a la Luna para comprobar las bondades de la órbita prevista para la estación Gateway. El ingenio está integrado por 12 cubesats y solo pesa 27 Kg.
    El 5 de agosto de 2022 se hace público que la NASA había dado luz verde al lanzamiento del primer SLS, fijando como fecha del mismo la del 29 del mismo mes de agosto.
    El 23 del mismo agosto la NASA da a conocer que considera 13 lugares de la superficie del polo sur selenita como los sitios mejores para el alunizaje tripulado futuro (Artemis III) teniendo en cuenta las características físicas propicias para alunizar y las geológicas para su estudio. Tales zonas, a menos de 6º del Polo Sur citado, se bautizan como: Borde Faustini A, Pico cerca de Shackleton, Cresta de conexión, Extensión de la cresta de conexión, Borde de Gerlache 1, Borde de Gerlache 2, Macizo de Gerlache-Kocher, Haworth, Macizo de Malapert, Meseta Leibnitz Beta, Borde Nobile 1, Borde Nobile 2, y Borde de Amundsen.
    Acercándose el final del citado mes de AGOSTO de 2022 y el lanzamiento del primer Artemis, en tal momento la plantilla de astronautas estadounidenses preparándose para los siguientes vuelos del programa, ya tripulados, es de 18 personas, la mitad mujeres: K. Barron (577), C. Hammock-Koch (559), N. Mann (N), A. McClain (557), J. Meir (561), K. Rubins (545), J. Moghbeli (N), J. Watkins (586) y S. Wilson (443). El número entre paréntesis indica el número general de astronauta o la (N) de novata, sin experiencia de vuelo espacial real. Una de ellas se espera que sea la primera mujer en la Luna.
    El 15 de noviembre de 2022, en la víspera del lanzamiento de la Artemis I, la NASA anuncia la modificación de su contrato con SpaceX para ampliar el programa del sistema de alunizaje tripulado de tal empresa, previsto iniciar en Artemis III. Se prevé un segundo alunizaje de prueba en Artemis IV y la nave Starship debe ser acoplable a la estación tripulada orbital lunar Gateway.
    También en el mismo noviembre, la NASA establece un contrato de 57,2 millones de dólares, como ampliación de otro anterior, con una empresa, ICON, de Austin (Texas), especialista en construcción con impresión 3D, para el desarrollo de un sistema de construcción en la superficie lunar que sea también aplicable en el futuro en Marte. Queda comprendido en la Fase III del programa SBIR de la NASA y el DoD con el proyecto Olympus, y busca utilizar para la construcción de bases los recursos locales selenitas (y marcianos en el futuro); es decir, pretende utilizar el terreno lunar, el regolito, principalmente como material de construcción. Su previsible comienzo lunar sería con los vuelos Artemis.

                  = ARTEMIS-I        16 NOVIEMBRE 2022





Patch o insignia del vuelo Artemis I.



Web de la NASA para la misión:

https://www.nasa.gov/artemis-1/



    La misión trata de probar el lanzamiento del SLS con una nave Orion no tripulada, primero hacia una órbita terrestre y luego relanzando la nave con la fase ICPS hacia una trayectoria de circunvalación retrógrada de la Luna, sobrepasándola en más de 60.000 Km y con un periapsis de 100 Km de altura mínima sobre el suelo selenita. La duración de la misión se fija en principio para un máximo de 6 semanas, si bien luego se concreta en 25,5 días, de los que serán 6 días en el entorno lunar. Finalmente, al partir el período de vuelo previsto será de 42 días (7 semanas). No lleva astronautas, pero sí instrumental de recopilación de los datos de la nave. También se propone el despliegue de 13 cubesats científicos y técnicos en órbita lunar o solar. Al retorno de la nave se prueba la reentrada del módulo de mando a alta velocidad, a Mach 32, unos 39.500 Km/h. Aunque se han de comprobar los sistemas de la nave y del lanzador, la reentrada es uno de los principales objetivos, dado el riesgo de la operación pues la temperatura que se prevé que alcance el escudo térmico de la nave es de unos 2.760ºC. El amerizaje, tras recorrer unos 2,25 millones de Km, se prevé sobre el Pacífico.
    Tras la llegada de las distintas partes desde meses atrás, la astronave comenzó a montarse el 21 de noviembre de 2020 en el VAB del KSC con la colocación vertical de la primera de 10 piezas de los cohetes sólidos, boosters o auxiliares (5 por cada uno de los dos vectores); los mismos habían llegado desde Utah (Northrop Grumman) a Florida en tren en junio anterior e introducidos en el VAB el 19 de noviembre. Se dispuso en High Bay 3 del VAB, que había sido adaptado para el nuevo cohete; para mover las grandes piezas el edificio cuenta con 5 grúas. En las siguientes semanas se fueron añadiendo nuevas piezas sobre la anterior. Los dos cohetes sólidos quedaron montados en el SLS el 3 de marzo de 2021.
    La fase primera central CS-1 llega el 27 de abril de 2021 en la barcaza Pegasus y 2 días más tarde estaba colocada en el VAB para el ensamblaje inicial con el resto del SLS. Adaptadores y otras etapas fueron siendo añadidos el 12 y 22 de junio, 6 de julio (fase superior), y 8 de octubre (cargas útiles), 20 de octubre (nave Orion). Diversas pruebas harían que se descubrieran luego fallos y hubiera que hacer algunos cambios (válvulas y fugas en fluidos, software), como se mencionado en los párrafos anteriores a este vuelo, los cuales serán tenidos en cuenta en lo sucesivo en todas las siguientes astronaves.  
    La rampa de lanzamiento ha de ser la 39B del KSC. La misión fue llamada inicialmente EM-1 (2012), y antes SLS-1 por ser la primera prueba del SLS. La nave será la Orion CM-002. El modelo es el mismo de la misión EFT-1 de 2014 pero con modificaciones. La estructura principal se aligeró en una cuarta parte quitando 3 de los 6 paneles cónicos, rebajando las soldaduras de 19 a 7, acortando cableado y quitando otras partes menores.
    Alcanzando los 111 m de altura esta primera astronave Artemis, se completó el 20 de octubre de 2021 y es sacada del VAB y llevada a la rampa 39B entre el 17 y 18 de marzo de 2022 por vez primera, y el 6 de junio por vez segunda. La masa total de la Artemis I asciende a 2.608 Tm. La masa de la nave espacial será de 25.848 Kg, de los que a la Orion le corresponden 10.387 Km y al SM 15.461 Kg.
    En junio de 2021 se da a conocer que la nave va a llevar una carga útil (como “tripulantes”) 3 maniquíes, uno de ellos dotado de sensores para evaluar las condiciones del vuelo de la Orion y sus parámetros. Va pues abrazando al mismo un chaleco denominado AstroRad. De tales sensores, 2 de radiación van en el asiento, uno para la aceleración y vibraciones detrás del mismo y otro bajo el reposacabezas. Este maniquí ya había sido utilizado en las pruebas de vibración de la nave. El nombre del maniquí se propuso a votación por Internet entre 8 posibles entre el 16 y el 28 de tal mes de junio; los 8 nombres son: ACE (Artemis Crew Explorer), Campos, Delos, Duhart, Montgomery, Rigel, Shackleton y Wargo. Tras más de 300.000 votos recibidos, el ganador fue Campos y el maniquí pasó a ser llamado Comandante Maniquí Campos; debe su nombre a Arturo Campos, uno de los técnicos clave en el vuelo de Apollo 13.
    En los otros asientos van además dos torsos humanos, uno negro y otro azul, con materiales compuestos de imitación de huesos, tejidos blandos y órganos de mujer; uno de los torsos también lleva sensores de la radiación (experimento MARE) que puedan generar los rayos cósmicos y los fenómenos del Sol, y se pretende evaluar la distinta radiación espacial que puedan recibir los distintos órganos humanos. La imitación de órganos incluye los femeninos útero y mamario, de especial sensibilidad a la radiación. En el MARE colaboran las empresas StemRad y Lockheed Martin. Los nombres dados a los citados torsos son Zohar y Helga, dados respectivamente por la Agencia Espacial de Israel y el DLR alemán. El denominado Zohar lleva también un chaleco AstroRad. En su desarrollo, con NASA, el citado Centro Aeroespacial Alemán y la Agencia Espacial israelí, participa la empresa CIRS.
    La nave lleva también una memoria USB con los nombres de 1,7 millones de personas que se inscribieron a tal efecto. Para ello, hubo un plazo abierto el 2 de marzo de 2022 en la web
https://www.nasa.gov/envia-tu-nombre-con-artemis/ Los inscritos pueden descargar una “tarjeta de embarque”.
    En la nave viajan también unos 50 Kg de objetos y material diverso simbólico y conmemorativo. Van, desde tornillos históricos, figuras de Lego, el muñeco Snoopy con traje de astronauta, una muñeca oveja llamada Shaun, etc. Van en la cabina 5 mensajes de distinto tipo: uno colocado en el lado derecho junto al asiento del piloto y bajo una ventana dice “CBAGF”, notas de la canción de 1964 de Frank Sinatra “ Fly Me to the Moon”; junto a igual ventana viaja una fotografía homenaje a un antiguo gerente del programa Orion fallecido en 2021, Mark Geyer; en la parte de arriba del mismo asiento del piloto y a la derecha del logotipo de la NASA va el número 18 en código binario, el número de vuelo Apollo que nunca se realizó al ser anulada su misión; en el centro de la cabina se puso un símbolo en código morse de “Charlie”, otro antiguo gerente del programa fallecido en 2020, Charlie Lundquist; y finalmente se incluyó también un simbólico homenaje a la colaboración europea de la ESA en el programa, en el SM, consistente en los códigos de los países que forman tal agencia europea colocados bajo la carga Callisto.
    En cuanto a los cubesats o cargas útiles añadidas a la misión, todos 6U, de entre 10 y 15 Kg de peso, van en un adaptador en la segunda fase del SLS, llamado MPCV Stage Adapter, para desplegarlos en su momento. Fueron seleccionados por distintos departamentos de la NASA todos menos 3 que aportan otros países, 2 Japón y 1 Italia. Aunque se quiso enviar 13 al final 3 se quedaron fuera. Los 10 son los siguientes:

    1. ArgoMoon, de la ASI, para pruebas tecnológicas, para fotografiar las maniobras de los vehículos espaciales en el vuelo, especialmente la fase ICPS. Proyectado por la empresa italiana  Argotec con ayuda de la Agencia Espacial de Italia. Destinado a quedar en una órbita heliocéntrica tras el sobrevuelo lunar. Mide 36 cm por 24 cm por 12 cm. Dispone de 2 cámaras para las tomas, una de campo ancho y otra de campo estrecho. Lleva un sistema de propulsión primaria y secundaria de gas frío para correcciones orbitales y maniobras de orientación. 

    2. BioSentinel. Minisonda de tipo cubesat de investigación espacial del Centro Ames de la NASA, California, para el estudio de los efectos biológicos de la radiación en las cadenas de ADN; colaboran el JPL, el Centro Johnson, el Centro Marshall y el NASA Headquarters. Se utiliza dos cepas de levadura Saccharomyces Cerevisiae como base de los estudios. Queda en una órbita solar. Mide 30 cm por 20 cm por 10 cm y pesa 14 Kg. Dispone de 2 alas de paneles con células solares que aportan 30 vatios de energía. Lleva un sistema propulsor de solo 165 gramos con motores de 50 milinewtons y 31 seg de impulso específico; el sistema de control de actitud es realizado por el Georgia Institute of Technology. Para las comunicaciones utiliza la Banda X. Vida útil proyectada de 18 meses. Fue elegida en 2013 para esta misión.

    3. CuSP. Cubesat de 14 Kg de masa, del SwRI, San Antonio, Texas, para el estudio de partículas y campos magnéticos, y la influencia de la radiación solar en los mismos, dentro de un estudio de viabilidad de una red para el estudio y rastreo del clima espacial. Lleva 3 aparatos como instrumental: SIS, MERIT y VHM. Mide 30 cm por 20 cm por 10 cm y pesa 10,2 Kg. La energía a bordo son 45,46 vatios. Queda en una órbita solar.

    4. EQUULEUS. Japón. De la JAXA y la Universidad de Tokio para tomar imágenes de la envoltura de plasma terrestre en estudio de la radiación que rodea nuestro planeta. Por ello lleva una cámara UV, PHOENIX, para las imágenes; otra con la anterior, DELPHINUS, para la observación de destellos de impactos lunares y de asteroides cercanos a nuestro planeta; y el instrumental CLOTH para medir los impactos de meteoritos en el espacio cercano a la Luna con detectores de polvo sobre el exterior de la minisonda. La duración prevista de la misión es de 6 meses. Mide 30 cm por 20 cm por 10 cm y pesa 14 Kg. La energía a bordo es de 15 vatios con ayuda de 2 paneles solares y baterías de litio. Para su sistema propulsor, llamado Aquarius, utiliza vapor de agua (1,2 Kg) comprimido a menos de 100 kiloPascales y 8 motores de 4 milinewtons. Queda en una órbita selenocéntrica de equilibrio Lagrange L2 entre la Tierra y la Luna.

    5. LunaH-Map, o Lunar Polar Hydrogen Mapper, Mapeador de hidrógeno polar lunar. De la Universidad Estatal de Arizona para mapear el hidrógeno que haya en los cráteres del Polo Sur selenita, midiendo su distribución en compuestos (como el agua) y su profundidad. Lleva un detector de neutrones de centelleo, 8 instrumentos en realidad de 2,5 cm por 2,5 cm por 2 cm con sensores de elpasolite. Mide 30 cm por 20 cm por 10 cm y pesa 14 Kg. Lleva paneles solares para sus necesidades energéticas. Vida orbital proyectada de 96 días, dando 141 órbitas sobre la Luna durante la investigación, en una trayectoria de 90º de inclinación, un perilunio de solo 5 Km y un período de 10 horas. Al final de su vida orbital ha de proyectarse sobre el Polo Sur selenita.

    6. Lunar IceCube. De la NASA y la Morehead State University para localizar y estudiar el hielo del suelo lunar desde una órbita baja; colaboran la Busek Company, el Centro Goddard de la NASA, que aporta un espectrómetro de barrido de alta resolución compacto IR de banda ancha (BIRCHES), y la Universidad Católica de América. Es PI Ben Malphrus, de tal Universidad Morehead. Mide 30 cm por 20 cm por 10 cm y pesa 14 Kg. Lleva 2 paneles solares para sus necesidades energéticas. Para las comunicaciones utiliza la Banda X. Como propulsor lleva un minimotor iónico de solo 3 cm de 1,1 miliNewtons de empuje. El software de control es aportado por el Vermont Technical College Cubesat Laboratory y está escrito en lenguaje SPARK/Ada. Se sitúa en órbita polar sobre la Luna con un perilunio de 100 Km de altitud.

    7. LunIR. También fue llamado SkyFire. Cubesats 6U creado por la Lockheed Martin Space sobre chasis de Tyvak Nano-Satellite Systems para comprobaciones tecnológicas y mapear la superficie selenita con datos espectrométricos y termográficos desde una órbita sobre la Luna. Mide 30 cm por 20 cm por 10 cm y pesa 14 Kg. Lleva 2 paneles solares para sus necesidades energéticas. Como propulsor lleva un sistema eléctrico llamado electrospray.

    8. Near-Earth Asteroid Scout. También llamado NEA Scout, es un cubesat 6U prototipo de vela solar de 85 m² para probar tal sistema en el sobrevuelo a asteroides cercanos a nuestro planeta; se pensó en principio en el denominado 1991VG y luego en el 2020GE, de 18 m de diámetro, para sobrevolar a 1,5 Km. Pertenece a la NASA (centros Marshall, Goddard, Johnson, Langley y JPL). Mide 30 cm por 20 cm por 10 cm y pesa 14 Kg. Construida en acero y aluminio, sin contar la tela de la vela que es de polimida aluminizada; la misma se despliega en teoría en solo 30 min. Lleva una cámara monocromática de alta resolución (10 cm) para la observación de tal objetivo. Para las comunicaciones utiliza la Banda X. Utiliza paneles solares y baterías recargables. La misión se programa para durar 2,5 años en una órbita solar.

    9. OMOTENASHI. Cubesat de la JAXA nipona para probar tecnologías de alunizaje con la más pequeña de las sondas enviadas hasta entonces a la Luna, así como para medir la radiación del suelo selenita y del entorno cercano; su nombre son siglas, pero también significa en japonés dar la bienvenida. Por ello lleva un detector de radiación y un acelerómetro. Consta de un módulo orbitador de 7 Kg, la sonda de alunizaje de 700 gramos y el resto es el motor para el frenado orbital y facilitar el descenso al suelo lunar. Mide todo 30 cm por 20 cm por 10 cm y pesa 14 Kg. El sistema energético aporta 30 vatios en el aterrizador y lleva 2 paneles solares y baterías de litio. Para las comunicaciones utiliza las bandas X, S y P. Lleva un propulsor sólido de 6 Kg (para el descenso en el alunizaje, con un encendido de 20 seg y activación con láser) y otro de nitrógeno a presión para correcciones orbitales. Se ha de situar en órbita sobre la Luna y luego realizar un alunizaje “semifuerte”. Tras el frenado del motor, éste se separa del aterrizador a unos 100 m de altura en la caída. Tal alunizaje será amortiguado al final con una bolsa o airbag de 50 cm de diámetro, siendo aun así el choque con el suelo selenita de unos 25 m/seg. Web oficial: https://www.isas.jaxa.jp/home/omotenashi/index.html

    10. Team Miles. Desarrollado por Fluid and Reason, LLC, de Tampa, Florida para probar las comunicaciones en el espacio profundo en órbita heliocéntrica, así como el uso de propulsión de bajo empuje con iones híbridos para correcciones de trayectoria. Mide 30 cm por 20 cm por 10 cm y pesa 14 Kg. Utiliza la Banda S y una radio USRP B200mini. El motor es de yodo sólido ionizado (lleva 1 Kg), de 5 miliNewtons de empuje, 760 seg de impulso específico, y pesa 1,5 Kg; es denominado ConstantQ Model H y lleva 4 toberas. Se pretende que funcione al menos para cubrir 4 millones de Km, aunque se piensa que puede llegar a los 96 millones.

    Al principio se quiso que también viajaran otras 3 cargas (Lunar Flashlight, Earth Escape Explorer y Cislunar Explorers), pero no estuvieron a punto llegado el momento (octubre de 2021) y fueron excluidas de la misión presente.

    Inicialmente pensada lanzar en 2017, ya a mediados de 2014 se retrasó a noviembre de 2018, y en 2017 el retraso se lleva a 2019, en 2018 a 2020, y en 2020 a 2022; en total se acumularon 16 retrasos (a unas semanas del disparo de agosto de 2022) en cerca de 6 años. La ventana de lanzamiento se fijó entre el 29 de agosto y el 5 de septiembre de 2022.
    El 29 de agosto, cuando en la cuenta atrás faltaba menos de 1 h para el despegue, fijado para las 12 h 33 m GMT, el mismo se detuvo primero 10 min y luego se suspendió. Se anunció que se había hallado una grieta en la espuma del aislante de una pieza que une los depósitos de LOX y LH, pero que no se consideraba grave (luego se vio que no había grieta), y otros problemas técnicos: se detecta una fuga de LH, pero se soluciona; uno de los motores principales, el número 3, al parecer tenía una temperatura muy elevada, de cerca de 20º por encima de lo deseado, o eso parecía; además  al intentar aumentar la presión para la refrigeración se da con un problema en una válvula de ventilación; hay asimismo un retardo de 11 min en comunicaciones entre nave y el control de tierra. El problema térmico del motor, sobre todo, es determinante en la suspensión del disparo al no poder solventarlo dentro del tiempo estipulado (ventana de 2 h). Dentro de la ventana de lanzamiento, se fijan otras oportunidades para los inmediatos 2 y 5 de septiembre, lo que también marcará la duración de la misión para tener en cuenta la posición del Sol al retorno, en el amerizaje y rescate. Al día siguiente, la fecha fijada para volver a intentar el disparo es sin embargo la del día 3 a las 18 h 17 m GMT. Al intentar el disparo es la primera vez que se llenan al completo los tanques de propulsante del SLS.
    En los días posteriores, los técnicos dijeron que creían que el problema térmico del motor fue solo debido al fallo de un sensor. En la nueva fecha prevista para el despegue, la del 3 de septiembre, y a poco menos de 3 h del T-0, los técnicos hallan una fuga de LH en el bombeo de llenado de tanques del SLS a través de un brazo umbilical que retrasa en 2 h el disparo primero y finalmente causa un nuevo aplazamiento al no poder solucionar el problema en el tiempo de la ventana de disparo del día; el llenado de LOX se hizo al 100%, pero en el de LH solo se llevaba el 11%. Al no poder solventarlo en la ventana prevista, el lanzamiento queda aplazado hasta final de mes o mediado octubre. En la elección de la fecha para el disparo hay que tener también presente el compromiso de ocupación de la base en otros lanzamientos programados, sin perder de vista que es entonces la temporada de huracanes en la zona; además, precisamente en este tiempo de intentos de disparo hubo caída de rayos en el lugar, sobre la plataforma, si bien la torres de pararrayos hicieron su labor.
    El 9 de septiembre se informa de la nueva posible fecha de lanzamiento para el día 23 inmediato. La astronave sigue en la plataforma 39B y se trabaja en el problema del escape de LH, estando entonces prevista una prueba sobre el sellado del circuito a partir del día 17 con un nuevo bombeo de propulsante al cohete. Cuatro días más tarde se publica que en tal fecha aun no va a ser posible el disparo pues la prueba de carga de propulsante se lleva como muy cerca al día 21; así que la nueva fecha para el lanzamiento se desplaza al menos hasta el día 27. La prueba de carga del día 21 se lleva a cabo con éxito y no aparece ninguna fuga de LH; el escape, el que produce el aplazamiento el día 3, ya había sido detectado y solucionado antes. Se hacen además otras comprobaciones y se cambian algunos procedimientos relacionados con los problemas térmicos detectados en el repetido intento de lanzamiento, así como de presión y purga de propulsantes. El lanzamiento, previsto para el día 27 de septiembre, de nuevo es aplazado dos días antes por razones meteorológicas, pero dentro de la ventana prevista, hasta el 2 de octubre. Las mismas razones hacen que el día 26 se decida devolver al VAB a la astronave para evitar posibles daños por el acercamiento del huracán tropical Ian. Aunque el paso del huracán no produjo daños importantes obligó a una revisión de instalaciones y de nuevo a otro retraso. La nueva ventana de disparo prevista se ubica ya entre el 12 y el 27 de noviembre. La fecha del 14 en este período también se retrasa  en un par de días por la llega de un huracán (tormenta tropical Nicole); para afrontar su llegada los sistemas de la astronave son apagados y el sistema de escape tapado. El paso de la citada tormenta produjo el 13 de noviembre una separación en el carenado del sistema de aborto en el lanzamiento y el adaptador de la nave espacial que fue sellada luego con una masilla. También se cambió una parte de un conector eléctrico.
    La cuenta atrás comienza en T-47 h 40 min a las 07 h 54 min hora local del lunes día 14 de noviembre; lo primero que hacen es llenar los depósitos de agua para utilizar en el lanzamiento, para amortiguación térmica y de sonido, y a la par, durante unas 9 h, se prepara la carga masiva de propulsante LOX y LH. En las siguientes horas son comprobadas la nave espacial y las fases del lanzador. A 31 h del T-00 se procede a cargar al cien por cien las baterías de la Orion, seguido durante 6 h, hasta T-22 h, la carga de baterías de la fase central del SLS. Unas 2,5 h más tarde y durante 3 h se revisa y prepara la fase ICPS. A T-11 h el complejo 39B ha de quedar despejado de personal, salvo el esencial. En la siguiente hora los responsables estudian la situación meteorológica cara al lanzamiento. Minutos después los directores del disparo deciden el comienzo de llenado de tanques de la astronave. En T-8 h 45 m comienza el llenado de LH, seguido minutos más tarde de LOX.

MIÉRCOLES, 16 NOVIEMBRE 2022
    La estimación meteorológica para el lanzamiento es favorable en un 90% aproximadamente. La ventana de lanzamiento es de 69 min y comienza a las 06 h 04 min GMT. En T-4 h 20 min comienza la activación del sistema de comunicaciones con la nave Orion. Los tanques de la fase ICPS también empiezan a recibir entonces su propulsante. Pero la cuenta atrás se suspende en T-10 durante unos 44 min al hallar en la plataforma una pequeña fuga de LH durante el bombeo al cohete, en una válvula que es arreglada por el equipo correspondiente apretando tuercas. En los últimos 15 min el director del lanzamiento sondea a los demás técnicos para autorizar el lanzamiento.
    Por fin, tras 6 años de retrasos, la primera misión Artemis está lista para el despegue. El total de gastos acumulados en el programa del SLS en tal momento supera los 23.000 millones de dólares (en 23 años); el coste concreto solo de la misión se cifra en unos 4.100 millones de dólares. A la zona de Cabo Cañaveral y el KSC acuden unas cien mil personas en la madrugada para ver el histórico disparo del primer SLS.
    En T-6 min se comienza a dar presión a los tanques de la fase central y los sistemas de escape pirotécnicos de la nave quedan dispuestos. En T-4 min comienza a funcionar la Unidad de Potencia Auxiliar para el cohete y finaliza el llenado de propulsante de sus tanques. A menos de 2 min del T-00 la energía en la fase ICPS pasa a ser la de su propia batería y a T-1 min 30 seg la energía de la fase central lo mismo, es ya la de sus baterías. A T-50 seg se completa la carga de LH en la ICPS. En T-33 seg se ordena la secuencia de lanzamiento automática de la astronave y 3 seg más tarde el ordenador de la fase central inicia tal secuencia. En T-10 seg el ordenador citado manda arrancar los motores de la fase central. A T-6,36 seg se encienden los 4 motores RS-25. En los últimos segundos, sobre la rampa comienza el vertido de gran cantidad de agua para aminoran el impacto térmico sobre la instalación del chorro ígneo de los motores. Con las primeras llamas de los motores, los brazos umbilicales de la torre de apoyo se apartan a un lado.
06 h 47 m 44 seg, GMT; 5 h menos en Florida; 1 h más en España. La nave Artemis 1 es lanzada en la rampa 39B del KSC con el primer SLS (SLS Block 1) de la historia. Por fin despega, tras varios intentos desde meses antes, la nueva astronave lunar que ha de volver a llevar al hombre a la Luna. Se dirige hacia el noreste con una trayectoria inclinada 28,5º sobre el Ecuador. A los 7 seg de vuelo la astronave está a 170 m y la velocidad es de 125 Km/h. Este despegue del mayor cohete disponible en el mundo en tal momento produjo más daños en la plataforma de disparo de los calculados, arrancando e inutilizando las puertas blindadas de los ascensores de la torre de apoyo; además hubo otros daños menores.
06 h 48 m 54 s. A los 1 min 10 seg de vuelo se produce el momento Q de máxima presión aerodinámica sobre la astronave. Se reduce un poco el empuje por ello. La altitud es de 12,7 Km y la velocidad es de 1.670 Km/h o Mach 1. La astronave deja de verse desde tierra a simple vista.
06 h 49 m 56 s. A los 2 min 12 seg de vuelo se separan los 2 boosters del SLS que caen hacia el Atlántico, tocando aguas 3 min 12 seg más tarde. La altitud es de 47,4 Km y la velocidad 5.072 Km/h.
06 h 50 m 55 s. A los 3 min 11 seg de vuelo se expulsan los paneles de protección en el lanzamiento del módulo de servicio.
06 h 51 m 14 s. Se desprende el sistema de escape o aborto del lanzamiento. La altitud es de 88,3 Km y la velocidad 7.256 Km/h.
06 h 55 m 47 seg. A los 8 min 03 seg de vuelo se apagan los 4 motores de la fase primera central. La altitud es de unos 160 Km y la velocidad de 27.880 km/h.
06 h 55 m 59 seg. La citada primera fase se separa del resto (etapa ICPS con la nave espacial); la fase describirá una larga curva y caerá en aguas del Pacífico luego a las 1 h 46 min de vuelo. Altitud de 164,3 Km y velocidad de 27.872 Km/h. La segunda fase enciende su motor que actúa durante casi 10 min y la misma con la nave entran en órbita. Su número COSPAR es 2022-156A.
07 h 05 m 53 seg. A los 18 min 09 seg de vuelo se comienza la apertura de los paneles solares de la nave Orion. La operación dura 12 min y se completa a la media hora de vuelo; los paneles son probados y orientados para su carga. La altitud es de unos 480 Km.
07 h 40 m 40 s. A los 52 min 56 seg de partir, es encendido de nuevo el ICPS durante 22 seg para elevar la altura orbital del perigeo. La altitud es de casi 1.800 Km y la velocidad de 23.400 Km/h aproximadamente.
08 h 17 min 11 s. La altitud es de unos 700 Km. Es encendido del motor ICPS y funciona durante 17 min 59 seg. La velocidad orbital de 28.160 Km/h pasa a la de inyección translunar (TLI) de cerca de 36.300 Km/h. Al concluir la actuación del motor la altitud es de unos 1.240 Km.
08 h 45 min 20 s. La fase ICPS se separa de la nave y 1 min y medio más tarde la citada etapa enciende motores para apartarse de la ruta de la nave. La altitud es entonces de unos 3.700 Km.
10 h 09 m 20 s. Nuevo encendido de motores de la ICPS. La citada fase ha de desplegar entonces en su ruta los 10 pequeños ingenios cubesats que lleva para orbitar la Luna o enviar a órbita solar. El destino de la fase es la órbita solar o heliocéntrica.
14 h 35 m 15 s. Primera corrección de trayectoria de la nave en su ruta hacia la Luna.
    En el análisis de este primer lanzamiento de un cohete SLS, posteriormente se dirá que el mismo produce más ruido (20 decibelios más) en el entorno del calculado teóricamente por los técnicos que luego examinaron la propagación de las ondas de presión del disparo. Se estudió con ayuda de micrófonos colocados a 1,5 Km (detectando 136 decibelios) y 5,2 Km (129 decibelios) de la rampa de salida. La principal fuente del ruido se piensa que sean los aceleradores SRB o boosters de propulsante sólido.

17 NOVIEMBRE 2022
11 h 32 m. Segunda corrección de trayectoria con el encendido de motores auxiliares del SM. En el segundo día de vuelo de Artemis I, a mitad de camino de la Luna, la nave toma fotografías en blanco y negro de la Tierra. La nave lleva en total 16 cámaras. También se activa a bordo, en la cabina, el instrumental Callisto de pruebas tecnológicas de la empresa Lockheed Martin, ensayo en el que colaboran Amazon y Cisco; el mismo consiste en un sistema de video activado por voz para la futura ayuda a astronautas. Asimismo se realiza una prueba de verificación de la velocidad de transmisión con una cámara en el extremo de los paneles solares.
   Por otra parte, en la jornada se pierde contacto con la sonda japonesa OMOTENASHI, destinada a alunizar, de modo que se dará por perdida su misión, aunque podría ser enviando datos sobre radiación. Tampoco funcionaría al poco el enlace con otra sonda, la LunIR, ni con la NEA-Scout, ni la Team Miles. Posteriormente se darán como operativos los ArgoMoon, Biosentinel, Equuleus, LunaH-Map y OMOTENASHI en parte. Los restantes, CUSP e IceCube, se dice que estaban teniendo “problemas”. Se achacan los problemas de tales cubesats a la falta seguramente de recarga en sus baterías al producirse los retrasos de lanzamiento de la misión, y no poder acceder a todos los ingenios en la fase ICPS para ello pues no se podía proceder al desmontaje de la etapa y el resto por falta de tiempo; algunos si pudieron recibir la recarga pero no todos, sin que la NASA especificara cuáles.

18 NOVIEMBRE 2022
    Tercera jornada de misión. Con ayuda de cámaras se inspecciona el sistema protector térmico exterior de la Orion y también del SM europeo. En tierra, los técnicos examinan atentos las fotografías sin hallar nada relevante. Se prevé otra inspección en el vuelo de retorno.
    En tierra también se estudian los datos sobre los sensores de estrellas utilizados para la orientación de la nave que se observan anómalos. Las cámaras para tomar imágenes de estrellas van al lado de la cámara de navegación óptica sobre el módulo de servicio. Por lo visto el encendido de los motores auxiliares de control de posición creaba un fogonazo que ciega a los sensores, lo que causa el problema en el sistema de navegación.
    Se reciben igualmente datos actualizados de los 10 cubesats desplegados en vuelo paralelo.

19 NOVIEMBRE 2022
    Cuarto día de vuelo. Se lleva a cabo más prueba de señales WiFi y se mueven los paneles solares para ver su influencia en tal señal y buscar la mejor posición de los mismos para captar mejor la misma y su tasa de transferencia de datos. También se comprueba el sistema de radiadores de la nave utilizados para evacuar el calor en la misma.
    A las 22 h 30 m, GMT, la nave está ya a 356.500 Km de la Tierra y a 126.400 Km de la Luna, siendo entonces su velocidad de 1.300 Km/h aproximadamente.

20 NOVIEMBRE 2022
    Quinto día de misión. A las 12 h 12 min, GMT, se realiza la tercera corrección de trayectoria de la misión con un encendido de motores auxiliares de 6 seg, acelerando la nave en 1 m/seg.
19 h 09 m, GMT. La nave cruza la frontera de influencia de los campos de gravedad de la Tierra y la Luna.
19 h 25 m. Las distancias son entonces de 372.467 Km a la Tierra y de 63.570 Km a la Luna. La velocidad de la Orion es en tal momento de 597 Km/h. A continuación, la nave enciende su motor durante 2 min 30 seg para acelerar y realizar la cuarta corrección de trayectoria.

21 NOVIEMBRE 2022
    Sexto día de vuelo.
12 h 44 m. Nueva Corrección de trayectoria con 2,5 min de encendido de motores. La nave está a 527,8 Km de la Luna y su velocidad es ahora de 8.083,7 Km/h.
12 h 57 m, GMT. La Artemis I sobrevuela la Luna a una mínima distancia de 130,3 Km a la par que recibe una asistencia gravitatoria para buscar la deseada órbita retrógrada estable y alejada; la Tierra está entonces a 370.149 Km. La velocidad de la Orion es entonces de 8.210,8 Km/h. Tal trayectoria hará que la Artemis sobrepase la Luna hasta una distancia de 64.380 Km más allá, hasta más de 430.000 Km de la Tierra. En tales momentos de sobrevuelo cercano la nave toma diversas fotografías de las áreas lunares próximas.
13 h 25 m. La nave pierde el contacto directo con la Tierra al ocultarse tras la Luna. Durante 34 min permanecen mudas las comunicaciones con la Tierra.
13 h 59 m. La nave vuelve aparecer detrás de la Luna a vista de la Tierra y se reestablecen las comunicaciones a través de la red DSN, con la estación de Madrid brevemente en este caso. Su velocidad es entonces de 933,42 Km/h.
    El consumo de propulsante por parte de la nave asciende en esta fecha a 1.685,4 Kg, unos 34,5 Kg menos de lo previsto para entonces. El remanente de propulsante es ahora de 958 Kg, unos 91,5 Kg más de lo previsto.
20 h 45 m. La Orion está a 348.973,3 Km de la Tierra y a 21.636 Km de la Luna, siendo su velocidad de 5.615 km/h.
    Por otra parte, la sonda cubesat LunaH-Map que debía entonces entrar en órbita selenita y que fue una de las pocas que había establecido contacto con la Tierra a su despliegue (desde las 12 h 20 min GMT del mismo día 16), no logra por entonces satelizarse en órbita polar. Su motor debía realizar una corrección de trayectoria para ello pero no logra el impulso necesario en tal momento. Su sistema propulsor tenía una válvula parcialmente atascada, quizá debido al frío espacial. Los responsables tratan de calentarla para ver si se puede lograr rescatar en parte la misión. No obstante, al pasar sobre la Luna, a solo 1.300 Km de altura, la sonda tomó datos con su espectrómetro de neutrones y toma fotografías. Sus otros sistemas funcionan bien, incluida el sistema eléctrico de paneles y baterías.

22 NOVIEMBRE 2022
    Séptimo día de vuelo. Hacia las 06 h se realiza la quinta corrección de trayectoria de la misión con el encendido de 5,9 seg de duración de los motores auxiliares R-4D-11 del SM; la velocidad queda modificada en 3,5 Km/h.
22 h. La nave está a unos 334.700 Km de la Tierra, unos 58.000 Km más allá de la Luna, y su velocidad es de unos 4.800 Km/h.

23 NOVIEMBRE 2022
    Octavo día de misión. Hacia las 06 h 09 min GMT Houston pierde la señal de datos de la Orion y durante 47 min permanece sin tal comunicación, siendo mucho más de lo esperado (unos 15 min). Entonces se estaba reconfigurando el enlace de búsqueda, adquisición y seguimiento de señal, para la recuperación de la señal tras el corte de la misma, y ya se había realizado antes sin problemas. La situación fue resuelta cambiando en tierra la configuración. Los técnicos estudian la situación para tratar de averiguar el motivo. No obstante, no hay otra trascendencia y la nave sigue alejándose por detrás de la Luna.
    Hasta este día el consumo de propulsante en la nave en el vuelo es de 1.801,2 Kg, unos 66,7 Kg menos de lo previsto hasta entonces. El remanente de propulsante es ahora de más de 907 Kg, unos 33,5 Kg más de lo calculado.
19 h. La nave está a 341.884 Km de la Tierra, y su velocidad es de 4.565,7 Km/h.

24 NOVIEMBRE 2022
    Novena jornada de vuelo.
03 h 49 m, GMT. La nave está a 64.362,5 Km de la Luna y sale de la influencia de su campo de gravedad. Está a un día de la inserción en la órbita retrógrada final a probar.
    Durante este período de tránsito se realizan algunas pruebas a bordo, una en los tanques de propulsante sobre dinámica del mismo en la microgravedad, y encienden propulsores de control del SM (6 grupos de 4 motores de 22,7 Kg de empuje), para comparar datos.
    También se prueban por tercera vez los rastreadores estelares de referencia para la navegación y orientación de la nave.
19 h 42 m. La nave está a 358.872,4 Km de la Tierra, a 89.832 Km de la Luna, y su velocidad es de 4.200,4 Km/h.
21 h 52 min. Se completa la 6ª corrección de trayectoria con el encendido durante 17 seg de los motores auxiliares del SM; es la última antes del encendido final para la inserción en órbita. La velocidad queda modificada en 9,76 Km/hora.

25 NOVIEMBRE 2022
    Décimo día de vuelo.
21 h 52 m, GMT. Es activado el motor principal del Módulo de Servicio de la nave durante 1 min 28 seg para la inserción final de la misma en la órbita retrógrada distante repetida, o DRO. La velocidad es modificada en 398,3 Km/h. Un poco antes la nave está a unos 92.000 Km de la Luna, la máxima distancia que ha de alcanzar en el vuelo.
    En la órbita lunar utilizada la nave solo dará 2 órbitas o vueltas en un período de 14 días. La particularidad de este tipo de órbita es que en la misma, además de la lunar, influye también la gravedad terrestre, formando una trayectoria de equilibrio estable como las Lagrange. Su ventaja es el ahorro de propulsante. Si la nave estuviera en una órbita baja sobre la Luna como los Apollo, dada la masa de la Orion, con su motor (en realidad con el propulsante disponible a bordo) no podría sacar a la nave de tal órbita, pero en la órbita DRO no precisa tanto impulso. Para los futuros alunizajes se escogerá otro tipo de órbita, la NRHO, que entonces estaba siendo comprobada por una sonda, la CAPSTONE. El inconveniente de estas órbitas, que podemos llamar de bajo consumo, es que son más lentas para llegar a ellas, casi el doble.

26 NOVIEMBRE 2022
    Día 11 de vuelo. La distancia de la nave a la Tierra de 400.171 Km se sobrepasa a las 13 h 42 min; tal distancia récord fue la que cubrió la nave tripulada Apollo 13, la que más se alejó de nuestro planeta.
19 h 16 min. La nave está a 405.769 Km de la Tierra, a 84.823 Km de la Luna, y su velocidad es de 3.239,6 Km/h.
21 h 52 m. Primera corrección de la trayectoria orbital de la nave tras su satelización; se utilizan los motores auxiliares durante menos de 1 seg y la modificación de la velocidad es de 0,52 Km/h.  
    Siguen las pruebas de los sistemas de a bordo de la Orion y la adquisición de datos sobre radiación.

27 NOVIEMBRE 2022
    Día 12 de vuelo. Se prueban los pequeños motores de control de posición, guía y navegación, combinados con los detectores de seguimiento estelar, contemplando varias circunstancias y opciones. Se ayuda en las pruebas con los 3 sistemas giroscópicos y los 3 acelerómetros correspondientes; y por supuesto con los ordenadores. Además de las comprobaciones, los ensayos buscan obtener los datos que permitan la mejor gestión en el ahorro de propulsante.
    También se activa de nuevo la carga útil llamada Callisto en la cabina de la Orion, ya citada el día 17 anterior.
20 h 30 min. La nave está a unos 424.867 Km de la Tierra, a 73.386 Km de la Luna, y su velocidad es de 2.816 Km/h.

28 NOVIEMBRE 2022
    Día 13 de vuelo.
21 h 05 m, GMT. La distancia de la nave a la Tierra es entonces de 432.210 Km. Es la máxima distancia a nuestro planeta durante el vuelo. Toma en torno a este momento fotografías del conjunto Tierra-Luna, viendo ambos cuerpos al fondo con parte de la nave en primer plano; la Luna aparenta, por su cercanía a la nave, un mayor tamaño.
    Una corrección de la trayectoria prevista para la jornada no se realiza al considerarla innecesaria por estar la nave ya en la posición deseada.
    Por entonces, los responsables de la misión consideran cumplidos los objetivos de la misma en un 37,5%. Se habían ensayado los motores en la mitad de las ocasiones previstas, probando tanto el motor principal como los auxiliares y los de posición; del propulsante se habían gastado 2.558 Kg, 68 Kg menos de lo calculado previamente, quedando un remanente de más de 900 Kg, más de 50 Kg más de lo previsto.
Los principales objetivos restantes son los de la reentrada y amerizaje al final del vuelo.

29 NOVIEMBRE 2022
    Día 14 de vuelo. Un poco antes de la 01 h, la nave está a unos 432.040 Km de la Tierra, a 69.424 Km de la Luna, y su velocidad es de 2.702 Km/h.
    Los técnicos siguen haciendo comprobaciones con los motores de la nave, cambiando su configuración, así como con el sistema de orientación, navegación y control. Esta vez, también se prueban el sistema de orientación de los paneles solares (al Sol) y el sistema térmico de la nave.
22 h. Pasada esta hora, la Orion está a unos 424.860 Km de la Tierra, a unos 74.000 Km de la Luna, y su velocidad es de 2.880 Km/h.

30 NOVIEMBRE 2022
    Día 15 de vuelo. La Orion realiza una corrección de trayectoria, disminuyendo un poco su velocidad, encendiendo 6 de los propulsores auxiliares del SM durante 1 min 35 seg, un poco más de lo previsto en principio.
    El equipo de dirección de la misión revisa la marcha de la misma y planifica para el siguiente día un encendido de motores a las 21 h 53 min para iniciar el retorno de la nave, sacándola de la órbita retrógrada lejana. Además se añaden 4 ensayos más a la misión para verificar la capacidad de la nave, dos de prueba de unas válvulas y otras sobre el control de orientación o actitud.
    Antes de realizar el citado encendido de motores, el gasto sumado de propulsante de la nave asciende a 2.576,8 Kg, unos 92 Kg menos de los previstos. El remanente es de 909 Kg, unos 42,6 Kg más de los esperados.
    Pasadas las 22 h, la nave está a 407.291 Km de la Tierra, a 81.917 Km de la Luna, y su velocidad es de 3.302,4 Km/h.

01 DICIEMBRE 2022
    Día 16 de misión. Siguen las pruebas de los sistemas de a bordo (térmicas y de los sensores estelares principalmente)
21 h 53 m, GMT. La nave, tras 6 días en órbita sobre la Luna, enciende el motor principal durante 1 min 45 seg para salir de la órbita DRO y emprender el retorno a la Tierra; la modificación de la velocidad es de 138,2 m/seg. Volverá entonces a acercarse 5 días después a la Luna hasta poco más de los 100 Km de la misma, pero por última vez.
22 h 30 m. La nave está a unos 382.300 Km de la Tierra, a unos 85.100 Km de la Luna, y su velocidad es de unos 3.700 Km/h.

02 DICIEMBRE 2022
    Día 17 de vuelo. En la jornada se continuan haciendo pruebas con los sistemas de la nave Orion. Se descargan imágenes, y datos sobre radiación a bordo y otros parámetros. En total serán enviados a nuestro planeta unos 97 GB de información.
03 h 54 min. Se lleva a cabo una corrección de trayectoria utilizando motores auxiliares del SM durante 5 seg. La modificación de velocidad es de 0,134 m/seg.
    El  propulsante gastado por la nave hasta entonces asciende a 3.601 Kg, unos 68 Kg menos de los previstos.
19 h. La nave está a 369.846 Km de la Tierra, a unos 81.298 Km de la Luna, y su velocidad es de unos 4.042 Km/h.

03 DICIEMBRE 2022
    Día 18 de misión. Se siguen haciendo pruebas con los sistemas de la nave, especialmente con los 12 motores RCS del SM.
22 h 30 m. La nave está a 356.679 Km de la Tierra, a 64.512 Km de la Luna, y su velocidad es de unos 4.469 Km/h.
22 h 45 m. La nave vuelve a entrar en el campo de influencia gravitatoria selenita cuando la misma está a 64.362 Km de la Luna.

04 DICIEMBRE 2022
    Día 19 de misión. Continúan las pruebas de sistemas a bordo de la nave Orion.
01 h 40 m. A partir de entonces y durante unas 4,5 h la nave queda oculta por la Luna a vista de la Tierra. Ocurre por la trayectoria de acercamiento a nuestro satélite y las comunicaciones con la red terrestre DSN quedan interrumpidas en ese tiempo.
06 h 41 m. Se vuelven a captar las señales de la Orion; recibe las primeras la estación de Canberra. Momentos después, la unidad reguladora de energía PCDU de la nave registra un problema al apagarse 4 de los limitadores de corriente relacionados con los sistemas térmico y de propulsión. Pero en los momentos críticos no hubo corte de energía en ningún sistema. Los técnicos ven que la unidad está en buen estado y buscan el origen de la anomalía, especulando inicialmente si podría ser debida a las pruebas de configuración. Anteriormente, solo una unidad de las 8 de a bordo había registrado un encendido o activación sin recibir orden. 
16 h 43 m. Se realiza un encendido de motores auxiliares para incrementar la velocidad de la nave en 1,87 Km/seg y corregir así la trayectoria.
    En la Tierra, en la zona del Pacífico prevista para el regreso de la nave, se realizan entrenamientos por parte del personal de rescate con una nave simulada. Participan varias embarcaciones, buzos, etc.
22 h 30 m. La nave está a 38.420 Km de la Luna, y su velocidad es de unos 4.950 Km/h.

05 DICIEMBRE 2022
    Día 20 de misión. La nave hace la segunda aproximación a la Luna en el vuelo.
10 h 43 m, GMT. Se lleva a término una corrección de trayectoria con los motores RCS del SM que se encienden durante 20,1 seg y modifican la velocidad en 2,24 Km/h.
16 h 40 m. La posición de la nave detrás de la Luna respecto a la Tierra corta las comunicaciones de la misma con la red DSN. En los 31 min siguientes las comunicaciones estarán en silencio.
16 h 43 m. La Orion enciende el motor principal del SM para una corrección de trayectoria y reajustar el retorno a nuestro planeta. Tal actuación de propulsión dura 3 min 27 seg y modifica la velocidad de la nave en 1.054 Km/h. Es la segunda corrección más importante de la misión. Justo en ese momento la nave sobrevuela la Luna a solo 127,1 Km de altura, su máxima aproximación al satélite en el vuelo.
    En esta fecha, el gasto de propulsante acumulado de la nave en el vuelo es de 3.651,4 Kg, unos 81,6 Kg menos de lo proyectado. El propulsante aun disponible son 941,2 Kg, unos 74,8 Kg más de lo esperado.
23 h 29 m. La nave está a 393.692 Km de la Tierra, a 26.684,5 Km de la Luna, y su velocidad es de unos 1.075 Km/h.

06 DICIEMBRE 2022
    Día 21 de misión. La nave abandona la influencia gravitatoria lunar a las 07 h 29 min, GMT. Comienza pues a ser acelerada por la gravedad terrestre. Los técnicos de tierra revisan por segunda vez el escudo térmico de la nave en las imágenes enviadas por las cámaras externas de la nave situadas en las alas de los paneles solares.
10 h 43 m. Se realiza una corrección de trayectoria con los motores RCS que actúan durante 5,7 seg y modifican la velocidad en 0,18 m/seg.
23 h 30 m. La nave está a unos 392.600 Km de la Tierra, a unos 127.100 Km de la Luna, y su velocidad es de unos 805 Km/h.

07 DICIEMBRE 2022
    Jornada 22 de vuelo. Siguen las pruebas de los sistemas de la nave, entre ellas la de dinámica inducida del propulsante en los tanques. Para ello se encienden motores del RCS y se observa el ligero cambio que puede producir en la nave tal movimiento del propulsante. Por entonces, el total consumido de los propelentes asciende a 5.470 Kg, 97,5 Kg menos de los proyectados inicialmente, quedando aun en los tanques 991 Kg disponibles, 124,7 Kg más de los esperados para el momento.
21 h. La nave está aproximadamente a unos 376.700 Km de la Tierra, a unos 205.500 Km de la Luna, y su velocidad es de unos 1.320 Km/h.

08 DICIEMBRE 2022
    Jornada 23 de misión. En tierra, los equipos de recuperación de la cápsula tras el amerizaje ultiman sus preparativos ante el cercano fin del vuelo tres días más tarde. Los técnicos determinan con mayor precisión el punto de descenso en el océano cerca de la isla Guadalupe.
    La nave sigue siendo sometida a pruebas y comprobaciones, y se siguen tomando imágenes de la misma, especialmente de su escudo térmico, y de la Luna, ya cada vez más lejos.
23 h 59 m. La nave está aproximadamente a unos 333.450 Km de la Tierra, a unos 290.300 Km de la Luna, y su velocidad es de unos 2.277 Km/h.

09 DICIEMBRE 2022
    Día 24 de vuelo. Se realizan más pruebas, una de ellas del sistema propulsor RCS. Motor a motor MR-104G es comprobado con 5 encendidos de 15 milisegundos cada uno (75 en total), por pares opuestos para compensar la acción. También se hacen verificaciones de fugas del sistema de propulsión. Para entonces, según la NASA se ha consumido una cantidad total de propulsante de 5.488 Kg, 108,8 Kg menos de los proyectados inicialmente, quedando aun en los tanques 1.011 Kg disponibles, 147 Kg más de los esperados para el momento.
19 h 59 m. La nave está aproximadamente a unos 276.000 Km de la Tierra, a unos 344.700 Km de la Luna, y su velocidad es de unos 3.380 Km/h.

10 DICIEMBRE 2022
    Día 25 de misión. Se llevan a cabo nuevas verificaciones del sistema de propulsión en la víspera del final del vuelo, y se observa la influencia térmica en los paneles solares de los gases de escape de los propulsores. En tierra, el personal de rescate ultima sus preparativos, que incluyen no solo el rescate de la cápsula sino también los paracaídas principales y la cubierta delantera principalmente, todo ello para su análisis; en el mismo participa el DoD, la US Navy, la USAF, y técnicos del KSC, Centro de Houston y también personal de la empresa constructora de la Orion, la Lockheed Martin.
09 h 32 m. Tiene lugar la 5ª corrección de trayectoria.
21 h. La nave se encuentra a 182.584 Km de la Tierra, a 385.328 Km de la Luna, y su velocidad es de unos 5.431 Km/h.

11 DICIEMBRE 2022
    Final de la misión. Hacia las 12 y pico horas, a 5 del amerizaje, la nave lleva a término la sexta corrección de trayectoria. Desde un poco antes de la separación del SM, las telecomunicaciones de la nave con tierra se encauzan a través de un satélite TDRS de la NASA.
16 h 55 min. Unos 45 min antes del amerizaje, la nave llega con una velocidad de unos 27.560 Km/h, estando a unos 6.800 Km de altitud; la Luna está entonces a más de 408.000 Km.
17 h. A 5.140 Km de la superficie de la Tierra, la cápsula Orion se separa del módulo de servicio que se quemará en la reentrada.
17 h 15 m. La cápsula está a 910 Km de altura sobre el suelo terrestre, yendo a 37.300 Km/h de velocidad.
17 h 20 m. La nave realiza la reentrada en la atmósfera de la Tierra sobre unos 122 Km de altura llegando con una velocidad de unos 40.200 Km/h. La temperatura que soportaría su escudo térmico es del orden de los 2.760ºC. Al chocar con la atmósfera más densa se produce un pequeño rebote o ascenso para luego caer de nuevo; eso produce un frenado que deja la caída de la cápsula en una velocidad de algo más de 520 Km/h, que será la que los paracaídas habrán de disminuir hasta muy poco en unos 10 min.
17 h 35 m. La cápsula está a 12 Km de altura. Medio minuto más tarde salta la cubierta del compartimento de paracaídas y 1 min más tarde comienza el proceso de salida de los mismos. Entre 8 y 7,3 Km de altura, la nave despliega 3 paracaídas de arrastre de otros 2 mayores para estabilizarse en la caída y frenar ya un poco la velocidad de descenso.
17 h 37 m. Los citados paracaídas se desprenden y a 2,9 Km de altitud dejan paso a otros 3 de arrastre de los 3 paracaídas principales, momento en el que la velocidad de caída es de unos 209 Km/h; en total se utilizan 11 paracaídas y los principales, de nailon, tienen 35 m de diámetro.
17 h 40 m, GMT. La cápsula ameriza en el Océano Pacífico, no lejos de las costas de San Diego, cerca de la isla Guadalupe. En tal momento se inflan con helio 5 flotadores de color naranja brillante en la parte superior de la cápsula para evitar que quede invertida en las aguas; de otro modo podrían no funcionar las comunicaciones bien de la cabina. La velocidad de choque con las aguas es de unos 30 Km/h, o un poco menos.
17 h 48 m. El primer helicóptero del equipo de rescate realiza el primer sobrevuelo de la cápsula y observa el buen estado de la misma. Luego hay que esperar unas 2 h a que el calor se disipe y también para observar la evolución térmica en el interior antes de apagar sus sistemas. En una operación que durará en total entre 5 y 6 h, la cápsula sería recogida por el buque USS Portland de la US Navy a las 18 h 40 m con la intervención previa de un equipo de buzos que realizan una primera inspección directa. La Orion será más tarde llevada para su examen a la Base Naval de San Diego (con llegada prevista 13 de diciembre y descargada el día 15) y luego al KSC para seguir el mismo más a fondo. Al KSC llegaría en camión desde la citada San Diego el 30 de diciembre. Posteriormente, tras quitarle algunos componentes para ser reutilizados en las misiones siguientes, será destinada a banco de pruebas en las instalaciones del Centro Neil Armstrong de la NASA en Ohio.
    En el vuelo, en el que participan en total unas 30.000 personas (unas 3.000 lo hacen en el SM europeo), se recorren unos 2.253.000 Km. En tal momento es gerente del programa Orion en el Centro Johnson de Houston Howard Hu. La duración del mismo ha sido de 25 días 10 h 52 min.

    El 30 de ENERO de 2023, tras el anterior vuelo, la astronave y su cohete SLS son calificados aptos para el vuelo tripulado por la NASA. Para tal aceptación se hizo antes, durante y tras el vuelo una evaluación de datos que suma 4 TB de información más 31 TB de fotografías de distinto origen.  
    Entre las diferencias observadas en la nave y su comportamiento entre los cálculos y pruebas terrestres y el vuelo real figuran algunas: El escudo térmico de la cápsula en la reentrada se observó que se desgastaba de modo distinto al previsto, sufriendo una pérdida imprevista de material ablativo; el cohete SLS en el lanzamiento hizo más daños de los calculados en la rampa y su ruido fue superior también, como ya se indicó; también hubo problemas con los sensores de navegación de la nave. El problema principal antes del disparo fue el suministro de propulsante a la fase principal del cohete, principalmente con las válvulas y las fugas, que fue lo que más retrasó el lanzamiento. La revisión de datos hará que en lo sucesivo también se modifique la tolerancia en la concentración de gas hidrógeno residual en los conductos de la torre hasta el 10%, aproximadamente el doble que anteriormente. La torre móvil de apoyo, ML-1, tendría también que ser renovada y actualizada para soportar los siguientes lanzamientos; la misma se estrenará con los cambios en Artemis II. La ML-2 se modifica también para la versión SLS Block IB.
    El 15 de MARZO de 2023 la NASA presenta en Houston el traje espacial de Axiom Space, AxEMU, previsto para llevar la primera tripulación en la Luna, en Artemis 3 en 2025, aunque puede que luego se retrase.
    El 3 de abril de 2023 es presentada en Houston la tripulación titular prevista para el vuelo Artemis II, el primero hacia el entorno lunar en más de 50 años, previsto entonces para 2024. Entre los 4 astronautas se incluyen una mujer, un afroamericano y un canadiense.
    Por otra parte, el estado actualizado del proyecto de estación orbital lunar Gateway contempla entonces además de los módulos ya citados el habitable I-Hab, a construir por la ESA y la JAXA, el PPE, el HALO con el ESPRIT, se añade el módulo ERM para reabastecimiento de propulsante. El módulo HALO contará con 2 antenas iguales de 1,25 m de diámetro para comunicaciones simultáneas a alta velocidad, incluidas las del video.

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MÓDULO LUNAR BLUE MOON

    En MAYO de 2023 la NASA contrata a la empresa Blue Origin dentro del programa SLD para el Artemis; el contrato es de 3.400 millones de dólares. La citada compañía tiene como socios en el mismo a la Lockheed Martin, Draper, Boeing, Astrobotic y Honeybee Robotics (llamadas todas National Team). El contrato se concreta en un módulo lunar, llamado Blue Moon, alternativo a ya elegido de SpaceX. El módulo ha de enlazar la superficie lunar desde una órbita selenita y regresar a la misma, pudiendo acoplarse a la estación Gateway. Ha de utilizar como propulsantes LOX y LH2; recordemos que los LM Apollo usaban hidracina y tretróxido de nitrógeno, de menor índice de evaporación en largos períodos pero de menos rendimiento. Por ello, en el SLD han de desarrollar sistemas que eviten todo lo posible la evaporación mencionada.
    Recordemos que Blue Origin ya había presentado su modelo de módulo lunar a la NASA frente al de SpaceX y otro, e incluso había pleiteado en la concesión, pero sin ganar judicialmente la reclamación porque la opción de SpaceX era unos 3.000 millones más barata. En septiembre de 2022 la NASA había vuelto a convocar otro concurso al respecto y al mismo acudieron Blue Origin, Dynetics y la Northrop Grumman. Ahora, la NASA elige la Blue Moon y quiere tener dos modelos a su disposición; si bien ya inicialmente se contemplaba tal posibilidad, en la adjudicación del modelo del SpaceX se redujo a un solo contrato y ahora se vuelve a la opción anterior. No obstante, este segundo módulo se presume que no estará disponible antes de la misión Artemis 6. La versión de SpaceX es una variante de la nave Starship, recién probada un mes antes, aunque no con todo el éxito posible pues no pudo entrar en órbita y fue hecha explotar sobre el Golfo de México. El modelo de SpaceX es el que se prevé para Artemis 3, el primer vuelo tripulado al suelo lunar en 50 años, y para Artemis 4.
    El primer vuelo con Blue Moon tripulado será el Artemis 5 en 2029 que ha de llevar 2 astronautas al Polo Sur lunar desde la estación Gateway en órbita sobre la Luna; la estancia en el suelo de la misma se prevé de una semana. Antes de Artemis 5, el Blue Moon ha de realizar 1 o 2 vuelos no tripulado de prueba al suelo selenita (Mark 1).
    El Blue Moon se prevé lanzar a la Luna con el cohete de la misma empresa New Glenn, entonces aun no probado a tal escala, y debe acoplarse en la futura estación Gateway en órbita lunar NRHO. Su reutilización exige el respostaje en tal órbita, recarga que se hará en una nave de abastecimiento a desarrollar por la empresa Lockheed Martin, la cual también se prevé que sea lanzada con un cohete New Glenn. Este mismo vector ha de situar en órbita terrestre baja más depósitos de propulsante para el reabastecimiento de las naves a relanzar hacia la órbita lunar con más propulsante.
    El modelo Blue Moon inicial tiene una altura de 16 m, un ancho de 7 m, y su masa total es de unas 45 Tm, de ellas 16 sin propulsantes. Comparado con el HLS de SpaceX es menor pues éste tiene 50 m de alto, 9 de ancho y pesa unas 100 Tm. Pero comparados con el LM Apollo (7 m de alto, 4,5 m de ancho, plegado, y 20 Tm de masa), ambos son muy grandes. El modelo actual de Blue Moon es distinto estructuralmente al presentado por el mismo equipo de Blue Origin en el concurso inicial que luego ganó SpaceX.

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    El 15 de septiembre de 2023 se informa que las pruebas del motor Raptor destinado al módulo de alunizaje HLS-Starship se habían completado en cuanto a su rendimiento de funcionamiento en el vacío y que el mismo es un éxito. En realidad las pruebas se habían realizado el mes anterior con un encendido de 4 min 41 seg de duración y habían sido luego analizadas.
    También en septiembre de 2023 se pone de relieve que parece difícil que la fase superior EUS del SLS esté lista en su desarrollo para el futuro Artemis IV a finales de 2028 (que se retrasa de 2025 primero y de agosto de 2026 luego). Alternativamente se puede utilizar la fase ICPS de la ULA, si bien la NASA parece que no desea adquirir más y la última quiere que sea la de Artemis III para finales de 2025. Se deja pues un espacio de 3 años entre esos dos lanzamientos por falta de tal etapa. Artemis V se prevé así ahora para septiembre de 2029.
    A principios de octubre de 2023 se anuncia un acuerdo de colaboración entre el fabricante de trajes espaciales Axiom Space con la firma de moda Prada para la confección de los trajes AxEMU a utilizar por los astronautas a partir de la misión Artemis III de 2025.
    El 17 de octubre de 2023 se realiza la primera prueba del modelo de motor RS-25 actualizado con un encendido de 550 seg, 50 seg más de lo que debe luego funcionar, llegando al 111% de la potencia. En tal momento están programadas otras 11 pruebas. El modelo se prevé utilizar a partir de Artemis 5.

    Por entonces se prueba en el Centro Glenn de la NASA en Cleveland el motor iónico de xenón destinado a la estación Gateway, el AEPS, de 12 kW, que es entonces el más potente en su tipo. Tal estación ha de tener 3 de estos motores.
    El 9 de enero de 2024 la NASA informa de retrasos de 1 año en la misiones siguientes debido a necesidad de tiempo para resolver algunas cuestiones como la del escudo térmico tras los problemas en el primer vuelo y algunas partes de la Orion que tenían que ser reemplazados (unos circuitos resultaron defectuosos al comprobarlos, el sistema depurador de CO2 en el sistema ambiental resulta de diseño inadecuado, y alguna otra cosa). También van retrasados los desarrollos de los trajes espaciales y el módulo de alunizaje.
    En febrero de 2024, Grecia se suma a los acuerdos Artemis con los EE.UU., acuerdos de colaboración en el programa que para entonces ya han establecido con otros países además de la ESA y Canadá: Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, España, Japón, Corea del Sur, Arabia Saudita e India. Pero el total suman ya 35 países. En los dos meses siguientes se sumarán también Suecia, Eslovenia y Suiza.

    El 3 de abril de 2024 la NASA informa que ha seleccionado 3 empresas para el desarrollo del rover LTV a tripular en las misiones lunares Artemis; la invitación a participar en el proyecto se hizo a la industria en febrero de 2020 y oficialmente se convocaron las propuestas en el 26 de mayo de 2023. Las empresas ahora elegidas son Intuitive Machines, Lunar Outpost y Venturi Astrolab. El costo inicial de todos los contratos suma 4.600 millones de dólares. Cada una de tales compañías presenta su concepto inicial de rover y son:
    • Moon RACER de Intuitive Machine de Houston, con participación también de las empresas AVL, Boeing, Michelin y Northrop Grumman.
    • Lunar Dawn de Lunar Outpost y participación de las empresas Lockheed Martin, General Motors, Goodyear y MDA Space.
    • FLEX de Venturi Astrolab y participación de las compañías Axiom Space y Odyssey Space Research. Su contrato se dijo que era de 1.900 millones de dólares.
    Quedan fuera de la selección inicial de diseños de la NASA otros aspirantes: grupo de Nissan North America, Sierra Space, Textron y Bridgestone Corporation; y Lidos y NASACAR. Hay además otro modelo presurizado de Toyota, el Lunar Cruiser que se podría enganchar al rover y del que se hizo mención en 2019.
    El diseño general del rover Moon RACER, del que IM es principal adjudicatario y controlador, lo realiza la Boeing junto a su fabricación, pruebas e integración. La dirección, suspensión y parte motriz de este modelo corre a cargo de la empresa AVL. La propulsión la realiza la Northrop Grumman. Los neumáticos que proyecta Michelin tienen que soportar las temperaturas extremas de -240ºC y 100ºC, así como la radiación el entorno y resistencia ante un suelo irregular y agresivo, para poder ser operativos en la Luna. No son de aire, por supuesto, sino de una serie de envueltas flexibles y ligeras impresas en 3D. Un primer modelo de estos neumáticos se presentó en 2022 en Las Vegas (vehículo lunar de la Northrop Grumman) y fueron probados en un terreno volcánico en Lemptégy, Francia; otro modelo, anterior, fue el Michelin Lunar Wheel.
    Entre los requerimientos del modelo final la NASA pide 10 años de vida útil u operativa con independencia del número de unidades, sobrevivir al día y la noche lunar (con sus temperaturas extremas), no ser presurizados, velocidad de al menos 15 Km/h, autonomía de 20 Km cargados y de 8 h, 2 plazas para personas (piloto y copiloto), ser autónomos y de conducción desde la Tierra, etc. Además, el servicio incluye ponerlos en la Luna (no lo hará pues la NASA).
    Por lo pronto las empresas tienen un año para presentar su diseño, tras lo cual se iniciará el desarrollo. La previsión entonces es de utilizar por vez primera el rover en Artemis 5 en 2030, pero previa prueba antes en la Luna. Se admitirá el uso en un 25% del tiempo para fines comerciales de clientes, siendo pues la NASA el usuario del resto del tiempo. Es decir, la NASA, a pesar de pagar su desarrollo no comprará los rovers, los alquilará.

    El 9 de abril de 2024 la NASA y el Japón firman en Washington un acuerdo para el desarrollo del rover lunar presurizado, automatizado y de funcionamiento tanto tripulado como sin personas Su autonomía se fija en 30 días con 2 personas a bordo. La vida útil del vehículo se estima en 10 años. A cambio la NASA llevará tal vehículo al suelo selenita y astronautas japoneses en dos misiones al mismo lugar.
    La NASA también pidió a las empresas estadounidenses SpaceX y Blue Origin que presentaran propuestas de naves de abastecimiento, no tripuladas, para llevar a la superficie selenita hasta 15 Tm de materiales en cada viaje. En ellos sería posible el envío de los rover referidos. Tales vuelos se realizarán a partir de Artemis 7.
    El 1 de mayo de 2024 la inspección general de la NASA, la OIG, dio a conocer un informe sobre cómo iba la "Preparación de la NASA para la misión tripulada Artemis 2 a la órbita lunar". Tras examinar el vuelo Artemis 1 y sus anomalías, tal Oficina hace una serie de observaciones sobre el escudo térmico y otras partes de la Orion. Se citan más de 100 puntos del citado escudo ablativo en que se consumió de modo distinto a lo proyectado en la reentrada y hasta se desprendieron algunos trozos carbonizados y quedaron en parte adheridos por las paredes y ventanas de la cápsula. Parece estar el problema en algunos casos en torno a los puntos de atornillado de las partes del escudo; algunos técnicos creen que ello fue debido a la incidencia de la radiación durante el vuelo sobre los materiales. Otras observaciones sobre anomalías son relativas a comunicaciones en tierra y a la torre de asistencia en el lanzamiento, que también sufrió daños no esperados.



==> EL PROGRAMA CONTINÚA AL REDACTAR ESTAS LÍNEAS.

Web NASA: https://www.nasa.gov/moontomars/

           y https://www.nasa.gov/specials/artemis/


MISIONES PREVISTAS


ARTEMIS-II
SEPTIEMBRE 2025.
    Primer vuelo tripulado del Programa Artemis, inicialmente llamado EM-2. Primera misión lunar del mismo y primera que retorna a la Luna tras los Apollo desde 1972, 52 años atrás. También es el primer lanzamiento de un SLS con tripulación. Inicialmente se planifica para que la nave lleve 4 astronautas en un vuelo de unos 10 días a la órbita sobre la Luna, bien directamente con la nave Orion o con implicación de la Estación Gateway, si la misma está entonces disponible. En este último caso se pueden llevar los dos primeros elementos de la misma, el PPE o elemento de potencia y propulsión y el SPRIT o sistema europeo para la infraestructura de repostaje y telecomunicaciones.
    El vuelo se ha de iniciar con la satelización previa sobre la Tierra, dando 2 órbitas con una inicial de un apogeo de 2.900 Km por 185 Km de perigeo, luego reajustada en el último con la etapa última o ICPS. El mismo motor eleva la órbita luego a otra de 95.000 Km de apogeo y más de 320 de perigeo, con un período de 42 h. Pero luego se cambiaron tales parámetros por otros y el apogeo será de 70.000 Km en la primera órbita y ya de trayectoria lunar en la segunda. Separada la nave Orion de la ICPS se ha de realizar con la misma una maniobra manual de demostración de aproximación, alineamiento, etc., como simulación de cita y atraque con otra nave, operaciones que en la siguiente misión van a ser necesarias; la citada fase ICPS se ha de perder luego en reentrada sobre la alta atmósfera de la Tierra. Más tarde, los astronautas se quitan el traje espacial de supervivencia OCSS y se quedan con el traje simple de vuelo. La nave dispone de un novedoso sistema de comunicación láser para probar su tecnología en vuelos tripulados cuya ventaja es la mayor velocidad en la transmisión de datos: 260 MB/seg; el mismo se denomina O2O o Sistema de comunicaciones ópticas Orion Artemis II, y fue desarrollado por el del Centro Goddard de la NASA y el MIT y su Laboratorio Lincoln. También se hacen pruebas de navegación con los satélites GPS y TDRS, y la red DSN en tierra. Tras estas operaciones en la HEO, alta órbita terrestre, la Orion pasa a ser relanzada hacia la Luna (maniobra TLI, como los Apollo) con el impulso del motor principal del módulo de servicio de la nave. El viaje hasta la Luna dura ahora 4 días, siendo la duración total prevista del viaje de 10 días. La nave sobrepasa la Luna en 7.400 Km, hasta los 370.000 Km de la Tierra, para regresar luego en un retorno libre a nuestro planeta de otros 4 días de duración (parecido al vuelo de Apollo 13, aunque a más distancia de la Luna). Para el final del vuelo, para la reentrada, vuelven a ponerse el traje espacial presurizado y se sujetan a sus asientos. Se separan del módulo de servicio, que se pierde en la reentrada. La velocidad de la cápsula recordemos que es de 39.500 Km/h. El frenado aerodinámico de la atmósfera deja tal velocidad en unos 525 Km/h. Los paracaídas actúan a continuación y frenan la velocidad hasta los 32 o 33 Km/h al amerizar en el Océano Pacífico. El total de Km recorridos superará el millón.
    La fecha del vuelo es anunciada en marzo de 2023 para finales de 2024, indicando entonces que la misión ha de durar unos 10 días, siendo los objetivos los mismos: vuelo en torno a la Luna, prueba de la nave Orion y sus sistemas. Con una trayectoria diferente a la de la misión Artemis I, trata de probar de nuevo los sistemas, pero ahora con tripulación, en lo que es un equivalente al vuelo de Apollo 8 de 1968.
    Los astronautas estrenan el traje OCSS, traje presurizado de supervivencia que se ha de usar al lanzamiento y al retorno, aunque también en fases críticas del vuelo o excepcionales, como pérdida de presión en la cabina; tal traje permite una supervivencia de la persona durante un tiempo de hasta 6 días. Exteriormente es de color naranja, como lo fueron los traje en el Shuttle, para facilitar su visibilidad en el océano en su caso.
    El 17 de marzo de 2023, la fase central del SLS y sus 5 secciones de la misión queda montada en Michoud. Se inició entonces la colocación de su base de los 4 motores RS-25.
    La presentación de la tripulación, 3 estadounidenses y 1 canadiense, se hace el 3 de abril de 2023. Son los titulares presentados, el comandante Gregory Reid Wiseman (astronauta 535), el piloto afroamericano Víctor Jerome Glover (astronauta 565) y los especialistas de misión Christina Marie Hammock-Koch (astronauta 559) y el canadiense Jeremy Hansen; excepto Hansen, todos tienen la experiencia previa de un vuelo por el espacio. El comienzo del entrenamiento de los mismos para la misión se anuncia para el mes inmediato mes de junio.
    Las mejoras de almacenamiento de propulsante LH y sus cargas al cohete en la rampa 39B para el disparo del SLS permitirán desde esta misión realizar hasta 4 intentos de lanzamiento en 6 días, con un intervalo entre los 2 intentos iniciales de 24 h, y de 48 h entre el segundo y tercero y sucesivos.
    La primera simulación en tierra para probar el lanzamiento de la astronave se completó en el KSC a finales de julio de 2023. La cuenta atrás citada dura cerca de 2 días. La tripulación completa titular visita por vez la nave Orion el 8 de agosto de 2023 en el KSC.
    En la construcción y montaje de la nave espacial Artemis II se reutilizan algunas partes de la aviónica del módulo de mando o habitable de Artemis I tras su revisión. Por su parte, en tierra, la torre de apoyo, ML-1, también se modifica para el vuelo por ser tripulado; la misión anterior no lo era, pero ahora y en lo sucesivo es necesario el brazo pasarela para acceso de los astronautas a la cabina. También en la plataforma 39B se hacen actualizaciones, entre ellas la de la salida para emergencias de personas (astronautas y personal asistente) en el lanzamiento. La torre de apoyo ML-1 también fue actualizada y se estrena para la ocasión en tales modificaciones; las mismas son principalmente relativas a los conductos de LH, al sistema de refrigeración en el lanzamiento, sistema de escape mejorado, y al brazo de acceso de la tripulación a la cabina.
    El montaje del primer motor RS-25 (motor E2059) de la fase central del SLS comienza el 11 de septiembre de 2023 en Michoud, Nueva Orleans, con ayuda de la empresa Aerojet Rocketdyne, de L3Harris Technologies. Este motor, antes de ser reacondicionado había volado en 5 ocasiones con el Shuttle (entre STS-117 y STS-134); ahora quedó montado en la posición 2 del SLS. El 15 de septiembre quedaba colocado el motor E2047 en la posición 1, y el 19 de septiembre el motor E2062 en la posición 3. El último de los 4 motores RS-25 de la fase central del SLS, el E2063, quedó estructuralmente montado en la posición restante el 20 de septiembre siguiente.

    El módulo de servicio europeo, ya allí desde hace 2 años, quedo acoplado al módulo de mando Orion el 19 de octubre de 2023 en el KSC. La unión tiene conexiones en 6 puntos (rodeando al escudo térmico) y ahora se iba a comprobar su funcionalidad. Falta entonces acoplar los paneles solares, previsto para el siguiente 2024.

    El 24 de octubre de 2023 se hizo una prueba completa de vertido de agua para refrigeración de la plataforma en el disparo en la rampa 39B del KSC. Es la tercera operación de verificación de este tipo y se soltaron 151,4 m³ de agua sobre la plataforma.
    El 9 de enero de 2024 la NASA da a conocer que la segunda misión Artemis va a tener que ser retrasada un año para dar tiempo a resolver algunas cuestiones como la del escudo térmico. El vuelo se aventura entonces para lleva a cabo en septiembre de 2025 en vez de noviembre de 2024; por supuesto la siguiente misión también se retrasa en un año, ahora para 2026 por lo menos.  
    En el fuselaje de la astronave se pinta en febrero de 2024 el antiguo logotipo de la NASA, el llamado de “gusano”, de 1975. El mismo tiene una altura de 1,80 m y todo mide 7,5 m. En otras partes de la nave también se incluye el mismo a menor escala.
    En el comienzo de la primavera de 2024, la NASA y la Lockheed Martin trabajan para resolver algunos problemas técnicos en la Orion, además del ya citado del escudo térmico, hallados al realizar pruebas en la misma a fines de 2023. Algunos componentes electrónicos tienen que ser reinstalados, uno de ellos en los controles de un motor eléctrico y otro sobre la funcionalidad de las baterías en caso de aborto de lanzamiento. El problema electrónico se halló en otra Orion (la de la misión III entonces en construcción) y se dice que es un problema en el diseño de un circuito del sistema de control térmico y ventilación en sistema de soporte vital ECLSS; parece que el voltaje era demasiado alto para el motor, pero además se revisaron y corrigieron válvulas de CO2, el controlador del oxígeno y el control de humedad. 


ARTEMIS-III
2026. Segundo vuelo tripulado del programa. La astronave será la SLS Block 1B con fase EUS y nave Orion con 4 astronautas, dos destinados a quedarse en la nave en órbita lunar y 2 a descender al suelo del Polo Sur selenita; uno de estos últimos será una mujer, la primera en la Luna. La nave podría acoplarse primero en la estación Gateway en órbita selenita, o directamente con el módulo lunar HLS con el que descienden luego a la citada superficie, siendo el primer alunizaje desde fines de 1972, 52 años atrás. El programa en tal suelo es de una semana (un día lunar del lugar). El modelo de HLS, entre los que se proponen aun no está elegido en 2020 y puede que para las misiones siguientes se utilice otro de esos 3 posibles (Lunaship, ILV y DHLS). Los dos astronautas que descienden al suelo lunar llevan consigo unos 100 Kg de herramienta e instrumental para recolectar al menos 35 Kg de muestras de tal superficie. Los paseos espaciales que se proponen son en principio 2 de 4 h de duración a llevar a cabo en los primeros 5 días de su estancia allí, siendo de descanso el tercer día; puede que luego se autoricen otros 2. Los trajes previstos para las salidas son los denominados xEMU. Para moverse por un entorno un poco más alejado podrían utilizar un rover, el LTV, no presurizado, si ya está disponible para entonces. Finalizada su labor en el suelo selenita, el módulo lunar despega y entra en órbita lunar para acoplarse con la nave Orion, con la que regresan a la Tierra con las muestras y resultados de experimentos. El viaje de vuelta es de 3 días, como ocurría con los Apollo.

    El plan inicial general de vuelo de la misión es dado a conocer en enero de 2023. En órbita terrestre, tras el lanzamiento, los astronautas comprobarán y ajustan los principales sistemas de la nave. Luego se insertará en trayectoria hacia la Luna para entrar en órbita sobre la misma en la llamada NRHO, accediendo con las correcciones de ruta pertinentes. Pero aun no se prevé disponer de la estación orbital Gateway.
    Previamente a iniciar el vuelo, la empresa SpaceX ha de satelizar sobre nuestro planeta un depósito de propulsante reutilizables para aprovisionar a su módulo lunar que luego ha de relanzar hacia una órbita lunar para el encuentro con la nave tripulada en la NRHO. Una vez se encuentren en tal órbita selenita, dos de los astronautas pasarán de la Orion a la nave de alunizaje e iniciarán el descenso hacia el suelo lunar. Como sea que la órbita es de un período largo, justo al cabo de 6,5 días la nave de alunizaje ha de volver a la órbita para encontrarse con la Orion de nuevo, pues de otro modo tendría que esperar otro tanto.
    Una vez en la Luna, los astronautas, vestidos con sus trajes de Axiom Space, bajarán de la Starship en un ascensor de la misma. Sus actividades en la EVA serán geológicas, instalación de aparatos y observación del entorno, toma de fotografías y videos, etc. El viaje de vuelta se realiza, primero hacia la órbita para nuevo acoplamiento con la Orion. La nave lunar quedará en tal órbita y la Orion encenderá motores para regresar hacia la Tierra y amerizar en el Pacífico. 



<>SPACEX.

    La empresa de Elon Musk, se propone sobre el papel ir a Marte con paso previo por la Luna, como piensan otros que debe abordarse un programa tal. En 2017 planea para 2024 una misión primera con una nave espacial tripulada llamada BFR, Big Falcon Rocket, cuyo desarrollo se cree que tiene un costo de más de 5.000 millones de dólares. La misma tiene una longitud de 48 m, y va dotada de 6 motores Raptor. Es capaz de llevar (proyecto) a Marte 40 cabinas con 2 o 3 personas cada una, con un total de 825 m³ de volumen habitable. La StarShip es además reabastecible de propulsante en órbita. Pretende entonces Musk enviar en 2022 una primera misión de carga al planeta rojo y otra ya tripulada en 2024. El ambicioso plan se anuncia con el propósito de iniciar directamente una colonización de Marte que podría ser de millones de personas en un siglo, dice Musk…; pretende enviar 100 personas por vuelo, realizando los envíos cada 26 meses, aprovechando la órbita de Marte que se aproxima a la Tierra cada tal período.
    Pretendía primero utilizar lo que denominó un Sistema de Transporte Interplanetario, o ITS, con cohetes reutilizables de 121 m de altura y 12 m de diámetro dotados de 42 motores Raptor, pero luego redujo sus aspiraciones con un modelo menor de 106 m de altura y 9 m de diámetro con 31 motores; este último podría satelizar 150 Tm y llevar una nave espacial llamada BFR de una longitud de 48 m, dotada de 6 motores Raptor, capaz de llevar 40 cabinas con 2 o 3 personas cada una, con un total de 825 m³ de volumen habitable. En el primer vuelo tripulado, los astronautas descenderían a Marte para disponer allí una planta de producción de propulsante e iniciar la construcción de la primera base marciana. Además, Musk no se quedó corto en su anuncio de septiembre de 2017, y dijo que a más largo plazo se proponía "terraformar Marte”; sin comentarios. Entre los detalles de este proyecto figura la consecución en el mismo Marte de compuestos y elementos vitales para la subsistencia y la propulsión; pretenden instalar una especie de refinerías automatizadas para lograr metano (CH4) y oxígeno molecular (O2) a partir del hielo marciano, tanto de agua como del CO2. En el verano de 2019 el mismo Musk vuelve sobre el asunto y habla de bombardear los polos marcianos con cargas nucleares para evaporar el agua y el CO2, crear el efecto invernadero, y así calentar el planeta. Al margen de los discutibles y supuestos “resultados” teóricos, de los contaminantes efectos “colaterales” de la radiactividad resultante, entre otras cosas, no se habla…
    A finales de 2017 se anuncia que el vuelo de prueba (no tripulado, claro) de disparo a Marte del cohete Falcon Heavy en la rampa 39A del KSC se iba a hacer en el ya inmediato enero de 2018 y que la carga sería la denominada Tesla Roadster (un coche eléctrico descapotable rojo...), la cual durante tal misión se quiere que emita la canción titulada “Space Oddity” de David Bowie. Una vez en Marte, tal carga se ha de colocar en órbita sobre el planeta. Los responsables del ingenio quieren que permanezca en tal órbita durante 1.000 millones de años... dicen ellos.
    El 14 de septiembre de 2018 SpaceX anuncia la firma del primer contrato con un “turista”, o astronauta de pago, para un vuelo circunlunar con la citada nave (aun no disponible) llamada BFR. El turista resulta ser el japonés Yusaku Maezawa, un millonario del sector textil, y el mismo compra todos los billetes de ese primer vuelo, entonces programado para 2023. Los entre 6 y 8 acompañantes han de ser artistas elegidos por el mismo y tales le han de hacer una obra inspirada tras esta experiencia. El costo a abonar por el nipón solo se sabe en tal momento que supera con amplitud los 100 millones de dólares.
    En noviembre de 2018 la nave del BFR, llamada BFS, pasa a llamarse Starship (nave estelar); el cohete es el Falcon Heavy, con lo que la altura total de la astronave es de unos 130 m. Los plazos del proyecto son por entonces: un primer lanzamiento para fines de 2019, el vuelo a Marte para 2022, uno tripulado con un astronauta “turista” en 2023, y el primer vuelo tripulado a Marte para 2024. A últimos de octubre de 2019 prevé el primer alunizaje para antes de 2022 y en tal momento ya ha realizado pruebas con un prototipo denominado Starhopper, dotado de un motor Raptor, y está desarrollando los vehículos de ensayo Mk1 y Mk2 Starship, modelos a escala completa de la nave; estos últimos los construyen en Boca Chica (en la costa al sur de Texas) y Cabo Cañaveral. Los terrenos de Boca Chica son adquirido en 2014 por SpaceX.
    A principios de enero de 2019 la citada empresa SpaceX completa el prototipo de cohete marciano (a escala, pero ya dotado de motores Raptor) para pruebas, llamado Starship Hopper, pensado para ensayos suborbitales a realizar sobre Texas a partir de junio siguiente inmediato. A principios de febrero siguiente el citado motor Raptor de la Starship, de metano y LOX, es probado con éxito en Texas. El 11 de febrero de 2019 una prueba estática de un Raptor superó levemente, en 2 Tm, la potencia teórica del mismo de 170 Tm, validando su capacidad.
    El 3 de abril inmediato siguiente es probado otra vez en Texas el motor Raptor para el modelo Starhopper (el Starship Hopper). El ensayo estático del motor 6 dura menos de 1 min y es un éxito. El cohete final, construido en acero inoxidable, ha de tener 10 m de diámetro.  
    Un intento el 24 de julio de 2019 de prueba del Starhopper de SpaceX con un motor Raptor en Boca Chica (Texas) falla a los 3 seg del encendido y no llega a elevarse. Debía subir unos 20 m y parece que se debió a una presión anómala por un propulsante demasiado frío. Al siguiente día se repite la prueba y esta vez funciona y el motor se eleva hasta los 20 m. Un mes más tarde realiza el citado modelo el segundo y último vuelo y toca techo en los 150 m de altitud.
    A fines de septiembre del mismo 2019 SpaceX presenta una nueva Starship, llamada Starship-Super Heavy, pues la anterior había sido rediseñada. La astronave cuenta ahora con una longitud total de 118 m con un impulsor reutilizable en su totalidad al retornar a la base de partida tras dejar en órbita baja su carga. Con su potencia pretende enviar 100 Tm a una órbita terrestre para luego partir hacia la Luna o Marte. La primera fase lleva ahora un número variable de motores Raptor (entre 24 y 37) y la nave 6 de los mismos.
    El 20 de noviembre de 2019, el prototipo Mk1 de la nave Starship que había sido presentado en septiembre inmediato anterior, construido en acero inoxidable y de 50 m de altura, fue sometido a una prueba de presurización en las instalaciones de la empresa en Boca Chica, Texas. Pero el ingenio explotó y se anuncia que se prescinde del modelo, que no se va a reconstruir, y que se pasa directamente al desarrollo del modelo siguiente Mk2 o incluso al Mk3, ya pensado para actuar al espacio; con el Mk1 se tenía previsto el lanzamiento no tripulado en vuelo suborbital de prueba con techo en solo los 20 Km. El Mk2 se está construyendo en tal momento en Florida y lleva 3 motores Raptor, aunque para la versión final se prevén 6.
    Mediado febrero de 2020 SpaceX firma un acuerdo con otra empresa, Space Adventures, para poner en órbita a turistas con su nave Crew Dragon, entonces ya construida y probada sin tripulación en vuelo a la ISS. La previsión apunta a su lanzamiento con el cohete Falcon 9 y la satelización de la nave con 4 astronautas de pago (sin visita a la ISS).
    El 30 de mayo de 2020 un prototipo de Starship, el cuarto (Starship SN4), explotó en una prueba estática de presión y motores en Boca Chica, Texas. Un mes antes, otro modelo tampoco soportó la prueba de presión en el límite sometido.
    Primero el 4 de agosto y luego el 3 de septiembre de 2020 es probado con éxito sobre una pista en Boca Chica, Texas, un prototipo del Starship, el SN6 con un solo motor Raptor, elevándose a unos 150 m para luego bajar y posarse sobre sus patas menos de 1 min más tarde. El SN5 también subió a igual altitud.
    El 8 de diciembre del mismo 2020, de nuevo en Boca Chica, se intenta un nuevo ensayo de lanzamiento a las 22 h 30 m GMT. Es esta vez el prototipo Starship SN8, dotado de 3 motores Raptor de 2.210 kilonewtons de empuje, y debía ascender hasta los 12,5 Km de altitud. Pero a solo 1 seg del final de la cuenta atrás se detecta una anomalía en alguno o varios de los motores y el disparo es abortado. Al día siguiente, día 9, el cohete, de unos 50 m de altura, es finalmente lanzado y asciende a la cota fijada de 12,5 Km de altura. Pero al volver para aterrizar en el lugar de partida, al llegar al suelo a los 6 min 42 seg de vuelo el ingenio explotó y quedó destruido en medio de una gran bola de fuego; en el aterrizaje, descendió al final demasiado rápido debido a una baja presión en el propulsante metano, pero el resto de la misión fue un éxito.
    El 2 de febrero de 2021 tiene lugar, también en Boca Chica, la prueba SN9 de lanzamiento del Starship. El vehículo ascendió impulsado por sus 3 motores Raptor hasta unos 10 Km para luego descender para intentar el aterrizaje controlado. Pero a los 6 min de vuelo, de nuevo al acercarse a tierra y reencender motores, falla uno de ellos y no se reenciende. De tal modo, al no frenar lo suficiente, aterriza de forma muy violenta y de lado, y explota.
    A las 22 h 15 m GMT del 3 de marzo de 2021, en el mismo lugar de Texas (condado de Cameron), se lanza el Starship SN10. Sube a unos 10 Km de altitud en unos 4 min y regresa para reencender motores y aterrizar verticalmente en el mismo lugar de partida de forma controlada por los cohetes; es la primera vez que logra aterrizar tal ingenio. Pero unos 8 minutos más tarde el vehículo explota. En un primer momento se cree que la explosión fue debida a una fuga de metano, pero más tarde se añade que el aterrizaje fue a 10 m/seg, un poco brusco, y eso rompió las patas y una parte del fuselaje lo que facilitó la fuga. 

PLANES EN 2020
    Por este tiempo se conocen algunas de las intenciones concretas de la citada empresa en relación a su proyecto de colonización marciana. A finales de 2020 el plan cree posible comenzar con un primer vuelo  tripulado a Marte en 2024, y el disparo en los siguientes 26 años (hasta 2050) de 5 vuelos Starship no tripulados de avituallamiento, la primera en abril de 2025; tales bastimentos comprenden agua, oxígeno, alimentos, ropa, trajes espaciales, medicamentos, rovers, medios mecánicos, módulos hinchables, sistemas de reciclaje, etc. Con el instrumental y maquinaria así enviada se pretende construir una base Alpha en el Monte Erebus, que sería la primera habitada de Marte. Para el sustento energético se pretenden enviar más de 30.000 m² de paneles solares. Para las comunicaciones se enviarán además 4 satélites Starlink interconectados o en red.
    Los primeros 30 viajeros se pretenden enviar en propósito de fines de 2020 en junio de 2027 en 2 naves Starships. A la par han de volar 10 naves de carga para aprovisionarlos. El propósito es que estos 30 primeros sean en realidad astronautas especializados; científicos, médicos e ingenieros principalmente, que han de desplegar todo el equipo enviado, a la vez que estudiar tanto las posibilidades de la colonia como del planeta. Tras 2 años allí, y coincidiendo con el ciclo de 2 años que permite el acercamiento Marte-Tierra, regresarán a nuestro planeta. Una de las principales tareas ha de ser lograr producir in situ oxígeno, agua y el propulsante, aprovechando los elementos marcianos, así como iniciar cultivos con la tierra del planeta, e incluso abono aprovechando su nitrógeno. También han de procurar hacer construcciones con tales elementos e impresoras 3D llevadas al efecto.
    Para julio de 2029, tras el regreso de los 30 primeros, el propósito es que lleguen a Marte el segundo equipo con 76 nuevos ocupantes de la base, 4 de ellos de pago (cerca de 50 millones de dólares). Viajarán aquí los primeros botánicos-agricultores para crear los primeros invernaderos productores de cosechas, iniciando la reducción de envíos de aprovisionamiento y comenzando la producción agraria local. Se supone que para entonces se pueda comenzar la fabricación también local de propulsante y también de las primeras cúpulas conteniendo módulos inflables, hábitats, y demás construcciones de la incipiente primera colonia.
    En agosto de 2031 llegarían otros 146 colonos que, con 10 de los antiguos, constituirán el censo actualizado entonces de 156 habitantes marcianos. Los otros 66 restantes habrán retornado a la Tierra. Entonces se iniciará la construcción de un hábitat subterráneo y la producción agraria superará ya la mitad de la necesaria para la subsistencia.
    Hacia septiembre de 2033 han de llegar a la colonia nuevas naves que harán que la población sume 346 habitantes (llegarán 266 y retornarán 76). También se incluirá en los vuelos peces para crear una especie de piscifactoría.
    En noviembre de 2035 habría un censo actualizado de 748 habitantes marcianos, tras marchar algunos y llegar entonces otros. Para entonces podría haber gente que ya se quedara definitivamente en Marte y hasta falleciera allí. También habría un hospital.
    En 2038 el censo posible podría ser de 1.579 habitantes con la llegada de más colonos. Se supone que para entonces ya habrá cúpulas tapadas, o semicubiertas, con terreno marciano, o cuevas adecuadas para hábitats, o ambas cosas, y primeros servicios de ocio a gran escala, como una televisión local.
    Para 2040 habrá llegado a Marte una tuneladora que permita crear túneles y conectar distintos hábitats subterráneos marcianos. Es posible que para entonces ya haya nacido allí el primer marciano humano… y tendrá el primer problema serio que el pobre ser no buscó: el derivado de la falta de gravedad suficiente (suponiendo que habiten a suficiente profundidad y el asunto de la radiación esté superado).

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    Volvemos a 2021.
    El 30 de marzo de 2021, entre una densa niebla, se lanza el Starship SN11 en la cuarta prueba en la misma base de disparo tejana. El vehículo asciende impulsado por sus 3 motores Raptor hasta unos 10 Km de altitud para luego descender hacia el aterrizaje de forma controlada. Entonces, en tal fase de retorno, parece que falla el motor 2 (por falta de presión) y el ingenio se estrella luego en el suelo. La imagen retransmitida de las toberas se congeló a los 5 min 49 seg, al momento de cortarse la telemetría, quizá en el instante de fallar.
    Los prototipos SN12, SN13 y SN14, no se acabaron de desarrollar como se había previsto antes y se pasó directamente al modelo siguiente con nuevo diseño.
    El 5 de mayo de 2021 se ensaya por quinta vez este tipo de vehículo con el disparo del Starship SN15. Sus 3 motores Raptor lo elevaron a unos 10 Km de altitud para luego volver, maniobrar en la caída y aterrizar por fin con éxito en la base de partida al cabo de 6 min 08 seg de vuelo.
    Puesto que estos modelos probados no superan una decena de Km en altitud y solo se usan para probar las soluciones a problemas de control en aterrizaje, no llevan escudo térmico aun al no soportar la reentrada todavía. El citado control en el aterrizaje exige compensar las cargas móviles a bordo, el propulsante, pues al inclinarse el cohete en el vuelo de forma ostensible, hasta ponerse horizontales, también lo hacen sus fluidos en los tanques (LOX y metano), lo que desequilibra el adecuado empuje para controlar hasta el suave aterrizaje en el último tramo, cerca del suelo, a unos cientos de metros, ya en vertical; para el repetido control lleva unos alerones que se mueven a modo de flaps. El uso de la técnica de aterrizaje de la primera fase del Falcon 9, también de SpaceX, es distinta porque no sale de la atmósfera y solo baja para aterrizar de forma vertical, pero el Starship final debe realizar la reentrada con un ángulo preciso. El control concreto al final del vuelo se ejerce sobre la dinámica de los propulsantes con gas a presión para la inyección de los mismos en la cámara de combustión. En tal reentrada, la parte expuesta al fuerte frenado aerodinámico hace que tengan que ser recubiertas de losetas térmicas para absorber el calor generado, como hacía el Orbiter Shuttle. Estas losetas de esta nave son hexagonales adaptadas a la forma cilíndrica del cohete y todas iguales, y no distintas unas de otras como las del Shuttle, lo que abarata su construcción, aunque también son colocadas manualmente al principio; se contempla la posibilidad de su montaje robotizado más adelante. Además, tras la reentrada, para maniobrar y el aterrizaje los motores Raptor, tienen que volver a encenderse con garantía de funcionamiento.
    El 19 de julio de 2021 es probado en ensayo estático el cohete BN3, modelo que fue abandonado, pero sirvió para preparar al BN4, si bien éste luego no fue probado y se incorporó directamente al total de la astronave, cohete con nave.
    El 3 de agosto de 2021, la primera gran pieza del primer cohete Super Heavy es llevada a su base de lanzamiento de Boca Chica, Texas, la Starbase. Se trata del Booster 4, de 69 m de altura, dotado de 29 motores Raptor (uno central, 8 envolviendo a éste, y 20 rodeando a los otros) con un empuje total de 70 megaNewtons (el doble aproximadamente que los 5 F1-1 del Saturn 5). En tal lugar ha de ser probado y posteriormente lanzado. Por entonces, la fecha fijada de lanzamiento del primer Super Heavy Booster es la del 1 de marzo de 2022, pero aun no está confirmado. En los siguientes días se puso encima la Starship SN20 para comprobar la unión nave-cohete, sumando ambos una altura de 120 m (9 más que el Saturn V-Apollo); 1 h más tarde se volvió a desmontar.
    El 22 de octubre de 2021 se realiza una prueba estática de uno de los motores Raptor de la SN20 (en posición vertical) en tal lugar de Boca Chica, que fue seguida 1 h más tarde de otro encendido conjunto de 2 motores. Solo duró unos segundos.
    A últimos de noviembre de 2021 trasciende que el desarrollo y producción de los motores Raptor se había encontrado con problemas graves porque el total de motores necesarios para las Starship es muy elevado (42 por cohete) y no se estaban logrando. Se deja entrever que, al menos algunos de los producidos, no resultaban fiables.
    El 9 de agosto de 2022 tiene lugar en la base tejana una prueba estática de los motores del prototipo Booster 7, uno de los 33 motores del Super Heavy. Unas horas más tarde se hizo otro tanto en el mismo lugar con 2 de los 6 motores Raptors de la nave Ship 24 (la fase superior) que funcionaron solo unos segundos.
    El 12 de octubre de 2022, SpaceX anuncia que ya tiene los 2 primeros miembros de la tripulación del 2º vuelo comercial Starship en torno a la Luna. Los mismos son Dennis Tito y Akiko Tito. El vuelo se anuncia para durar una semana y sobrevolar la Luna a 200 Km.
    El 8 de diciembre de 2022, el millonario japonés Yusaku Maezawa, que tiene reservado un vuelo turístico circunlunar con la Starship, sobrevolando también la Luna a unos 200 Km de altitud, anuncia la composición de la tripulación de 10 personas que él ha elegido para tal misión, llamada DearMoon, de una semana de duración. Está compuesta tal tripulación por artista y atletas, elegidos entre más de un millón de proposiciones de 249 naciones del planeta.
    El 23 de enero de 2023 se completa el primer ensayo general antes del lanzamiento orbital previsto en la base de Boca Chica, Texas, de la nave Starship. Para ello, entre otras cosas, la nave es llenada por vez primera de propulsante, más de 4.535 Tm. De las operaciones principales solo falta probar los 33 motores Raptor del Booster 7 de modo simultaneo.
    El 4 de febrero de 2023 SpaceX anuncia el primer disparo espacial de la Starship para el inmediato marzo si en el ensayo los 33 motores funcionan correctamente. Esta prueba estática se hace el 9 de febrero encendiendo 31 de los motores durante 7 seg; de los otros 2 uno no se encendió y otro fue apagado inicialmente, pero el ensayo es un éxito.

            = IFT-1   S24/B7.     20 ABRIL 2023

    También llamada Booster 7/StarShip 24, Starship S24 F1 y Starship S24. Se trata del primer intento de prueba orbital del prototipo Starship de astronave orbital tripulable y reutilizable, lunar y presumiblemente marciana de SpaceX, aquí denominada Ship 24, dotada de 6 motores. Prevista para antes del 1 de marzo del año anterior, con lanzamiento del primer Super Heavy Booster en Boca Chica, Texas, debía cubrir ¾ de una órbita, un vuelo de 1,5 h de duración, descendiendo luego junto a Hawai, a unos 100 Km al norte de Kauai.
    La astronave consta, como se deduce, de dos partes: cohete lanzador y nave espacial, respectivamente Super Heavy 7 (o Booster 7) y Ship 24. Aunque en el modelo final se prevé que la primera fase regrese y aterrice, en esta ocasión caerá sobra las aguas del Golfo de México. Y la nave Starship, previsto también que aterrice verticalmente, no lo hará en esta primera oportunidad.
    El cohete se califica entonces como equivalente al SLS y al antiguo Saturn V, o aun más, con un empuje inicial de 4.480 Tm proporcionadas por sus 33 motores, dispuestos en 3 formaciones anulares; el anillo más externo lleva 20 motores y en interno 10, formando los 3 motores centrales un triángulo (son de oscilación cárdan). Mide 69 m de altura, utiliza como ya se indicó LOX y metano (tanque encima del de LOX) como propulsantes que quema en los citados motores Raptor 2. Para el encendido se usan compuestos y se da presión con He.
    La Ship 24, citada a veces como etapa superior, es una nave de 50 m de larga que lleva 6 motores Raptor 2; 3 de ellos actúan optimizados bajo presión atmosférica y los otros 3 en el vacío. No lleva anillo se separación entre cohete y nave, siendo un faldón de la nave la parte que los conecta. Dispone de flaps en dos grupos para coordinar la dinámica con los motores en la atmósfera al regresar, siendo el grupo de popa mayor que el otro de cerca de la proa. La carga útil se aloja también en el tramo de más de la mitad superior. Tiene una bahía de carga, al modo del Orbiter Shuttle, que en esta primera misión no se abrirá; cuando en su día sea utilizada lo será para desplegar satélites. Para el control en el retorno y aterrizaje lleva 4 aletas de rejilla más grandes que las del Falcon 9 y en la parte superior; son móviles por supuesto.
    El programa Starship lleva cierto retraso, tanto por problemas técnicos como por los burocráticos. Los últimos están relacionados con los permisos de la autoridad federal de aviación para el cohete. En cuanto a los retrasos técnicos, ya a fines de 2021 eran perceptibles en el modelo de motor Raptor y el número de los mismos a utilizar en el cohete Super Heavy Booster no se tenía muy claro. Primero se citaban 29 en el modelo de Starship y luego se pasaría a 32 y 33. En la nave Starship se proyectan 9, aunque en el vuelo presente se usan 6.
    La rampa de disparo de este cohete no tiene deflector de llama, por lo cual el chorro ardiente de gases de las toberas se extienden hacia todos lados al partir. La altura de la torre de asistencia es de 146 m, la más alta de las rampas existentes entonces en el mundo. En este primer lanzamiento, dado el tamaño del cohete, los observadores se ubican a 8 Km de distancia, en la South Padre Island.
    El primer intento de lanzamiento el día 17 de abril de 2023 se detiene a solo 40 seg del final de la cuenta atrás (13 h 20 m GMT) debido a una válvula de presurización del Booster que quedó congelada y provocó atasco en el bombeo del propulsante. El segundo tiene lugar 3 días más tarde, el 20 de abril.

20 ABRIL 2023
    El proceso anterior al disparo se desarrolla con normalidad. Tras una breve interrupción de unos minutos en los últimos 40 seg para comprobaciones de la presión del propulsante, por fin, el cohete está listo. Los 20 cordones umbilicales y abrazaderas que sujetan al cohete se sueltan con las primeras llamas de los motores.
13 h 33 m 08 seg GMT (5 h menos hora local). Es lanzado el Booster 7. Al ascender, 3 de los 33 motores Raptors de la B7 no están encendidos; uno es central y los otros 2 periféricos. Pero pronto se suman al apagado otros 2 periféricos. Luego se sabrá que los motores fueron afectados por los rebotes de trozos del hormigón arrancado de la rampa en el primero momento del lanzamiento. A los 55 seg, el momento de máxima presión aerodinámica Max Q, es soportado sin novedad. El cohete sube y se va inclinando progresivamente, pero lo llega a hacer más de lo debido a los 2,5 min de vuelo (a 30 Km de altura), fuera de la trayectoria prevista, llegando a una posición horizontal y luego hacia el lado opuesto, volcando la posición. El intento de enderezar el vector muestra un rumbo errático y finalmente es destruido, explotando, por el propio sistema de seguridad para que no fuera a caer sobre zona poblada o que causara daños materiales a terceros (sistema FTS, de cargas explosivas en los tanques de propulsante). La nave S24 no llega a separarse y la velocidad alcanzada es de 2.156 Km/h sobre los 31 Km de altura. El B7 debía haber funcionado hasta los 2 min 49 seg de vuelo para separarse unos segundos después de la nave, llegando a los 64 Km de altura. Pero en este vuelo, en altitud llegará por inercia segundos después hasta los 39 Km para luego descender. En la caída, a 29 Km de altura, faltando un seg para los 4 min de vuelo, explota y los restos caen en las aguas del Golfo de México cercanas a la base de lanzamiento. Su número COSPAR es 2023-F05.
    Aunque el fallo se achaca por algunos a que la nave no se separó del Booster, a vista de la filmación del lanzamiento, parece que el problema de la inclinación y desvío de ruta comienza unos segundos antes. La separación se debía realizar mediante un giro de la nave, a modo de desenroscado, y parece ser que las mordazas no se abrieron tampoco en su momento.
    Se califica como el lanzamiento del cohete más grande (120 m de alto y 9 m de diámetro) y potente de la historia (4.480 Tm de empuje) hasta la fecha, aunque haya sido un fracaso. SpaceX lo calificó como “desintegración no programada”, o “inesperada”, y pensando que era difícil que saliera bien a la primera, se contentan con que no explotara en la misma rampa y destruyera las instalaciones, principalmente la torre de asistencia Mechazilla, de 142 m de altura; aunque la rampa, en el disparo normal, también sufre daños más o menos importantes, en esta ocasión saltaron trozos de hormigón que no causaron daños al cohete, pero que harán que se estudie para otra ocasión amortiguar su efecto. La rotura del hormigón armado de la rampa y el lanzamiento de trozos de escombro a unos 500 m ocasiona otros daños en otros edificios e incluso en coches situados a cierta distancia. Ello llevará a considerar construir aquí un deflector de llama, como el que se puso en las rampas 39 de cohetes como el Saturn 5 en el KSC y otros sitios, lo cual resulta un poco chocante que no se hubiera hecho de principio tratándose de un cohete aun mayor; tal deflector es un foso con salidas laterales y sobre el que se vierten en el momento del lanzamiento abundantes chorros de agua refrigerante que atenúan el efecto de chorro ígneo de gases de los motores que queman 3 Tm de CH4 y LOX por segundo. Por otra parte, en los motores, hubo incendios por acumulación de metano (y fugas en la parte de atrás) que ocasionaron el quemado de cables, lo que a su vez provocó pérdida de control de motores; esto se solucionará luego con un mejor sistema de purgado y respiraderos de los gases.
    Los ingenieros evaluarán luego los datos telemétricos del cohete para ver los fallos del vuelo. La siguiente astronave Super Heavy Starship a probar en el programa será la Starship S26 con el Booster 9, que tratará de realizar el vuelo que no pudo hacer el presente. Otra misión más se prevé para después con la S27 y el B10. Los S26 y S27 no se prevé en tal momento que realicen la reentrada por lo que se quemarán en la misma. También se prevén algunos cambios en los Booster.

    A finales del mismo mes de abril de 2023, tras los daños en la plataforma de lanzamiento del Starship, la Agencia Federal de Aeronáutica estadounidense, FAA, que había dado el visto bueno para el disparo, paraliza los lanzamientos del citado vector de modo indefinido para realizar una investigación al respecto. Se habla de algo nuevo: “consecuencias ambientales” notables, de poblaciones afectadas por polvo y “lluvias de escombros”, de “casas afectadas”, “vibraciones” en las mismas, todo por un diseño inadecuado de la rampa de disparo y efectos no previstos. Se menciona también que los niveles de ruidos y vibración en el lanzamiento estaban “por encima de los permitidos”. Las poblaciones más cercanas al lugar del disparo son Port Isabel y la Isla del Padre Sur, a menos de 8 Km. En los medios de comunicación se cita igualmente la falta de seguridad en la misma rampa y base de lanzamiento con instalaciones de almacenamiento de propulsante poco protegidas para tal momento de peligro de explosión.
    En el inicio de mayo de 2023 SpaceX saldría luego al paso indicando que la tormenta de arena y cascotes de hormigón producida en el lanzamiento anterior no era tóxica, que se trataba del primer ensayo y que ya se tenía previsto cambiar algunas cosas. Uno de los cambios ya previstos era poner láminas de acero en dos capas que se enfriarán con agua donde incida el chorro ardiente de gases de los motores en el lanzamiento. Por otra parte, la sustitución de tanques y depósitos de la rampa ya estaba prevista antes del disparo. Igualmente se ha de modificar la secuencia final de encendido de motores, y el encendido antes del momento justo de despegue pasará de 5,5 seg a la mitad, a unos 2,5 seg, con lo que el chorro de gases estará menos tiempo en la rampa; es decir, una vez encendidos los motores, el cohete despegará en 2,5 seg en vez de más de 5 seg. En cuanto al despegue producido con 3 motores apagados inicialmente se dice que había sido controlado al detectar el sistema que no estaban a punto para producir el empuje necesario; el mínimo de motores necesarios para un despegue efectivo son los 30. A los 27 seg de vuelo, además, se había perdido la comunicación con el motor número 19 por algo que pasó y afectó térmicamente su protección.  Al 1 min 25 seg de vuelo se perdió también la comunicación con el motor 6 y se pierde la dirección del cohete. Entonces el sistema de autodestrucción del cohete FTS fue activado, pero tampoco actuó a tiempo como se esperaba, a pesar que al final explotó 40 seg después, y también iba a ser revisado; se incluirán en lo sucesivo cargas explosivas mayores y otra situación de las mismas en el cohete.

    En tal momento están en distinto punto de construcción los Ship siguientes números 25, 26, 27 y 28. Entonces se dice que no se sabe cuál de ellos será el elegido para el siguiente vuelo sobre el Booster 9, aunque se había dicho antes que iba a ser la 26. A finales de mayo del mismo 2023 la elección de nave es la Ship 25. El S27 acabará siendo desguazado, aprovechando algunas partes para pruebas.
    A fin de disponer la rampa de lanzamiento para la siguiente prueba, entre otras cosas, se hicieron obras en la misma para reparar los daños causados en el anterior disparo. Se coloca acero en la base que será refrigerado con agua, se refuerza todo el suelo con barras, se reparan los tanques de agua abollados y se añade uno más, se dispone de una nueva plataforma giratoria para manejo de los cohetes y sus accesorios de la rampa, demolición de algunas partes para ampliar el edificio de montaje, colocación de sensores de metano en motores, etc. Las modificaciones necesarias indicadas por la FAA serían 63 en total, que se resumen en las que afectan a la seguridad pública, al medio ambiente, y a la parte técnica. De tales 63 medidas, SpaceX anunció que ya estaban todas tomadas menos 6 de ellas que serían desarrolladas en vuelos sucesivos a medida de la respuesta de los aspectos considerados en los mismos; tales 6 son relativas a una junta del encendido en la mitigación de fugas de los Raptor, el cambio de la sincronización de una válvula cebadora, rediseñar la arquitectura de red en la fiabilidad de la aviónica, y en la fiabilidad de los motores Raptor mejorar el diseño las válvulas de LOX y su cierre, así como el del colector en caliente.
    Por entonces, otoño de 2023, el ritmo de fabricación de SpaceX de los motores para esta astronave es de un Raptor diario (según la empresa). Habida cuenta de que la nave es de acero inoxidable, que algunas partes se fabrican con impresión 3D, como las turbobombas, y que el montaje se realiza en cadena, el costo de este vector no es excesivamente caso. El costo estimado de cada motor Raptor es de unos 250.000$.

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IFT-2      S25/B9.    18 NOVIEMBRE 2023

    También llamada StarShip 2, Booster 9/StarShip 25 y Starship S25; también es la IFT-2, segunda prueba de vuelo integrada. Tras la experiencia del vuelo anterior, SpaceX hizo las modificaciones mencionadas en la rampa de disparo y comenzó las pruebas de la nueva astronave. Unas de las principales novedades en el cohete y su lanzamiento respecto al anterior son el refuerzo de la plataforma de disparo con un deflector de llama refrigerado por agua, el sistema mejorado de la separación de etapas y un nuevo TVC, sistema electrónico de control vectorial de empuje en los motores Super Heavy Raptor; la mencionada separación se realiza soltando unas pinzas o mordazas y girando levemente la etapa al tiempo que la fase segunda se enciende con el flujo de las toberas pudiendo salir por unos agujeros del anillo de separación entre las fases. El tiempo de encendido en el lanzamiento asimismo se acorta a menos de 3 seg en vez de 6.
    El 23 de julio de 2023 el B9 fue llenado de LOX y nitrógeno líquido en sustitución del metano para probar la carga y los tanques. El 28 de julio inmediato se probó el vertido de agua sobre la rampa durante unos segundos.
    El 28 de julio también se ensaya con la nave prevista para usar en el tercer vuelo en otro sitio (Massey), la S28, en pruebas con propulsante; y en días inmediatos se hicieron otros ensayos. Por entonces está previsto desmontar las naves S15 y S27, mientras comienza el montaje de la S30.
    El 6 de agosto de 2023 se encienden los motores Raptors del Booster 9 en la misma rampa de lanzamiento Starbase durante 2,74 seg para una prueba estática en la que se utiliza la refrigeración por agua. De los 33 motores, 4 se apagaron antes de tiempo, pero por lo demás el ensayo es un éxito.
    El 25 de agosto se repitió el ensayo y actuaron de inicio los 33 motores, de los que 2 se apagaron al poco pero los 31 restantes completaron la prueba de 5 seg. Se probó a la vez el nuevo sistema de enfriamiento con chorros de agua y deflector de llama que mejoró la respuesta en relación a la prueba anterior.
    Con la nave StarShip 25 se había hecho prueba estática de sus 6 motores el 26 de junio anterior (2023) y se había trabajado en su escudo de protección térmica. Ahora se llevaría a la base de lanzamiento para su montaje sobre el B9, cosa que se puede hacer en menos de 12 h si no se encuentran problemas.
    Con la astronave completa falta por hacer aun una prueba de cuenta atrás simulada hasta llegar a los 10 últimos segundos. El 6 de septiembre de 2023 la astronave quedaba completa en posición en la rampa de lanzamiento a la espera de la autorización de la FAA para su disparo tras los daños en la rampa y el entorno en el vuelo anterior.
    El 17 de octubre de 2023 el S25 fue vuelto a desmontar sobre el B9 al hallar un problema de conexión entre ambos, pero 3 días más tarde se volvió a montar tras solucionar el problema. Se realizan entonces diversas pruebas, como la del vertido de agua para enfriar la rampa en el lanzamiento y la carga de propulsantes. En tal vertido se prueba un tanque mayor y la operación es algo más prolongada que antes. El día 26 de octubre de 2023 se volvió a desmontar el S25 del B9. Se sigue entonces a la espera del permiso de la FAA para el lanzamiento.
    El 31 de octubre de 2023 la Administración Federal de Aviación anunció por fin que había finalizado su revisión de seguridad y quedaba solo pendiente la revisión ambiental que debía hacer con el Servicio de Pesca y Vida Silvestre estadounidense. Se especula como fecha posible de disparo la del 13 de noviembre y luego la del 17. Finalmente se retrasó un día para cambiar una aleta de rejilla (de las utilizadas en el retorno a tierra).

18 NOVIEMBRE 2023
     Unas 2 h antes del T-00 el director de lanzamiento verifica y comprueba el estado del cohete y da el visto bueno para su carga de propulsante.
1 h 37 min antes del momento de la ignición comienza la carga de propulsante LOX y metano en la primera fase.
1 h 17 min antes del T-00 comienza la carga de metano en la fase superior o nave espacial y 4 min más tarde se inicia la carga de LOX en la misma.
    A menos de 19 min 40 seg del T-00 comienza el enfriamiento de los motores Raptor de la primera fase dejando un ligero flujo del propulsante para que el proceso sea lento y no brusco, resguardando así la posible quiebra de algunos materiales.
    A 40 seg del T-00 comienza la secuencia para mover los propulsantes hacia la cámara de combustión.
    A 10 seg del T-00 comienza el vertido de agua en el deflector de llama.
    A 3 seg de la ignición se activa la secuencia para el encendido de los motores Raptor del Booster.
13 h 02 m 53 s, GMT; 5 h menos hora central USA; 1 h más en España. Es lanzado el cohete Super Heavy en la Starbase de Boca Chica, Texas, siendo el primero de tal envergadura y potencia en toda la historia astronáutica. Suma una altura de 120 m, 9 m de diámetro y un empuje de 7.480 Tm. Solo a los 02 seg comienza a elevarse el pesado vector. Los 33 motores Raptor funcionan esta vez todos.
    A los 52 seg de vuelo es el momento Max Q o de máxima tensión mecánica en el vuelo.
    A los 02 m 39 seg de vuelo, comienzan a apagarse los motores de la primera fase y tarda unos segundos en completarlo, mientras la nave S25 enciende ya sus 6 motores incluso antes de la separación; para poder hacer esto último lleva un anillo en el faldón para facilitar el escape de las toberas.
    A los 2 min 43 seg está a 70 Km de altitud, marcha con 5.632 Km/h de velocidad, y el B9 se separa en un proceso que se hace más evidente 5 seg más tarde.
    A los 2 min 53 seg de vuelo se enciende de nuevo la fase separada B9 para iniciar un regreso controlado. La B9 debía realizar varios encendidos para simular un descenso controlado y posarse en una hipotética plataforma marina a los 6 min 48 seg de vuelo (no estaba pensado su recuperación y se hundiría en las aguas del Golfo de México). Pero mientras la S25 seguía con sus motores en su trayectoria y estaba a 95 Km de altitud, la B9 explotó unos segundos después, a los 3 min 21 seg de vuelo, a unos 90 Km de altitud, al activarse la autodestrucción por no funcionar los motores en ese descenso controlado como se esperaba.
    La nave S25, por su parte, siguió funcionando hasta los 8 min 06 seg de vuelo y alcanzar, volando ya horizontalmente, los 148 Km de altura y 24.124 Km/h de velocidad. Entonces dejó de transmitir su telemetría, los motores se apagaron 3 seg antes, y también explotó al activarse asimismo el sistema de autodestrucción. SpaceX denominó el fracaso como un "desmontaje rápido no programado", y recordó que otras fases del corto vuelo son un éxito, y menciona el aprendizaje se suponen los fallos. El sistema FTS de la nave parece que tuvo un retardo. Su número COSPAR es 2023-F11.
    La previsión señalaba que los motores debian funcionar hasta los 8 min 33 seg de vuelo, alcanzando una altura máxima de 240 Km, sobrevolar luego el Atlántico Sur, África, el Índico, Indonesia y el Pacífico. Trazando una curva suborbital, a la 1 h 17 m 21 s de vuelo, tras cubrir el equivalente a ¾ partes de una órbita, iniciaría la reentrada atmosférica y 11 min 22 s más tarde maniobrar para el amerizaje simulado, puesto que no estaba pensado recuperarla. Al cabo de 1,5 h de vuelo la Ship 25 hubiera caído en el Océano Pacífico, al norte de Hawai, a unos 100 Km de Kauai.
    Posteriormente, el 26 de febrero de 2024, SpaceX informó que el fallo del B9 fue debido a uno de sus 33 motores Raptor, que se cree que se atascó en un filtro de LOX, y produjo luego un fallo en cadena. En cuanto al fracaso de la nave S25 se achaca a una fuga de LOX en popa, en el sistema de ventilación, que produjo un incendio y la ruptura de comunicación con el sistema de control de la nave. Todos estos fallos se pretenden atajar en las astronaves siguientes implantando medidas correctoras.
Fotos y videos del lanzamiento del ITF-2: https://www.space.com/spacex-starship-second-launch-test-amazing-photos

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IFT-3      S28/B10.   14 MARZO 2024

    También llamada StarShip 3, Booster 10/StarShip 28 y Starship S28; también es la IFT-3, tercera prueba de vuelo integrada. La tercera StarShip tiene algunas mejoras y actualizaciones respecto a su anterior; se hicieron 17 modificaciones, 7 en el Booster y 10 en la Starship, alguna de las cuales es en el sistema de control de los motores.
    El 14 de diciembre de 2023 la StarShip 28 es llevada a la rampa B. El 20 de diciembre de 2023 se realiza una prueba estática de los 6 motores de la StarShip 28, colocada en posición vertical; el encendido dura menos de 10 seg. Otro encendido se realiza el 29 de diciembre siguiente. Luego es devuelto para los preparativos finales antes del montaje definitivo, tal como la colocación del escudo térmico al completo, quitar bloqueos y ganchos usados en el manejo, y unos anillos de refuerzo en motores.
    El 2 de enero de 2024 el B10, el Super Heavy, fue llevado para modificaciones y comprobaciones finales tras un intento de prueba estática de motores el 21 de diciembre de 2023 que no pudo efectuarse por un problema con bombeo del LOX; pero el 29 de diciembre inmediato los 33 motores fueron probados con éxito así como el bombeo, llenándose el tanque en unos 40 min y vaciado tras el encendido estático en unos 90 min.
    La astronave, montada en la rampa para pruebas cara al lanzamiento, fue luego desmontada en febrero de 2024 tras dos intentos fallidos en ensayos WDR el 14 y 16 de citado mes. El B10 y la nave S28 fueron entonces llevados a distintas plataformas para otras pruebas.
    El 4 de marzo, ya apilados de nuevo cohete y nave, se hace una prueba de llenado de propulsantes, LOX y metano. SpaceX anuncia 3 días más tarde como posible fecha de lanzamiento la cercana del 14 de marzo a falta de autorización “regulatoria”.
    El objetivo de prueba de las dos fases, si tiene éxito se complementa con la apertura y cierre de la compuerta de la Starship, un trasvase de propulsante entre tanques en la microgravedad, la prueba de los motores Raptor en el espacio y la reentrada atmosférica. El objetivo inicial de retorno sobre el Pacífico se ha modificado esta vez y se pretende amerizar en el Océano Índico, recortando pues la trayectoria y la duración del vuelo.
    La altura total de la astronave es de 122 m, la más alta de cualquier cohete hasta entonces.

14 MARZO 2024
    Una hora y cuarto antes del T-00 el director de lanzamiento verifica y comprueba el estado del cohete y da el visto bueno para su carga de propulsante.
    Unos 53 min antes del momento de la ignición comienza la carga de propulsante LOX y 2 min más tarde la de metano en la nave. A 42 min del T-00 se inicia la carga de LOX en el cohete y 1 min después se comienza la carga de metano en el mismo.
    A 19 min 40 seg del T-00 comienza el enfriamiento de los motores Raptor.
    En torno a los 3 min del T-00 se completa la carga de propulsantes en toda la astronave.
    Unos 30 seg antes del T-00 el director de vuelo autoriza el lanzamiento si lo ve todo correcto.
    A 10 seg del T-00 comienza el vertido de agua en el deflector de llama. La base misma de la rampa tiene ahora una placa de acero refrigerado por agua en vez de ir directa la llama al hormigón; en tal base también se habían cambiado 20 puntos de fijación o sujeción de la estructura.
    A 3 seg de la ignición se activa la secuencia para el encendido de los motores Raptor del Booster.
13 h 25 m, GMT; 5 h menos hora local. Despega el cohete B10/S28 de la IFT-3 en la Starbase, Texas. Lo hace con 1,5 h de retraso, pero dentro de la ventana de lanzamiento de 110 min. Los 33 motores Raptor funcionan todos y generan un empuje de 216 Tm cada uno, con un empuje total de 7.128 Tm.
    A los 02 m 42 seg de vuelo, comienzan a apagarse los motores de la primera fase y tarda unos segundos en completarlo, quedando solo unos segundos los 3 centrales en funcionamiento. Entonces la altura alcanzada es de 69 Km y la velocidad de 5.729 Km/h. A la vez la nave S28 enciende ya sus 6 motores.
    A los 2 m 50 seg de vuelo se separa la S28 del B10. Altitud 73 Km, velocidad 5.662 Km/h. Segundos más tarde se encienden los motores intermedios Raptor del B10 para control de la misma.
    A los 3 min 48 seg se apagan todos los motores Raptor del B10; altitud del mismo 103 Km, velocidad 924 Km/h. La nave S28 sigue ascendiendo con sus 6 motores en marcha desde un instante antes de la separación y está a 107 Km de altitud y una velocidad de 7.103 Km/h.
5 min de vuelo. B10, motores apagados, altitud 96 Km, velocidad 1.596 Km/h. S28, motores encendidos, altitud 132 Km, velocidad 9.646 Km/h.
6 min 54 seg. B10, inicia encendidos de motores Raptor para maniobrar en la caída y mueve las aletas aerodinámicas, altitud 1 Km, velocidad 1.317 Km/h. Segundos más tarde el B10, a 462 m de altura, da por concluida su misión con el único motor que funcionó. S28, siguen los motores encendidos, altitud 144 Km, velocidad 16.352 Km/h.
7 min 07 seg. El B10 cae en el agua del Golfo de México a unos 1.100 Km/h de velocidad. Esta parte final del B10, fuera de control, no salió como se esperaba.
8 min 20 seg. La nave S28 apaga los 3 motores mayores. Altitud 147 Km, velocidad 25.692 Km/h.
8 min 35 seg. La S28 apaga los 3 motores restantes tal como se había planeado. Altitud 150 Km, velocidad 26.485 Km/h. Luego actuarán solo los motores de maniobra para poner la nave en posición inversa a la de lanzamiento, en posición para el frenado.
10 min de vuelo. La S28 está a 162 Km de altura. Velocidad 26.436 Km/h.
11 min de vuelo. La S28 está a 171 Km de altura. Velocidad 26.400 Km/h.
13 min de vuelo. La S28 está a 187 Km de altura. Velocidad 26.330 Km/h. La órbita teórica es en realidad suborbital puesto que no llega a dar una completa y describe una trayectoria de retorno, es de 234 Km de apogeo, 55 Km de perigeo (lo cual no sería operativo) y 26,5º de inclinación. Su número COSPAR es 2024-U01. Los Raptors crearon un empuje real en el vacío de 1.250 Tm, 208 Tm por cada uno de los 6; el teórico unitario es de 258 Tm y de 230 Tm a nivel del mar.
    Hacia los 12 min se tenía previsto abrir la compuerta de carga; no quedaría muy claro si se abrió del todo. Y otros 12 min más tarde, a los 24 min de vuelo, estaba programada la transferencia de unas 10 Tm de LOX entre 2 tanques. Unos 4 min después se cerraría la compuerta. La apertura y cierre de la compuerta se realiza y también la transferencia de propulsante, pero un reencendido previsto de motores Raptor en una parte elevada de la trayectoria es cancelado debido a la velocidad de balanceo de la nave, o falta de una posición estable.
21 min de vuelo. Altitud 229 Km. Velocidad 26.140 Km/h.
26 min de vuelo. Altura 234 Km. Velocidad 26.114 Km/h. Está en el apogeo.
31 min de vuelo. Altitud 222 Km. Velocidad 26.168 Km/h.
36 min de vuelo. Altura 194 Km. Velocidad 26.294 Km/h. De la nave se observa la salida de algunas pequeñas o diminutas piezas u partes brillantes; algunas losetas térmicas se acabarán perdiendo luego, a partir de los 45 min de vuelo.
41 min de vuelo. Altura 152 Km. Velocidad 26.482 Km/h.
    Hacia los 45 min de vuelo se prueba el movimiento de las aletas de la nave; altitud 113 Km, velocidad 26.661 Km/h. También se había ensayado el reencendido de motores. Está maniobrando para prepararse en la reentrada.
46 min de vuelo. Altura 103 Km. Velocidad 26.708 Km/h. Se siguen moviendo los alerones o aletas.
47 min de vuelo. Altura 93 Km. Velocidad 26.743 Km/h. La S28 está reentrando en la atmósfera. Para enlaces con tierra utiliza entonces la red de satélites Starlink de la misma empresa SpaceX para evitar en lo posible el corte de comunicaciones que el plasma caliente que envuelve la nave produce en la reentrada.
49 min 42 seg. Altura 65 Km, velocidad 25.724 Km/h. Se corta la señal y ya no se recupera; ya no habrá más telemetría. La nave sufriría daños suficientes y sus restos (o casi entera) caerán posteriormente a aguas del Océano Índico, frente a la costa Norte de Australia. La maniobra de reentrada pues estuvo fuera de control. En todo caso, la nave no estaba previsto recuperarla.
Video de SpaceX sobre el vuelo: https://www.spacex.com/launches/mission/?missionId=starship-flight-3

    El 6 de abril de 2024, SpaceX publica la conferencia que da Elon Musk sobre el proyecto Starship y dicen que el cohete final para lanzar a Marte será mayor que el Starship actual, alcanzando los 150 m de altura. Ambos cuerpos, Booster y nave, serán mayores, con 80,2 m el primero y 69,8 m la nave, y podrán poner en órbita unas 200 Tm; el empuje del Booster será de 10.000 Tm, y de 2.700 la nave. El Booster llevará unas 4.050 Tm de propulsante al partir y la nave 2.300 Tm. Dice el empresario que el coste por lanzamiento será de solo 3 millones de dólares.


==> Este programa de SpaceX CONTINÚA AL REDACTAR ESTAS LÍNEAS.



<> RUSIA Y CHINA.
    Rusos y chinos, Roscosmos y la CNSA, anuncian el 9 de marzo de 2021 la firma de un Memorando de Entendimiento por el cual muestran su propósito para crear una estación lunar científica internacional, ISLN. Aun sin concretar si es una estación en el suelo de la Luna o en órbita sobre la misma, pretenden la realización de experimentos diversos, desarrollo de tecnologías para aprovechar el medio lunar, así como la exploración selenita en general, tanto tripulada como automática.
    Los mismos declaran que su iniciativa científica queda abierta a otras naciones que se quieran sumar al proyecto. De momento no se indican plazos, ni más datos.
    El lunar selenita elegido muy probablemente para la estación sería el Polo Sur, que es a donde ya envió sondas de exploración.
    Cara a tal posible futuro, en China, pensando en una base lunar para la década de 2030 en el mismo 2021 finaliza un programa de simulación de actividades en una estación aislada y autosuficiente. Se prueba un sistema cerrado con ecosistema regenerador de oxígeno, agua y nutrientes varios en un habitáculo de 120 m² en el Laboratorio Yuegong. El mismo tiene dos módulos para cultivos con iluminación LED y un tercero para alojamiento o vivienda con 4 camas, baño, cocina, sala de estar y un cuarto para insectos. A tal efecto, 8 estudiantes en Pekín, mitad hombres, mitad mujeres, de entre 24 y 30 años, formando dos equipos, pasaron sucesivamente períodos de 65, 200 y 105 días; es decir, el equipo uno estuvo los 65 y 105 días, y el dos los 200. El resultado es que reciclaron todo cuanto pudieron hasta obtener el 98% de los elementos que necesitaban; solo recibieron del exterior papel de baño, material de limpieza y alguna cosa más. Las plantas que cultivaron para alimento, y también para absorción del CO2 y generar oxígeno, son de 35 especies que incluyen patatas, trigo, tomates, soja, fresas, etc.; los retos vegetales se usaron además para abonar setas y también para alimentar gusanos comestibles. Las heces y tales restos también se usaron para, fermentados, generar más CO2, para abono, y otra parte sobrante se prensó y guardó. El reciclaje de agua y orina se hizo con esterilización por UV y en un biorreactor y se usó para riego; de la orina se recuperó un 99,7%. El agua potable se logró solo por métodos de condensación.
    En junio del mismo 2021, chinos y rusos dan a conocer su plan para lo que denominan la Estación de Investigación Lunar Internacional, o ILRS. El plan propone desarrollar hasta 2025 el estudio y reconocimiento selenita a la vez que se va diseñando la estación, eligiendo el lugar para ubicarla y desarrollar los vehículos de alunizaje preciso. Los chinos cuentan en tal momento con algunas misiones pendientes de su programa, como la Chang'e-7, y los rusos la Luna 26, que podrían estudiar la región Aitken del Polo Sur lunar antes de 2025. El paso siguiente, a partir de este año, y hasta 2035, se desarrollarían los vuelos de sondas automáticas para recoger muestras en la zona indicada, y alunizaje ya de los primeros módulos de la estación, así como la satelización en la Luna de sondas para comunicaciones y otros servicios complementarios. Comenzarían además las labores de exploración, investigación y búsqueda de los recursos locales selenitas, principalmente del hielo para lograr agua. El proyecto contempla en tal momento que a partir de 2035, en sucesivos vuelos tripulados, comenzará la ampliación modular de la base mientras se explora e investiga la Luna, se desarrollan tecnologías para todo ello, sin olvidar el mantenimiento de todo.
    En 2022 se informa que la Shanghai Academy of Spaceflight Technology está estudiando el desarrollo de naves espaciales para ir a la Luna y Marte, basadas en el mismo diseño de las de SpaceX para igual finalidad. Las chinas propuestas inicialmente son 3 modelos reutilizables, todos con los mismos  motores Longyun, de un empuje unitario de 70 Tm consumiendo metano y LOX. Los distintos cohetes prevén utilizar entre 5 y 9 motores en el modelo más pequeño, y 22 motores el mayor. El motor Longyun es fabricado por  la compañía Jiuzhou Yunjian de Pekín.
    En abril de 2023, los chinos liberan información sobre su proyecto de base lunar internacional y dicen que el mismo tendrá 3 fases y su puesta en servicio la prevén para 2030 aproximadamente. Vinculan a tal base científica en su primera etapa a los cercanos vuelos de sondas Chang'e-6, Chang'e-7 y Chang'e-8, previstos para 2024, 2026 y 2028 respectivamente. Posteriormente, a partir de 2040 prevén mejoras e investigaciones del ambiente lunar y espacial del conjunto Tierra-Luna y la influencia del Sol en el mismo. También prevén una constelación de satélites, que llaman Queqiao (“puente de la urraca”), para comunicaciones, navegación y apoyo a los vuelos tripulados lunares, así como a otros futuros más allá, a Venus y Marte. La tercera fase se centra en la actualización y mejora de la base, así como en investigaciones y desarrollo de tecnologías aplicadas al entorno lunar (aunque lo dicen con otras palabras: “multifuncional y de investigación práctica”).
    A finales de mayo de 2023 la Agencia Espacial de China pidió que se hicieran propuestas para la construcción de un rover de 2 plazas para moverse por la superficie selenita en labores de exploración. Las citadas propuestas han de comprender el diseño general del vehículo, la justificación de los requisitos del mismo, sus tecnologías principales, indicar los aspectos de seguridad y fiabilidad, su desarrollo, calidad, plan de trabajo y calendario, un modelo de tipo comercial y una solicitud de financiación.
    Los planes chinos por entonces sobre su conquista lunar tripulada tienen como objetivo el envío de su primer taikonauta a nuestra luna en 2030. Se vincula tal logro al desarrollo del lanzador CZ-10, con cuya 5ª y 6ª unidad piensan poder llegar al citado satélite. Dejan saber que el plan general es enviar con uno de los vectores el módulo de alunizaje y con el otro la nave tripulada y de regreso; algo parecido a los Apollo en cuanto a las citas y acoplamientos en órbita lunar, pero lanzando las naves en dos astronaves en vez de una. También indican que sobre la Luna quieren satelizar una batería de satélites de comunicaciones para enlaces y posicionamiento. El desarrollo del CZ-10 debería desembocar en su disponibilidad para 2027. El mismo podría satelizar 70 Tm en órbita baja terrestre y enviar 27 Tm a la Luna.
    También en 2023 trasciende que China plantea el uso de un misil para perforar el suelo lunar y encontrar túneles, antiguos tubos de lava volcánica, para construir una base subterránea; lógicamente, antes de sondearía el terreno. Se prevé un amplio uso de la robótica, sistemas inflables, impresoras 3D y se cuenta con el aprovechamiento de recursos locales. En órbita lunar se contaría con otra estación de apoyo, constituida por varios módulos.
    El 24 de abril de 2024 los chinos, a través del diseñador jefe del proyecto Wu Weiren, dan a conocer más detalles generales de su futura ILRS. Indican que tendrá una base lunar, otra orbital sobre la Luna y las correspondientes infraestructuras terrestres de apoyo. Dice que se desarrollará en dos fases y que la primera base lunar se ubicará en el Polo Sur selenita a partir de 2035. La segunda fase es la de la estación en órbita lunar y la prevén entonces para 2045. Calculan entonces los chinos que se sumarán al proyecto unos 50 países, unos 500 centros o instituciones científicas internacionales y unos 5.000 investigadores extranjeros. Entre las naciones que se suman al proyecto los chinos cuentan, además de Rusia, con Nicaragua; entre las instituciones internacionales citan la Organización de Cooperación Espacial Asia-Pacífico y la Unión Árabe para la Astronomía y las Ciencias Espaciales.



(Final de programas de vuelos tripulados) Regreso al inicio.

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