TRASCENDENCIA.                                  Capítulo 14º    Subcap. 37


                     <>  EL ARTE PICTÓRICO Y EL ESPACIO.
                        
                                  

  <> EL ARTE PICTÓRICO Y EL ESPACIO.


    Como otras actividades del hombre, la navegación espacial y la astronomía han dado lugar a motivos artísticos de diversos autores, incluso alguno muy directamente relacionado con la cosmonáutica. Alguno inspiró con sus obras, no ya a otros artistas, sino a algunos científicos técnicos astronáuticos.

    El arquitecto americano Chesley Bonestell (1888-1986) se cita como uno de los primeros artistas espaciales, el de mayor influencia en el Siglo XX en la concepción artística de paisajes de mundos desconocidos. Publicó bastante antes del citado primer satélite, en 1944, paisajes de Saturno en la revista americana Life y también luego naves espaciales sobre los mismos. Llegó a colaborar con W. von Braun.

    Aun más antiguo fue el astrónomo francés  Étienne Léopold Trouvelot (1827-1895), que pintó toda clase de planetas, lunas y sus paisajes, como él los imaginaba en aquella época del  Siglo XIX y no exentas a veces de detalles un poco sorprendentes.
    Entre los cosmonautas también los hay que pintan. Tal es el caso del soviético A. Leonov, aficionado a pintar y en particular motivos espaciales; una famosa pintura de Leonov fue realizada en 1973, en tamaño original de 1,6 por 0,8 m, antes del vuelo Apollo-Soyuz, motivo de la misma, se halla en el Museo de Bakú. También el americano Alan Bean hizo pinturas con motivos de los paseos espaciales lunares Apollo, pintando cuadros que son similares a las fotografías de los citados vuelos.

    Leonov y Andréi Sokolov, pintor de temas afines, recibieron el premio Komsomol de Lenin por sus “lienzos espaciales”. En la antigua URSS hubo un manifiesto interés artístico por las pinturas espaciales hasta el punto que en 1979 en la llamada Casa de la Creación “Senezh” se reunieron pintores y otros artistas que trabajaban con motivos espaciales procedentes no solo de la Unión Soviética sino también de Bulgaria, Mongolia, Polonia, Hungría, Cuba, Rumania y Checoslovaquia; es decir, gentes del ámbito de países afines políticamente a la URSS. Formaron el grupo llamado Intercosmos y en el mismo destacó Yuri Pojodayev, de Alma Ata, el moldavo Alexei Stepanov, Serguei Gueta, de Kiev, el mongol Mizhid Butemzh y el cubano Pablo Toscano.

    En occidente, uno de los primeros artistas del arte sideral fue el astrónomo francés Lucien Rudaux (1874-1947) antes de que llegara el primer satélite artificial.; algunos de sus motivos fueron paisajes marcianos y lunares de bastante aproximación a una realidad científicamente entonces desconocida.

    Otros artistas a señalar son Ludek Pesek, John Berkey, el californiano Don Dixon, Adolf Schaller, Ron Miller, Jon Lomberg, William K. Hartmann, Pamela Lee, etc. Se destaca también al ilustrador tejano Pat Rawlings (nacido en 1955), recreador de imágenes espaciales de gran realismo por su trabajo en los detalles; trabajó para el Centro Johnson como ilustrador técnico, comenzando su afición en los años 70, y utiliza principalmente medios informáticos para su trabajo.

    En la antigua Unión Soviética, entre otros también trataron temas astronómicos o espaciales los siguientes pintores: Piotr Fatéiev (1892-1971), Serguei Shigolev (1895-1951), Victor Chernovólenko (1900-1972), Alexandr Sardán (1901-1971, Boris Smirhov-Rusetski (nacido en 1905) y la astrónoma Nina Yakimova (nacida en 1940). También merece mención Gueorgin Kurnin, de Sochi, junto al Mar Negro, nacido en 1925, así como Vitaly Kardoshin, expiloto dedicado a pintar los personajes de la cosmonáutica soviética/rusa para el museo de la empresa Energía.

     En España, al menos a finales de los años 60, pintaba temas sobre el cosmos Abelló Martín y el catalán aficionado a la astronomía Joaquín Cabané.

    También se cita más modernamente a la catalana Vanessa Sancho Morales que pinta motivos astronómicos, preferentemente de objetos estelares como galaxias y nebulosas.

    Con los hallazgos de planetas extrasolares a partir de 1995, la imaginación artística encontró en los mismos un motivo más. Así aparece la pintora californiana Lynette Cook (nacida en 1960) que destaca con paisajes coloridos imaginados en tales planetas, pero basados en datos científicos, y con los que se ilustró el libro “Mundos infinitos” relativo a estos entes celestes.

    En cuanto a otro tipo de arte espacial e imágenes podemos citar al ingeniero moscovita Valeri Razin que trabajaba con láser, espejos y ópticas especiales. Asimismo trabajó en efectos especiales para películas de ciencia-ficción. Los autores de efectos especiales de los filmes americanos de este ámbito (La guerra de las galaxias, Alien, etc), también pueden entrar en la categoría de artistas con sus creaciones.

    Entre el 13 de mayo y el 30 de agosto de 2015, en La Casa Encendida de Madrid tiene lugar la exposición de entrada gratuita llamada “Arstronomy. Incursiones en el cosmos” de imágenes, vídeos, pinturas y esculturas de más de veinte artistas españoles y extranjeros como muestra de la reflexión sobre el impacto que viene suponiendo en el arte toda la actividad espacial y su proyección de futuro, incluida la imaginación, la ciencia-ficción y los extraterrestres. Véase en el enlace:
http://www.lacasaencendida.es/es/eventos/arstronomy-incursiones-el-cosmos-4512


    A continuación se reproduce un pequeño muestrario de obras pictóricas con motivo sideral:


Arriba: Paisaje de Venus en pintura de Don Dixon.



A la izquierda: Pintura de los soviéticos V. Majitariánts
y A. Mílnikov titulada “Ciencia” en parte de la que se representa la actividad sideral de la antigua URSS; principios de los años 80.

Arriba: Obra pictórica del americano Mark Tansey "Action painting 2", de 1984, que se localiza en el "The Montreal Museum of Fine Arts".




A la derecha: Pintura del soviético Kurnin titulada
"Venus transformado".






Arriba: Pintura del encuentro Apollo Soyuz realizada por el cosmonauta ruso Leonov en 1973; está en el Museo de Bakú y mide 1,6 por 0,8 m.









A la derecha: Litografía sobre el tema espacial de
Robert Rauschenberg de 2,3 m de altura.

















Abajo: Pintura con motivos siderales de John Berkey.



Arriba: Cuadro de un paisaje sideral del ruso Valeri Razin hecho con ayuda láser y ópticas especiales.










A la izquierda: Pintura con motivos siderales de John Berkey.


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